MIGUEL DE UNAMUNO: ¿GARBANZO NEGRO EN EL NACIONALISMO VASCO?

Por Miguel Leal Cruz*
Web Periodismo Historico

Temática posiblemente desfasada ahora con el debate aludido en cuanto al tiempo en que se discutió, sí consideramos que nunca pierde actuañidad y menos ahora en pleno trance del polémico Plan Ibrreche.

En unas jornadas de estudio celebradas en Fuerteventura hace ahora dos años, expusimos algunas opiniones (siempre bajo normativa histórica y por tanto documentada), sobre la postura de que alardeó Miguel de Unamuno y Jugo, vasco de orige, sobre el nacionalismo tradicional de aquella parte del territorio español desde siempre con fuerte litigio.

Como apunta el librepensador y crítico literario Francisco Arias Solís, autor de magníficos panegíricos a la obra y figura de Unamuno, él considera que el polifacético vasco “ sentía el misterio de la personalidad como algo que existe contra otra cosa”. Mucho se ha hablado de la obstinada actitud negativa del mismo, de su incansable e incesante contra esto o aquello. El negativismo era su modo personal de manifestar que no se puede hacer gran cosa con las ideas, ni con las doctrinas como sistema de ideas. Había que ir a otra cosa. Siempre estaba en contra de…, en el sentido de no estar de acuerdo con nada. Estar en contra quiere decir lo mismo que apoyarse en… Y no se puede estar contra algo sin apoyarse en ese algo, sin contradecirse con él para obtener verdades más exactas… ?

Añade el “unamunólogo” Francisco Arias que “si la personalidad fuera capaz de existir por sí misma, se bastaría y así la personalidad sería lo que es (sic). Pero don Miguel tendía a ver la personalidad como una especie de hueco y, por tanto, como lo que no es. En consecuencia la personalidad se hace y deviene. Pero ¿cómo se hace?, pregunta este estudioso de Unamuno. Pues bien, contra las cosas y en la medida en que se apoya en ellas con el fin de disputarles el terreno, es decir, la existencia. Este es el misterio y, por tanto, no hay personalidad sino en tanto que hay cosas contra las cuales y en las cuales se constituye y conforma.

No es extraño que Unamuno dijera: “no logro encontrarme yo/ ese yo, pobre de mí/ dentro no oigo sino NO, fuera es donde suena SÍ.

El rotativo tinerfeño (Canarias) La Tarde, en la edición correspondiente al día 19 de abril de 1954, publica el extenso artículo de El Español, que firma Fray Albino Obispo de Córdoba, amigo en vida del escritor, bajo el título “Miguel de Unamuno en trance con su cuita”. Su contenido nos alecciona aún más sobre la relevancia del famoso rector de Salamanca (y desterrado político en Fuerteventura) cuando constatamos una nueva descripción sobre su polifacética y contradictoria personalidad.

Dice Fray Albino: “… por que se le puede considerar como hombre, como cristiano, como literato, como filósofo y aún quizá