I Jornada Historiográfica de Historia a Debate en la Biblioteca Nacional de México

1 de septiembre 2003

10.00 horas
Inauguración
Dr. Vicente Quirarte,
Director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM

PONENCIAS:

10.30
“X Aniversario de Historia a Debate: balance y perspectivas”
Carlos Barros
Universidad de Santiago de Compostela

11.30
“Historia a Debate de los nihilismos al rescate histórico”
Boris Berenzon Gorn
Universidad Nacional Autónoma de México

12.00 “Aplicación de los postulados del Manifiesto en la investigación histórica-ambiental”
Micheline Cariño
Universidad Autónoma de Baja California Sur

12.30 “La historia frente a otras disciplinas”
Guillermo Turner
DEP/ Instituto Nacional de Antropología e Historia

Receso

13.20
“Recuperación de sujetos y ética de la historia en el estudio de la guerrilla mexicana de los años 70”
Arturo Alonzo
Escuela Nacional de Antropología e Historia INAH

13.50
“El historiador y el compromiso social”
Jorge Castañeda Zabala
Instituto Mora

14.20

“La enseñanza de la historia a partir del Manifiesto, un espacio para el debate y la reflexión”
Ana María Prieto
Universidad Pedagógica Nacional

14.50

“Historia y compromiso: la necesaria integración de pasado, presente y futuro”
Rigoberto Rodríguez
Universidad de Sinaloa

MESAS REDONDAS

16.30 horas

“LOS DESAFÍOS DE LLEVAR A LA PRÁCTICA (EN LA DOCENCIA Y LA INVESTIGACIÓN) LOS PRINCIPIOS DEL MANIFIESTO” Micheline Cariño, Mario Aguirre-Beltrán (UPN), Valentina Cantón (UPN) y Ariel Arnal (BUAP), Ana María Prieto (UPN)

Moderador: Carlos Barros

18.00 horas

HISTORIA A DEBATE EN LA HISTORIOGRAFÍA LATINOAMERICANA Y MEXICANA

Norma de los Ríos (UNAM),  Guillermo Turner(INAH), Arturo Alonzo(ENAH), Massimo Modonesi (UCM) Rigoberto Rodríguez (US).

Moderador: Boris Berenzon Gorn

Instituciones Participantes

UNAM
Historia a Debate
INAH
Delegación de Coyoacán
La Vasija
Proyecto papit Historia de la historiografia México EUA y Canadá

Comité Organizador:

Mario Aguirre-Beltrán
Arturo Alonzo
Ariel Arnal
Boris Berenzon (Coordinador)
Georgina Calderón
Valentina Cantón
Massimo Mondonesi
Guillermo Turner

Inscripciones: hismec@avantel.net  informes al teléfono (5255)56220555#40885

Para tener constancia es necesario inscribirse en la anterior dirección gratuitamente antes del 30 de agosto.

Lugar: Biblioteca Nacional de México a un costado de la sala Netzhualcoyotl Centro Cultural

Dr. Boris Berenzon Gorn
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Nacional Autonónoma de México

 

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Amigas y amigos mexicanos del GM:

A unos días de partir hacia México os envío este último mensaje para comunicaros que hemos decidido realizar una reunión en México D.F. de los firmantes del Manifiesto historiográfico, abierta a otros colegas interesados, el MARTES, 2 DE SETIEMBRE, A LAS 10 HORAS EN EL INSTITUTO DE INVESTIGACIONES HISTÓRICAS DE LA UNAM.

Se propone el siguiente orden del día:

1) Balance de la I Jornada historiográfica de HaD que celebraremos el día anterior en la Biblioteca Nacional.
2) Organización de los Grupos de Investigación en Red de HaD.
3) Preparación del III Congreso (14-18 de julio de 2004)
4) Sugerencias, críticas y autocríticas.

Un saludo cordial,

Carlos Barros (13/8/03)
Coordinador de Historia a Debate

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FOTOS

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INFORME

I Jornada Historiográfica HaD
Biblioteca Nacional de México
1 de Septiembre del 2003

En el inicio de la agitada década de los noventa, escuche en el mismo auditorio del Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM que alberga a la Biblioteca y Hemeroteca Nacionales de México a Edmundo O´Gorman decirle a Ignacio Osorio que los pueblos al igual que las parejas, se unen más tras un futuro que en recuerdo de un pasado; así hoy nos pasa en historia a Debate nos reunimos en torno a la construcción de nuestro futuro como historiadores.

Por ello no fue una casualidad que la primera Jornada Historiográfica de Historia a Debate se haga en la Biblioteca Nacional de México y en nuestra Universidad Nacional Autónoma de México, ambas nuestra memoria intelectual, que reflejan la universalidad libertad y unión pero recordemos que unión, no significa uniformidad y la libertad estriba en la capacidad para escuchar al otro.

A la par que soñamos con Diego Rivera en un imaginario paseo por la alameda de la historia, realizamos al mismo tiempo una síntesis de nuestra historia, sin por ello perder nuestro compromiso con la sociedad.

Agradezco a mis colegas la confianza que depositaron en mí para coordinar estas jornadas, y al doctor Carlos Barros coordinador general de la Red su presencia.

La Biblioteca Nacional de México sirvió de escenario para la realización de la I Jornada Historiográfica de Historia a Debate, en donde diversos especialistas todos miembros de la red internacional historia a Debate Carlos Barros, Boris Berenzon Gorn, Micheline Cariño, Guillermo Turner,Arturo Alonzo, Jorge Castañeda Zabala, Ana María Prieto, Rigoberto Rodríguez,Mario Aguirre-Beltrán, Valentina Cantón y Ariel Arnal, Georgina Calderón,Norma de los Ríos, Massimo Modonesi, analizaron y discutieron el quehacer cultural que la Historia significa en tiempos de la globalización. La búsqueda de paradigmas, la participación del sujeto de enunciación historiográfica, el ejercicio historiográfico frente al nihilismo intelectual que plantean algunos de los posmodernos, la ética desde el diálogo interdisciplinar, la difusión del conocimiento histórico, la búsqueda de nuevas relaciones entre la temporalidad del presente y el futuro, los movimientos sociales, la docencia y la investigación frente a las llamadas industrias culturales, la recuperación de los espacios regionales desde lo latino, son algunos de los retos que asumen quienes se inscriben en el manifiesto de Historia a Debate.

Para Carlos Barros, coordinador de la red internacional Historia a Debate, el estado de la Historia es un necesario balance que cobra sentido desde una preocupación fundamentada en el diálogo que rompa la inercia de los academicismos y las militancias dañinas. El siglo XXI representa un reto para la escritura de la Historia, hemos pasado de la recuperación monográfica a la interpretación de los procesos sociales.

Para Boris Berenzon, Historiador de la Facultad de Filososfía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México,atravesamos una migración de la Historia que se hace a la Historia que se escribe. La vigencia de la Historia como práctica cultural rompe con aquella visión de Fukuyama cuando plantea el fin de la historia. El compromiso social de los historiadores está en la búsqueda de explicaciones que den respuesta a la serie de problemas sociales a los que se enfrenta la sociedad contemporánea. No podemos abstraernos de la realidad social en tanto que esta representa el espacio de análisis para la comprensión de las sociedades humanas. De Historia a Debate surge la necesidad de crear una Escuela que rompa con las viejas militancias que desde la institucionalidad petrificada ha limitado la crítica de la situación en que se encuentra la Historia frente a un proceso gradual de fragmentación. La renovación de la disciplina histórica requiere de una ruptura con los nihilismos intelectuales, los confusos planteamientios posmodernos y la comodidad de los neopositivismos tardíos. Y así cada uno de los participantes fue poniendo en práctica las propuestas del Manifiesto historiográfico de HAD, como se puede ver en el programa siguiente, quedando como metas a resolver el futuro de HAD en el próximo congreso

PROGRAMA

10,00

Inauguración

Vicente Quinarte

Director del Instituto de Investigaciones Bibliográficas

10,30

El X aniversario de Historia a Debate, Balance y Prespectivas

Carlos Barros

11.30

Historia a Debate de los nihilismos al rescate histórico

Boris Berenzon Gorn

12.00

Aplicación de los postulados del Manifiesto en la investigación histórica-ambiental”

Micheline Cariño

12.30

Guillermo Turner

La historia frente a otras disciplinas

Receso

13.20

Recuperación de sujetos y ética en la historia en la guerrilla mexicana de los años 70’s

Arturo Alonzo

13.50

El historiador y el compromiso social

Jorge Castañeda Zabala

14.20

La enseñanza de la historia a partir del Manifiesto, un espacio para el debate y la reflexión

Ana María Prieto

14.50

Historia y compromiso la necesaria integración de pasado, presente y futuro

Rigoberto Rodríguez

MESAS REDONDAS

16.30 horas

“Los desafíos de llevar a la práctica (en la docencia y la investigación) los principios del Manifiesto”

Micheline Cariño, Mario Aguirre-Beltrán, Valentina Cantón, Ariel Arnal y Ana María Prieto

Moderador Carlos Barros

18.00 horas

HISTORIA A DEBATE EN LA HISTORIOGRAFÍA LATINOAMERICANA Y MEXICANA

Norma de los Ríos, Guillermo Turner,Arturo Alonzo, Massimo Modonesi, Rigoberto Rodríguez

Moderador Boris Berenzon

Finalmente tuvo lugar, a las 19,30 horas, un “vino de honor” en la Casa de Cultura de la Delegación Coyoacán Federico Reyes Heroles del Gobierno del Distrito Federal, institución participante del evento.

Al día siguiente, 2 de octubre, se celebró en el Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM una importante reunión (abierta) de los miembros del Grupo Manfiesto que se encontraban en el Distrito Federal con motivo de la Jornada de la Bibliteca Nacional. Asistieron Micheline Cariño, Guillermo Turner, Rigoberto Rodríguez, Ariel Arnal, Georgina Calderón, Jorge Castañeda, Ana María Prieto, Valentina Cantón, Mario Aguirre, Boris Berenzon y Carlos Barros, además de las colegas Teresinha y Estela de la UPM, Brey Cuenca de la Universidad de Salvador… Se debatió un balance de la Jornada, la preparación del III Congreso y la puesta en marcha de los grupos de investigación en red de Historia a Debate.

Dr. Boris Berenzon Gorn
Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Nacional Autonónoma de México

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PRENSA

Buscan nueva forma de escribir la historia
Por Dora Luz Haw

REFORMA

(01 Septiembre 2003).-Arranca hoy I Jornada Historiográfica. Especialistas de varios países debaten sobre la urgencia de eliminar academicismos y militancias dañinasEs urgente cambiar la manera de escribir la historia. No podemos, en el Siglo 21, reproducir la historiografía del siglo pasado. Aunque no se trata de hacer tábula rasa de ella, es indispensable reformularla y eliminar los academicismos y militancias que tanto la han dañado, advierte Carlos Barros, coordinador de la red académica internacional Historia a Debate.

El profesor titular de Historia Medieval de la Universidad de Santiago de Compostela, quien se encuentra en México para llevar a cabo la Primera Jornada Historiográfica de esta red, asegura que los paradigmas que han dominado el Siglo 20, como son el marxismo historiográfico, el neopositivismo o el postmodernismo, han entrado en crisis y es necesario impulsar nuevos.

“Para ello hay que vencer una gran inercia, que es pasar del ‘yo’ al nosotros, al protagonista colectivo, recuperar la idea de que la historia se construye colectivamente”, señala.

La Jornada, que es el preámbulo al tercer congreso de la red, que tendrá lugar en julio del próximo año, se llevará a cabo hoy en la Biblioteca Nacional de México, a partir de las 10:00 horas.

Barros encontró en el internet el medio ideal para romper las estructuras académicas que desde la Edad Media plantean la relación maestro-alumno, en un sistema irrevocablemente vertical. La web otorga ese contrapeso horizontal, esa jerarquía transversal que resulta barata, accesible y casi democrática.

Este año se celebra una década de que la iniciativa se puso en marcha. Actualmente son mil 800 investigadores de todo el mundo que debaten temas de actualidad -alrededor de 400 son mexicanos-, 239 profesores -52 de ellos mexicanos- que firmaron un manifiesto con el que intentan proponer una alternativa historiográfica a la fragmentación de su disciplina.

El manifiesto se lanzó el 11 de septiembre del 2001, fecha en el que ocurrió un giro histórico y en el que los especialistas propusieron un giro historiográfico.

Boris Berenzon, académico de la Universidad Nacional Autónoma de México, asegura que hay casualidades y hay citas míticas e históricas: Cuando el derrumbe del Muro de Berlín, la propuesta fue “El fin de la historia” y, paradójicamente, esta agrupación propone en una época en la que los grandes imperios parecen quebrantarse, “La vigencia de la historia”.

Para los investigadores mexicanos, señala el especialista, este es un momento importante porque existe un cambio generacional que implica generar ideas, compromiso que se ha eludido.

El doctor en Historia por la Facultad de Filosofía Letras explica que una característica de este movimiento es que todos comulgan con la “docta ignorancia”, es decir, aceptan que no hay ningún conocimiento acabado, que están aprendiendo todavía.

Aprender les implica plantear una íntima relación entre la historia que se escribe y la que se hace. Aseguran que para contrarrestar el desgaste inútil de cerrarse a rencillas internas o lucha por el poder, prefieren observar lo que pasa en el exterior. Los eruditos no se evaden ni se refugian en una biblioteca para estar al margen del mundo, sino que tienen contacto directo con la vida cotidiana, ya que consideran que la historia se hace desde el presente.

Uno de los puntos de partida de su manifiesto es la consideración de que el observador, léase historiador, infiere en su objeto de investigación definitivamente, por lo que es indispensable admitir su parte subjetiva. La vieja racionalidad que plantea que cuando dos cosas se contradicen una es cierta y otra mentira, queda atrás para ellos.

El titular de los proyectos de investigación Encuesta Internacional “El estado de la historia” y “El cambio de paradigmas historiográficos”, con historiadores de las universidades de Zaragoza, Cádiz, País Vasco, La Laguna, Las Palmas de Gran Canaria y Murcia, plantea como uno de los lineamientos principales del manifiesto la necesidad de la “historia inmediata”.

Otra propuesta es la de reunificar esta disciplina que, en su opinión, se encuentra fragmentada por especialidades, neutralizando así la capacidad creativa y la relación entre los hacedores.

Lo que buscan es eliminar esas cárceles para mezclar fuentes, métodos, especialidades y líneas de investigación a fin de crear puentes entre las diferentes islas que conforman la diciplina histórica.

Berenzon anticipa que, durante su participación en la Jornada, propondrá la posibilidad de crear, con base en esta propuesta historiográfica, una escuela.

Buscan crear una escuela historiográfica

Hacer una escuela historiográfica en todos los sentidos es el propósito de la llamada red de académicos dedicados al estudio de la historiografía.

 

Por Maria Eugenia Sevilla

 

Periódico Reforma  (México DF)

 

(01 Septiembre 2003).- Hacer una escuela historiográfica “en todos los sentidos” es el propósito de la llamada red de académicos dedicados al estudio de la historiografía, fundada en 1993 por Carlos Barros, profesor titular de Historia Medieval de la española Universidad de Santiago de Compostela.El historiador mexicano Boris Berenzon indicó que la red propone una nueva forma de hacer historia a partir de un cambio en los paradigmas con que se ha estudiado a lo largo del siglo 20, a saber, el marxismo, el neopositivismo y el posmodernismo, cuyo mayor problema ha sido la fragmentación del campo de estudio por una “hiperespecialización”.Lo anterior supone una plataforma cuyos extremos se sitúan en remanencias positivistas, que hacen hincapié en la objetividad de la historia y el subjetivismo postmoderno. Durante la Primera Jornada Historiográfica de la red, conformada por 3300 miembros que se reúne a través de internet, el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM situó la labor como una respuesta a la crisis por la que atraviesa su disciplina de estudio.”La investigación histórica está sumergida en una terrible crisis de desarrollo debido a que se encuentra inmersa en el solipsismo que la actual estructura mundial ha impuesto a la economía, la cultura y la academia en general”, dijo.”De ahí que la propuesta de Historia a debate sea aire fresco para revitalizar una disciplina que se hundía en los abismos del fin de la historia, la inmovilidad del nihilismo y la comodidad del neopositivismo y la postmodernidad”.Berenzon indicó además que otra de las causas de la crisis académica es el relevo generacional entre los grandes autores veteranos, que tiene gran influencia, y los jóvenes que encuentran más problemas para publicar y ser escuchados.La forma incluyente, interdisciplinaria y “global” de abordar historiografía que plantea la red reconoce el quehacer histórico, “como en cualquier ciencia, no como un conocimiento definitivo, último”, observó el académico, para quien los nuevos modelos historiográficos deberán retornar a la noción de un sujeto histórico. “La historiografía es el medio de comunicar, analizar e interpretar por escrito lo que el historiador cree saber acerca del pasado”. “La historiografía emerge entonces como una representación, reescenificación del pasado sólo hecha posible por el acto de la escritura”, concluyó.
Advierten en la historia una crisis de desarrollo
Por María Eugenia Sevilla

REFORMA

(02 Septiembre 2003).-Piden especialistas ‘aire fresco’. Afirman que los estudiosos no han sido aún capaces de incorporar en su discurso las luchas de las minoríasLa investigación histórica está sumergida en una terrible crisis de desarrollo debido al solipsismo que la actual estructura mundial ha impuesto a la economía, la cultura y la academia en general, señaló ayer el historiador mexicano Boris Berenzon, miembro de la red internacional de académicos Historia a Debate.

Durante la Primera Jornada Historiográfica de la red, conformada por 3 mil 300 miembros que se reúne a través de internet, y que prepara ya su tercer congreso, el profesor de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM situó la labor de la agrupación como una respuesta a la crisis por la que atraviesa su disciplina de estudio.

“La propuesta de Historia a debate es aire fresco para revitalizar una disciplina que se hundía en los abismos del fin de la historia, la inmovilidad del nihilismo y la comodidad del neopositivismo y la posmodernidad”, dijo quien también ubicó como causa de la crisis académica, el relevo generacional entre los grandes autores veteranos que tienen y los jóvenes, que publican menos.

“Obedecemos antes de razonar, por los procesos de aprendizaje a base de fe y órdenes que sufrimos, y que nos obligan a creer que nos satisfacen, para derrotarnos desde el discurso de la madurez”, indicó para luego criticar a la vieja guardia que se mantiene “en un cómodo neopositivismo… que ha pasado de la intuición a la escritura y no del análisis hermenéutico a la interpretación, que es el papel del historiador”.

El estudioso observó que los historiadores no han sido aún capaces de incorporar en su discurso las luchas de las minorías frente a la “desproporcional riqueza de las naciones; la falta de compromiso social, las luchas de género y preferencia sexual, las de los pueblos indios, la intolerancia racial y religiosa, las nuevas geopolíticas, así como la destrucción ecológica.

Hacer de Historia a debate una escuela historiográfica “en todos los sentidos” es el propósito de la red de académicos dedicados al estudio de la historiografía, fundada en 1993 por Carlos Barros, profesor titular de Historia Medieval de la española Universidad de Santiago de Compostela, quien también participó en la jornada celebrada en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM.

La red propone “una nueva forma de hacer la historia”, a partir de un cambio en los paradigmas con que se esta disciplina se ha estudiado a lo largo del siglo 20, a saber, el marxismo, el neopositivismo y el posmodernismo, cuyo mayor problema ha sido la fragmentación del campo de estudio por una “hiperespecialización”, señaló Berenzon.

Lo anterior supone una plataforma cuyos extremos se sitúan en remanencias positivistas, que hacen hincapié en la objetividad de la historia y el subjetivismo posmoderno.

En el sitio www.h-debate.com, el atávico 11 de septiembre del 2001, un grupo de 23 historiadores lanzó a la comunidad mundial un manifiesto conformado por 18 puntos en los que se establecen los lineamientos de la citada plataforma de estudio.

La forma incluyente, interdisciplinaria y “global” de abordar historiografía que plantea la red, reconoce el quehacer histórico “como en cualquier ciencia, no como un conocimiento definitivo, último”, observó el académico.

El cuestionamiento de las fuentes es parte fundamental de la metodología propuesta por la agrupación, en el entendido de que tanto éstas como los datos no se sujetan en una única posibilidad de lectura e interpretación, sino que se codifican y decodifican de acuerdo con quién y cómo los descifra.

“En el proceso de investigación se parte del principio de que no existen datos independientes del lenguaje teórico que los posibilita… El historiador deberá estar consciente de que su propia visión epistemológica y ontológica inciden drásticamente en la interpretación y reconstrucción del proceso histórico”.

Así puntualizó el investigador por qué la plataforma metodológica de la red contempla el retorno de sujeto histórico, a diferencia de la negación del mismo planteada por por el nihilismo posmoderno.