Nueva propuesta de debate Dame una buena razón para estudiar Historia

Hola a todos LLevamos ya un tiempo discutiendo entre nosotros, profesionales de esta ciencia siempre tan propicia a que nos liemos a “cliazos”; discutimos sobre la naturaleza de nuestra disciplina, sobre las reformas que se nos vienen encima, sobre las barbaridades históricas que perpetramos o nos perpetran en el aula, sobre lo local y lo global, lo humano y lo divino… Y mientras nosotros, guardianes del templo de las esencias, intentamos arreglar este patio…¿qué les podemos decir a las nuevas generaciones para convencerlas de que lo nuestro tiene futuro? Me acaba de ocurrir, y no ha sido la primera vez una clase distendida, final de trimestre, un grupo de alumnos de Bachillerato, de rendimiento en su mayor parte aceptable, brillante en algunos casos; un intercambio de ideas, preguntas y respuestas fructíferas, una relación fluida de ida y vuelta entre lo aprendido de la Historia y la realidad inmediata…y como todo era demasiado perfecto, una voz que se alza para dejar caer la frasecita fatídica “No, si todo esto está muy bien pero…danos una buena razón para estudiar Historia”. Como diría el clásico, ¿Qué hacer? ¿Soltar una receta arquetípica estilo “porque el conocimiento del pasado nos ayuda a comprender el presente y transformar el futuro”? Muy manido… ¿Invocar a las vacas sagradas? Malos tiempos para el diccionario de autoridades… ¿Claudicar ante la superioridad crematística de las tecnociencias y recomendarles vivamente que dediquen sus esfuerzos a graduarse en empresariales o en alguna ingeniería virtual? Tampoco hemos caído tan bajo… ¿Qué hacer? ¿Qué decir? ¿Podéis darme alguna buena razón para estudiar Historia?

Fernando Hernández
IES. Sefarad