El proximo miércoles, 5 de abril de 2006, tendrá lugar la presentación nº 70 de HaD con la exposición de Carlos Barros, L’historiographie et l’histoire immédiates: l’expérience latine de l’Histoire en débat (1993-2006) , en el marco del congreso Bilan et perspectives de l’histoire immédiate, organizado por el GRHI de la Univeresidad de Toulouse-Le Mirail.

 

Información: Guy Pervillé (guy.perville@free.fr)

 

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Carlos Barros
L’historiographie et l’histoire immédiates: l’expérience latine de l’Histoire en débat (1993-2006)

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RESUMEN DE LA PONENCIA DE CARLOS BARROS:

 

L’historiographie et l’histoire immédiates: l’expérience latine de l’Histoire en débat (1993-2006)

 

        Nous expliquerons comme Historia a Debate arrive à l’Histoire Immédiate travers de l’Historiographie Immédiate, nôtre « spécialité » depuis le premier colloque de 1993.

 

        Nôtre proposition est de profiter de ce grand colloque international,  organisé par le groupe d’ Histoire Immédiate de Toulouse,
pour mettre en débat la possibilité d’utiliser cette dénomination pour unifier et mettre en relation tous les mouvements, groupes et collègues qui travaillent par tout dans le monde du point de vue de l’histoire sur faits et processus actuels, inachevés, moyennant l’échange égal, multiculturelle et pluri linguiste, et travaillant en réseau  sur Internet.

 

        Sur le contenu de cette « nouvelle nouvelle » façon de faire l’histoire, l’Histoire en débat propose quatre questions pour le débat:

 

1.            Ce n’est pas possible faire véritablement Histoire Immédiate sans changer le paradigme historiographique hérité.

 

2.            Il faut différencier clairement l`Histoire Contemporaine académique, corporative,  de l’Histoire Immédiate.

 

3.            C`est inévitable, même nécessaire, que l’Histoire Immédiate soit une histoire engagée, mais plurielle et professionnelle.

 

4.            L’Histoire Immédiate a besoin d’une mémoire sociale, active, multiculturelle.

 

Évidement, nous comprenons l’Histoire Immédiate comme une vérité en construction, relative, pluraliste, en débat permanent dedans et dehors des murs académiques.

La historiografía y la historia inmediata: la experiencia latina de Historia a Debate (1993-2006)*

 

Carlos Barros

Universidad de Santiago de Compostela

 

 

La vía específica de nuestra arribada a la Historia Inmediata ha sido la Historiografía Inmediata, nuestra “especialidad” como comunidad académica internacional. Historia a Debate es un movimiento académico en red que tuvo su origen remoto en 1993, con la celebración de congreso internacional de historiografía en Santiago de Compostela. En los tres macro coloquios realizados hasta ahora, 1993, 1999 y 2004, participaron en total unos 500 ponentes y 3000 asistentes. Se publicaron –o están en vías de publicación- 12 volúmenes de actas sobre el método, la historiografía, la teoría de la historia, la relación historia / sociedad y la didáctica de la historia.

 

Desde 1999, HaD se constituyó en comunidad digital de historiadores, registrando cerca de tres millones de visitas en su página web (www.vps12.h-debate.com) en español, francés e inglés. Se mantienen diariamente dos listas de discusión: una general (HaD) sobre el método, la historiografía y la reflexión sobre la historia con 2700 miembros, y otra (HI) sobre Historia Inmediata con 800 suscriptores. Los historiadores que participan en estas listas de debate son originarios de 50 países de los cinco continentes. En 2001, se elaboró y difundió un Manifiesto académico de HaD, con 18 propuestas sobre la reconstrucción global del paradigma historiográfico. Más de 400 historiadores de 37 países se adhirieron ya a esta plataforma historiográfica.

 

Podemos clasificar en tres fases nuestro tránsito de la Historiografía Inmediata a la Historia Inmediata, sin perder pié en nuestra actividad de partida.

 

  1. A) En enero de 2000, un historiador ecuatoriano (Juan Paz y Miño) me remite y otros colegas amigos un mensaje sobre el movimiento indio que ocupó el parlamento en Quito e hizo caer al Presidente Mahuad. Al recibirlo, aún sabiendo que no estaba pensado para la difusión ni entraba en ninguno de los debates que teníamos abiertos, decidí ipso facto como coordinador de HaD abrir, a fin de seguir y discutir el desarrollo diario de los acontecimientos en Ecuador, un nuevo tipo de debate en nuestra red, entre historiadores y sobre cuestiones actuales de importancia histórica, titulado espontánea y momentáneamente: “historia inmediata”. Desconociendo en ese momento cualquier uso académico reciente de esta terminología, ateniéndome en cualquier caso al significado literal de las palabras: según el diccionario (DRAE), lo ‘inmediato’ es algo “muy cercano”, “que sucede enseguida”. Elegimos pues la titulación de “historia inmediata” porque se trataba de analizar desde la historia académica y de modo colectivo lo que sucedía inmediatamente, coetáneamente a los historiadores que intercambiaban pareceres.

 

  1. B) En abril de 2002, invitado a un simposio de la Asociación de Historia Actual (Cádiz) presentamos una ponencia con un primer balance de nuestra experiencia de más de año, donde hablamos con más claridad sobre la trascendencia epistemológica de la Historia Inmediata como un nuevo enfoque de la investigación histórica, como una nueva frontera historiográfica: “¿Es posible escribir una historia inmediata?” (http://www.h-debate.com/wp-content/old-debates/cbarros/spanish/articulos/mentalidades/inmediata.htm).

 

  1. C) En julio de 2004, organizamos el III Congreso Internacional Historia a Debate, dónde la Historia Inmediata ocupa por vez primera un lugar importante, con nuevas aportaciones historiográficas sobre el tema. En ese momento HaD retoma relaciones con la historiografía francesa, participando en él Nicolas Prognon, miembro del grupo de Historia Inmediata de Toulouse, y Christian Thibon, de la Universidad de Pau, también presentes en este coloquio. Conectamos posteriormente con Guy Pervillé y Jean-François Soulet, director y fundador, respectivamente, del Grupo de Investigación en Historia Inmediata de Toulouse.

 

Este coloquio organizado por el GRHI representa, pues, una buena oportunidad para alentar la internacionalización de esta nouvelle nouvelle histoire. La Historia Inmediata puede ser, lo es ya en el ámbito iberoamericano, el denominador común de una historia realmente consecuente sobre temas del presente, esto es verdaderamente actual, donde participe activamente la historiografía europea latina en su sentido más amplio, con posibilidades de interesar, asimismo, en los países anglosajones, incorporando a historiadores que investigan y escriben ya en Contemporary History, en sentido literal Ahora bien, para hacer realidad la mundialización en marcha de la Historia Inmediata, partiendo de varias y convergentes iniciativas recientes, han cumplirse tres condiciones generales, según mi opinión personal, nuestra experiencia colectiva como HI-HaD y la toma de consideración de los cambios radicales en la sociabilidad académica, inducidos por la universalización de la información en su versión más democrática:

 

  1. Es menester sustituir las viejas dependencias historiográficas de tipo “colonial” por intercambios iguales entre historiografías nacionales y continentales, construyendo alianzas internacionales que dejen atrás el etnocentrismo y el eurocentrismo, mentalidades académicas del siglo XX que ya no funcionan en el siglo XXI.

 

  1. Se impone el multilingüísmo historiográfico. Es un error pensar que existe, o pueda existir, en pleno ascenso de una globalización inevitablemente plural, una sola lingua franca. Nuestra experiencia como HaD es que la nueva historiografía ha de ofrecer, si quiere facilitar un intercambio realmente global, traducciones simultáneas o automáticas cuando menos a tres lenguas, español, inglés y francés, sea en los congresos internacionales sea en las listas o webs de Internet.

 

  1. Hay que trabajar en red, privilegiando el uso de Internet para difundir y practicar esta modalidad de Faire l’histoire característica del siglo XXI, llevando a la práctica de forma muy ampliada la vieja aspiración del trabajo en equipo de las vanguardias historiográficas que nos precedieron.

 

En este marco académico de concepciones globales y plurales, planteamos cuatro propuestas para el debate y el consenso sobre el contenido de la Historia Inmediata como género historiográfico, asimismo válidas para una Historia del Tiempo Presente o Historia Actual coherentes con su propio nombre:

 

  1. Para hacer una verdadera Historia Inmediata, incluyendo el presente en los temas de investigación histórica y evitar la marginación académica (vía especialización), es preciso cambiar los paradigmas historiográficos generales. El positivismo no nos sirve, pues ha engendrado el mito cientifista –todavía hoy un lugar común entre muchos colegas- según el cual son “necesarios” 50 años para escribir la historia de manera “imparcial”. Años que han sido “reducidos”, positiva pero insuficientemente, a 30 ó 25 por la Historia del Tiempo Presente de los ‘80 y ‘90. Incluso la escuela de Annales decía que había que comprender el pasado por el presente y el presente para el pasado, pero no analizar como historiadores el presente en sí mismo. El ejemplo más clamoroso ha sido el trato académico recibido por el “testimonio” de Marc Bloch sobre la Segunda Guerra Mundial, pues jamás fue considerado una obra de historia, pese a que el propio Bloch, autodefinido como l’historien des campagnes, reivindicó con humildad su carácter historiográfico, asegurando que hizo el estudio testimonial de la ocupación alemana como el mismo método que venia aplicando a sus reconocidos trabajos de historia medieval: “les mêmes habitudes de critiques, d’observation et j’espère d’honnêteté(L’étrange défaite. Témoignage écrit en 1940, Paris, Société des Éditions Franc-Tireur, 1946, p. 32).

 

  1. Es necesario diferenciar historiográficamente la Historia Contemporánea de los siglos XIX-XX de la Historia Inmediata, posterior a la caída del Muro de Berlín. A este respecto, tenemos abierto un debate en HaD intitulado: “¿Seguimos en la Historia Contemporánea?”; sabiendo que su significado académico-historiográfico se ha ido distanciando de lo puramente semántico. Mi opinión es claramente que no: estamos en un tiempo diferente que llamamos Historia Inmediata… por el momento. Todos los historiadores estamos suficientemente preparados para estudiar esta nueva etapa histórica que vivemos en primera persona, como lo estuvo con más mérito Marc Bloch en 1940, como lo estarían no pocos medievalistas o modernistas de hoy. Somos contrarios, por consiguiente, a la vana pretensión de ciertos colegas en Historia Contemporánea de monopolizar -al menos en España- de manera “corporativa” la investigación de la historia del mundo actual.

 

  1. Es inevitable, y necesario, que la Historia Inmediata sea una historia comprometida pero plural y profesional. Es decir, una historia honesta, como defendía Bloch en La extraña derrota; una historia competitiva y concurrencial con las otras disciplinas del presente; una historia con valores, como vimos en la intervención de René Rémond en este coloquio. Por ejemplo: la colonización no es ni debe ser historiográficamente justificable, otros consideran con todo que el colonialismo fue algo positivo, o tuvo cosas positivas, lo justo es abrir un debate, respetando el derecho del “otro” al tiempo que se defiende la propia posición ético-historiográfica, buscando convencer y no imponer. Una historia sin celos porque habremos de compartir la Historia Inmediata con otros sujetos: académicos, históricos, sociales y políticos. Es positivo para el historiador profesional el hecho de que hoy “todo el mundo quiera escribir la historia”. Debemos participar, por tanto, en el debate cultural, social y político sobre la historia, sin exigir privilegios “exclusivos”. Por otra parte, habremos de evitar la tentación de combatir la “historia oficial” de algunas instituciones políticas reclamando una otra “historia oficial” de los historiadores de profesión. No estamos de acuerdo, en suma, con un monopolio academicista de los historiadores sobre la historia. Dicho de otro modo, somos contrarios al retorno actual a Ranke, Seignobos y Langlois, que viene haciendo tabla rasa de la crítica –justa en aspectos capitales- que Marc Bloch y Lucien Febvre, entre otros, hicieron a la vieja histoire historisante. Sólo así podremos eludir o aminorar la reciente y suicida fractura que se está fraguando en importantes sectores historiográficos de Francia, y de otros países, entre la historia y la memoria, el oficio de historiador y la vida, la academia y la sociedad civil, la historia académica y el mundo de la política. Desde nuestra experiencia española y latina propugnamos lo siguiente: si se observan diferencias entre historiadores, o entre historiadores y grupos sociales y políticos, sobre la memoria y la historia nacional o internacional, la solución es estimular una historia a debate. El debate, la pluralidad, el compromiso, son una buena cosa, queridos colegas, también en el interior de la academia que precisa de la democracia para actualizarse, rejuvenecerse, mantenerse viva.

 

  1. Hoy en día, sin la memoria social y (multi) cultural no es posible hacer una Historia Inmediata que sea de verdad. Por supuesto, hablamos sobre todo de la memoria activa de los “hombres” (de nuevo el olvidado Marc Bloch) y no de la memoria pasiva de los “monumentos” y los “lugares de memoria”, que también hay estudiar pues también es historia. En efecto, la memoria humanizada es una obligación moral (devoir de mémoire) pero también algo inexcusable para el buen historiador que pretende hacer historia sobre temas de hoy, o antiguos de actualidad renovada: los actores sociales son, o deben ser, los destinatarios de nuestros trabajos y, a menudo, una parte esencial de nuestras fuentes de investigación. A diferencia de los colegas, franceses y de otros países, que tienden a separar historia de memoria, la propuesta historiográfica de HaD, que recoge la opinión y la práctica de historiadores de diversos orígenes, sobre todo en España y América Latina, es llevar a cabo una Historia Inmediata que favorezca la recuperación de la memoria histórica, que se apoye en la memoria viva, tomando incluso la iniciativa desde la academia, con anterioridad o simultáneamente a los sujetos sociales o políticos que, hoy por hoy, la verdad sea dicha, suelen llevar la delantera a los historiadores en cuanto a puesta al día de la memoria, una de nuestras teóricas funciones sociales. Un ejemplo positivo a escala internacional y cercano a la vivencia española: la colaboración de Paul Preston con la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa que acaba de condenar el franquismo –después lo hizo el propio Parlamento europeo- y pedir la rehabilitación de sus víctimas. Es la primera vez que una instancia internacional adopta una decisión parecida, tiene lugar justamente antes de la anunciada loi mémorielle que prepara el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que, estamos seguros, no va impedir ni penalizar el debate político y académico sobre la guerra civil. Gracias por vuestra atención.

 

 

* Traducción al español, revisada por el autor, de la ponencia presentada el 5 de abril de 2006 en el Colloque International “Bilan et perspectives de l’histoire immédiate”, organizado por el Groupe de Recherche en Histoire Immédiate (GRHI) de la Université Toulouse-Le Mirail, Francia.

L’historiographie et l’histoire immédiates : l’expérience latine de l’Histoire en débat (1993-2006)*

 

Carlos Barros

Université de Saint-Jacques de Compostelle

 

Notre parcours initiatique vers l’histoire immédiate s’est fait à travers l’historiographie de l’histoire immédiate qui est notre spécialité, celle de l’Histoire en débat.

 

Il s’agit d’un mouvement historiographique en réseau qui est né, en 1993, lors d’un colloque international qui s’est tenu à Saint Jacques de Compostelle, où étaient réunis 500 rapporteurs et 3000 assistants dans les trois Colloques réalisés; 12 volumes ont été publiés sur la méthode, sur l’historiographie et l’histoire actuelles.

 

Depuis 1999, le réseau HaD a enregistré presque 3000000 de visites sur son site (www.vps12.h-debate.com) traduit en espagnol, en français et en anglais, y sont présentés  des listes de discussion, une liste générale sur la méthode, sur l’historiographie et sur la théorie de l’histoire avec 2700 adhérents et une liste de discussion sur l’histoire immédiate est particulièrement active – 800 adhérents -, participants originaires de 50 pays débattent régulièrement.

 

En 2001, a été signé le Manifeste académique d’HaD ; il comprend 18 propositions sur la reconstruction du paradigme historiographique. 400 historiens ont adhéré à ce texte, pour un total de 37 pays représentés.

 

L’Histoire immédiate et HaD 

 

En janvier 2000, un historien équatorien envoie un message sur le mouvement indien qui fait tomber le président Mahuad, à ce moment-là, je propose à mes collègues d’ouvrir un débat intitulé : « histoire immédiate » – sachant que selon le dictionnaire,  il s’agit de : « quelque chose direct, sans intermédiaire qui se crée tout de suite ».

En avril 2002, durant un colloque d’histoire de l’Association d’histoire actuelle, à Cadix, en Espagne, ma communication a porté sur le thème « Est-il possible d’écrire une histoire immédiate ? », nous parlions à ce moment là d’une nouvelle approche de la recherche.

Au mois de juillet 2004, a été organisé le 3ème colloque international Histoire en Débat, où l’histoire immédiate a occupé une place importante. C’est à ce moment-là que se sont renforcées nos relations avec la France avec la participation de Nicolas Prognon, membre du GRHI, et de Christian Thibon, de l’Université de Pau, ici présents ; par la suite, nous avons fait la connaissance de Jean-François Soulet et Guy Pervillé, fondateur et directeur du Groupe de Recherche en Histoire Immédiate de Toulouse.

 

Ce colloque de Toulouse organiser pour le GRHI représente une grande opportunité pour internationaliser cette « nouvelle nouvelle histoire » ; il peut-être un dénominateur commun de cet type d’histoire sur le présent, actuelle, vraiment contemporaine, d’intérêt même dans les pays anglo-saxons.

Pour faire aboutir cette internationalisation, il y a – à mon avis et d’après notre expérience – trois conditions, par rapport à l’heure de la mondialisation de la communication et de l’information qui nous vivons:

 

  1. Il faut développer les échanges égaux entre les historiographies nationales, créer des alliances internationales sans ethnocentrisme et eurocentrisme, parce que cela ne marche pas aujourd’hui.
  2. Plurilinguisme historiographique ; aujourd’hui il n’existe pas qu’une seule « lingua franca », l’histoire doit être traduite ; notre expérience, au sein de HaD est de traduire de façon automatique les interventions en trois langues : français, anglais et espagnol pendant les colloques internationaux et sur le site HaD.
  3. Il faut motiver le travail en réseaux en privilégiant l’usage d’internet pour diffuser et       pratiquer cette modalité de « faire l’histoire » caractéristique du XXIème siècle.

 

En ce sens, nous faisons quatre propositions :

 

  1. Pour faire de l’Histoire immédiate, il faut changer les paradigmes historiographiques, car pour inclure le présent en tant que sujet dans la recherche historique. Le positivisme ne nous est plus utile. Le mythe scientiste que le positivisme a diffusé, selon lequel, il faut 50 ans pour écrire l’histoire de façon « impartiale », est aujourd’hui invalidé. Même les Annales disaient qu’il faut comprendre le passé pour le présent et le présent pour le passé, mais ne jamais étudier comme historiens le présent pour lui-même. Par exemple : le témoignage de Marc Bloch sur la deuxième guerre mondiale, auquel on décline les caractères d’un ouvrage d’histoire ; pourtant, Bloch –« l’historien des campagnes »- a écrit qu’il applique sur ces événements tragiques et vécus. « les mêmes habitudes de critiques, d’observation et j’espère d’honnêteté » (L’étrange défaite. Témoignage écrit en 1940, Paris, Société des Éditions Franc-Tireur, 1946, p. 32).

 

  1. Il faut différencier clairement l’histoire  contemporaine après la révolution française (XIX-XX siècles) et l’histoire immédiate après la chute du mur de Berlin. A ce sujet, il existe un débat sur le site HaD qui s’intitule : « Sommes-nous encore dans l’histoire contemporaine ? ». Non, nous sommes dans un autre temps que nous appelons Histoire immédiate… pour le moment ! Tous les historiens sont formés pour étudier le présent comme l’était après tout Marc Bloch, où comme le sont aujourd’hui les médiévistes, auxquels j’appartiens.  Nous sommes, également, contre la prétention d’un petit nombre de collègues en Histoire contemporaine – du moins en Espagne – de monopoliser, de façon corporatiste,       l’histoire du monde actuel.

 

 

  1. Il est inévitable, même nécessaire, que l’Histoire immédiate soit engagée, plurielle et professionnelle. C’est-à-dire, une histoire honnête, comme l’écrivait Bloch en 1940 ; histoire compétitive et concurrentielle avec les autres disciplines ; une histoire avec des valeurs, ainsi que René Remond l’a évoqué dans ce colloque. Par exemple : la colonisation n’est pas justifiée, en tous cas, il faut ouvrir un débat, en respectant le droit d­’autrui en même temp que  l´on défende la propre position. Une histoire sans jalousie, il faut partager le champ de l’Histoire immédiate avec d’autres sujets : académiques mais aussi historiques, sociaux et politiques. Aujourd’hui, tout le monde souhaite écrire l’histoire, c’est bon ? Oui, c’est bon pour nôtre histoire professionnelle. Pour redéfinir l’histoire comme discipline académique, nous devons participer au débat social et politique sur l’histoire – bien sûr – mais sans exiger de privilèges exclusifs. D’ailleurs, il faut éviter combattre l’histoire officielle des certaines institutions politiques réclament une autre « histoire official » des historiens. Nous ne sommes pas d’accord, avec une histoire « monopole académiste» des historiens. En bref, nous sommes contre le « retour » actuel à Ranke, Seignobos et Langlois, parce que nous ne pouvons pas, nous ne devons pas, faire table rase de la critique que Marc Bloch et Lucien Febvre ont fait contre la vieille « histoire historisante ». Enfin, il faut éviter la fracture entre l’histoire et la mémoire, le métier d’historien et la vie, l’académie et la société civile, l’histoire académique et le monde des institutions politiques. Et si on observe des différences entre historiens, ou entre historiens et groupes sociaux et politiques, sur la mémoire et sur l’histoire, nous devons donc stimuler l’histoire en débat. Le débat, la pluralité, l’engagement, c’est nécessaire, chers collègues, même à l’intérieur de l’académie qui à aussi besoin de la démocratie.

 

 

  1. Sans la mémoire sociale et (multi)culturelle, il n’est pas possible de faire une vraie Histoire immédiate aujourd’hui. Bien entendu, nous parlons de la mémoire active des « hommes » (encore une fois Marc Bloch) et non pas de la mémoire passive des « monuments », des « lieux de mémoire », qu’il faut étudier aussi. En effet, la mémoire humanisée est un « devoir » mais aussi une nécessité pour l’historien qui fait de l’Histoire immédiate : les acteurs sociaux sont les destinataires de nos travaux et même nos sources. La proposition de HaD et de l’Association d’histoire actuelle en Espagne – en France la situation est évidemment différente – est de réaliser une Histoire immédiate favorisant la récupération de la mémoire historique, même prenant l’initiative depuis l’académie, en amont ou parallèlement aux sujets sociaux ou politiques. Un exemple à l’échelle internationale : la collaboration de Paul Preston, historien hispaniste, avec l’assemblée parlementaire du Conseil de l’Europe qui vient de condamner le franquisme et de demander la réhabilitation des ses victimes. C’est la première fois que fait cela une institution internationale et s’est produit avant la publication de la loi mémorielle qu’est en train de préparer le gouvernement de José Luis Rodríguez Zapatero, qui ne va pas empêcher, ni pénaliser le débat sur la guerre civile, évidemment. Merci.

 

* Texte de la Communication présentée  au Colloque International “Bilan et perspectives de l’histoire immédiate”, organisé pour le Groupe de Recherche en Histoire Immédiate (GRHI) de la Université Toulouse-Le Mirail le 5 avril 2006.