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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

III Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 14-18 de julio de 2004



Ver publicación en la revista elatina, nº 10, trimestre enero-marzo de 2005

[Nota: se publicará en Revista Interuniversitaria de Historia de la Educación, bienio 2003/2004, nº 22-23 (Salamanca, España), y en O Olho da Historia-Revista de Historia Contemporánea, nº7, 2005 (Bahia, Brasil)]

III Congreso Internacional Historia a Debate 

La confirmación de Historia a Debate como tendencia historiográfica 

Israel Sanmartín[1]

Universidad de Santiago de Compostela 

 

                        El III Congreso Internacional Historia a Debate se celebró en Santiago de Compostela durante los días 14 a 18 de Julio de 2004. Era la tercera convocatoria de los Congresos Historia a Debate (HaD) que se vienen celebrando ininterrumpidamente desde 1993 en cada año santo Xacobeo, gracias el patrocinio de la Xunta de Galicia[2]. El Primer Congreso de 1993 fue el Congreso de las grandes figuras internacionales (Stone, Chartier, Levi, Elliot, Burke, etc.) y sirvió para asomarse a observar cual era el estado de la cuestión de la disciplina de la historia después de la caída del Muro de Berlín. Por su parte, el segundo Congreso mostró la gran importancia de Historia a Debate como puente de ida y vuelta de las ideas de los historiadores latinoamericanos con los europeos. De esta forma, además de estudiar las cuestiones últimas en la historiografía, metodología y teoría de la historia tales como la narratividad o el estatus de la historia como ciencia, se pudo observar el carácter dinámico, sagaz, innovador y preocupado de las historiografías latinoamericanas.           

            Pero HaD no se detuvo ahí. Lejos de cristalizar únicamente como un asociación y grupo de investigación al uso, se convirtió en una comunidad académica en red desde la finalización del II Congreso. Desde la página web  GOTOBUTTON BM_2_ http://www.h-debate.com y desde las listas de distribución vía correo electrónico se constituyó la red internacional de historiadores que coordina el profesor Carlos Barros. Es una comunidad académica de nuevo tipo donde la horizontalidad y transversalidad de Internet se entremezclan con lo académico, el rigor y las últimas propuestas historiográficas. Precisamente, uno de los rasgos definitorios de esta comunidad es el trabajo en red, fruto del cual surgió en el año 2001 el manifiesto historiográfico Historia a Debate[3] que pretende ser un documento base, de mínimos, que sirva a los historiadores para afrontar los nuevos retos de la sociedad “globalocalizada”, el altermundismo y el multiculturalismo[4]. Además también ha servido para convertirse en una tendencia historiográfica, con la realización de diferentes trabajos construidos desde la óptica y con los principios de Historia a Debate. 

            Se puede resumir que Historia a Debate como comunidad académica ha atravesado, según lo dicho hasta aquí, tres fases[5]. Una primera donde se reducía a los Congresos y Proyectos de investigación; un segundo momento de desembarco en Internet y puesta en marcha de la web y las listas de distribución[6]; y un tercer paso de constitución en una tendencia historiográfica con la publicación del manifiesto, su difusión y la realización de los primeros trabajos. 

            Y ese es el marco que hay que considerar para entender el desarrollo del III Congreso Internacional Historia a Debate. Es un Congreso que surge como resultado de esas fases y es parte de una de ellas (la tercera). Como consecuencia de eso se puede señalar el III Congreso Internacional Historia a Debate, como el Congreso donde se empieza a consolidar esa tendencia historiográfica que se puede ver tanto en la convocatoria específica[7] para trabajar en cuestiones “desde” y “de” Historia a Debate y en la elaboración del temario[8], fruto de los últimos cinco años de debates e intercambios científicos. 

            Los números del Congreso fueron espectaculares. Reunió a más de quinientos historiadores que vinieron de más de 30 países de los cinco continentes, de los cuales unos 130 fueron ponentes. Datos a los que hay que sumar todos los que siguieron la retransmisión digital en directo mediante la web de HaD. Asimismo, el Congreso contó con un total de 430 entidades colaboradoras de treinta y tres países, que se sumaron a la difusión del evento por todo el mundo[9]. En este sentido, es preciso señalar la importancia de la web y la lista de HaD, que posibilitaron la expansión de la convocatoria y la gestión misma del Congreso a través de la web y el correo electrónico. Durante los meses previos al Congreso las cifras de visitantes a la web de HaD se elevaron hasta casi 60.000 visitas mensuales[10]

            El Congreso contó, como en ediciones anteriores, con el patrocinio de la Xunta de Galicia a través de su programa Xacobeo 2004. Y pese al retraso en fallarse la ayuda institucional, ya estaba convocado en noviembre de 2003. La elaboración de temas y propuestas fueron consecuencia de la evolución de la comunidad de historiadores desde el año 1999, como ya se ha señalado más arriba. El contacto diario de casi tres mil historiadores de todo el mundo supone un observatorio diario que hace aflorar cientos de temas y de inquietudes. Los organizadores partían de un conjunto de ideas muy amplio que se fueron cercando llegado el verano de 2003, cuando se decidió la hoja de ruta temática del Congreso. Se optó, arriesgadamente, por un temario “difícil”, “complicado” (en palabras de algunos) pero sobre todo novedoso, relevante y muy pertinente con la historiografía del siglo XXI, que está naciendo al abrigo de nuevo (s) paradigma(s). Así, muchas de las reflexiones y discusiones de la red temática HaD se convirtieron en líneas para las secciones temáticas y mesas redondas del congreso (p.e. “Globalización, antiglobalización, historia”, “Historiografía digital” o “Es posible una historia inmediata” entre ellas). De esta manera se demuestra la importancia de las nuevas formas de sociabilidad de los historiadores y la relevancia de las comunidades académicas en la formación de la nueva historia del siglo XXI. Y asimismo se constata que ya no se puede estar dependiendo de temáticas ya trilladas sobre lo que hay poco que aportar y mucho que marear. De esta forma podemos establecer cuatro betas temáticas en el Congreso: 

            A) Temáticas fruto de los intercambios diario en la red HaD (p.e. “Globalización, antiglobalización, historia”, “Historiografía digital”, “Grupos, redes y movimientos historiográficos” o “Es posible una historia inmediata”) 

            B) Líneas que se desarrollan desde el manifiesto historiográfico HaD: “Historia mixta como historia global”, “ Los fines de la historia hoy” o “Fragmentación de la historia, globalización de la sociedad”.           

            C) Nuevos temas y nueva relación teoría/práctica (“historia y democracia”, “Historia y derechos humanos”, “Memoria histórica activa”, “Formación histórica del sujeto político” o “Paradigmas actuales en ciencias sociales”. 

            D) Análisis del hoy, es decir, la Historia Inmediata y el compromiso: “Guerra de Irak”, “11 S/ 11 M”, “Nuevas formas de compromiso historiográfico”, “Conceptos históricos y actualidad”, “Pueblos indígenas, historiografía y actualidad”, “Oriente y Occidente” y “Transiciones a la democracia”. 

            Dentro de la convocatoria general también se desarrolló lo que se denominó “Convocatoria específica”, que era un “llamado” a todos aquellos que quisieran desarrollar reflexiones a partir del manifiesto historiográfico HaD o a desde cualquier óptica siempre desde HaD. La convocatoria específica tuvo una buena acogida. Se presentaron un total de 23

textos. Entre ellos hay dos textos que se refieren a la Historia en su desarrollo fuera de la universidad (Domingo Marrero y Carlina Actis); los de la propia experiencia de HaD como tendencia historiográfica y como comunidad académica (textos de Javier Señarís -incansable y delicado-, Rigoberto Rodríguez, Mariela Coudannes, José L. Monzant –que realizó un trabajo modélico-, Alejandro Estrella,  Jorge. Maíz, Francisca. Colomer y Jaime Colpas); o también constructos teóricos a partir de la propia alternativa historiográfica de Historia a Debate, caso de Carlos Barros, Gonzalo Pasamar (quien destacó por su brillantez y versatilidad), Juan Manuel Santana (activo, comprometido y sagaz), Guillermo Turner (voluntarioso y cumplidor), Miguel Beas (solvente y astuto) o Mari Luz Pintos (refinada y certera), a cada cual más interesante y que formarán, a buen seguro, la almendra teórica del congreso, al aunar brillantez expositiva e innovación temática; por último también hubo dos aportaciones que enlazaban a HaD con compromiso (Hilda Agostino y Raúl Dargoltz, una de las estrellas del Congreso). 

            Más allá de los académicos que respondieron a la convocatoria específica, los historiadores que tuvieron un protagonismo especial fueron: A. Gunder Frank, quien recordó su tesis sobre la reorientalización del mundo; Ciro Cardoso que impartió magisterio sobre las relaciones entre sociedad y cultura con su habitual solvencia; Carlos Barros - el verdadero motor de todo el proyecto, comunidad, congreso y foro HaD-,  con una aportación sobre HaD como tendencia historiográfica y el hijo de Marc Bloch. 

            Además de estas aportaciones referidas a cuestiones de HaD y los conferenciantes plenarios hubo otras presencias especialmente interesantes. Entre ellas las del profesor Claudio Canaparo, quien con una maestría muy sutil derramó luces y sombras sobre Kuhn con un discurso claro y manejado entre hilos bien trazados. Así mismo otros historiadores como Elpidio Laguna nos trajeron las últimas novedades desde EE.UU, Jaume Aurell mostró las virtudes y agujeros del análisis del discurso. Además de las muy comentadas disertaciones de Pedro Ruiz Torres, Carlos Martínez Shaw, Julio Pérez Serrano (con todo su grupo de Historia Actual), Paul Servais (que desmenuzó a Huntington), Jesús María Bilbao (quien encabezó una importante delegación de la Universidad Cardenal Herrera-CEU), Antonio Duplá (quien puso escrupulosidad, conocimiento y buen hacer en cada una de sus exposiciones), Jorge Secada, María J. Cava, el belga Antoon De Baets (puntilloso y serio en sus apreciaciones) y la calidad y esfuerzo investigador de la siempre ponderada Hebe Pelosi. 

Además de todos estos profesores, la concurrencia fue numerosa. Por parte europea sobresalió la aportación francesa. Christian Thibon, Nicolás Prognon, Frédérique Langue y Eleza Zapponi se encargaron de hacerla presente Portugal estuvo representada por el profesor Justino Magalhaes; Italia por Luciano Gallinari; Alemania por Hans-H. Nolte y Patrick Wilkinson; Inglaterra por Peter O´Senna y Christopher Read; Austria por Kark Rudolf; Suecia por Kerstin Sundberg; Noruega por María Álvarez Solar; y la delegación más numerosa fue la española: Noelia de Pablo Torres, Carlos Ortíz de Landázuri, Juan C. Domínguez , Joaquim Ventura, Román Basurto, Federico Martínez Roda, José R. Rodríguez Lago, Miguel Cancio, José M. Pedreño, Rodrigo Henríquez, Germán Navarro, Diego Téllez, Daniel Piñol, Santiago Jiménez, Domingo Garí, David Molina, Emilio Silva, Alfonso Pinilla, Jesús Valero, Rafael Águila, Vitor Migués, Francisco Cardells, Miguel H. Fernández Carrión, Rubén Lois, Manuel Artaza, Fernando Cabo y César González Mínguez

En cuanto a América, los más numerosos fueron los Méxicanos, entre los cuales estuvieron Rolando Gonzalez, Julio Rocha, Carlos San Juan, Stefan Gandler, Arturo Alonzo, Norma de los Ríos, Carmen Cortés, Jorge Secada, Alicia Puente, Teresa Pacheco, Francisco Dosil, María Jarquín, Federico Sandoval y Julia Salazar. Brasil acudió por medio de José L. Bizelli, Maria E. Prado, Jorge Nóvoa, Nilson Alves, Fernando Dumas; Venezuela por Miriam Meza, Reinaldo Rojas, Santos Zambrano, Pascual Mora, Elizabeth  Lezama, Miguel A. Rodríguez Lorenzo, Luis Bastidas y Roberto López; Argentina por Mabel Cernadas y Alicia Funes entre otros; Bolivia por Magdalena Cagías; Uruguay por Miguel Tarrío, Jorge Muiño y Raquel García Bouzas; Ecuador por Juan Paz y Miño; Estados Unidos por Kidder Smith, Glen Kuecker y Josefa Salmón y Canadá por Hubert Watelet, Jacob Kovalio. Por último por parte de Israel estuvo Tzvi Tal y Diego Holstein; Argelia por C. Tayeb y Japón por V. Rouvinski. 

            Con todo esto podemos establecer algunos parámetros de análisis que se cumplirán o no en la transcripción de las mesas redondas y la publicación de las Actas, que se editarán a lo largo del año 2005: 

            1) Importancia de Historia y Sociología de la Ciencia en el Congreso. Numerosas ponencias se asomaron a esa cuestión, sin duda, debido al cambio paradigmático que estamos viviendo y también fomentado por el desarrollo de la propia alternativa de HaD ligada a cuestiones epistemológicas. Conceptos como “paradigma”, “campo”, “comunidad” o “guerras científicas” fueron pronunciados en las diferentes sesiones y en los pasillos del Congreso durante los cinco días que duró el evento 

            2) Se esbozó desde diferentes posturas tanto la constitución de una tendencia historiográfica (HaD) como su propio estudio, constatando el nacimiento de lo que el profesor Gonzalo Pasamar, con muy buen criterio, denominó en el Congreso “historiografía inmediata”. 

            3) La Historia y el contexto histórico influyen en el trabajo del historiador. El historiador no puede, o no debe, desarrollar sus investigaciones de espaldas a la sociedad. El III Congreso Internacional HaD es una buena prueba de cómo se escribe historia mirando y pulsando el momento presente y comprometiéndose con él. 

            4) La importante relación entre la teoría y la práctica. El temario y las ponencias del Congreso hicieron gala de una importante relación y equilibrio entre teoría y práctica, con lo cual siguen el ejemplo de Merton de realizar teorías de intensidad teórica media, alejadas de “pedaleos” teóricos en exceso enrevesados y poco útiles y de un empirismo que raya la insolencia. En definitiva, que no hay nada más práctico que una buena teoría. 

            5) Ha habido un gran equilibrio entre los historiadores de ambos lados del Atlántico. Pese a todo, Historia a Debate sigue siendo un proyecto con una gran impronta latina. Esto no significa, sin embargo, que el nuevo paradigma será más eurocéntrico y occidentalista.  

            6) Supone la constatación de la fragmentación temática de los historiadores, como señalaba el profesor Carlos Barros, pero también se deja intuir que ese resquebrajamiento postmoderno se puede superar mediante una nueva modernidad o nueva ilustración. Y el III Congreso HaD es prueba de ello. Se apuesta por un proyecto colectivo frente al egocentrismo  individualista en temas y tendencias. 

            7) Confirmación de HaD como un foro de debate donde se discute de todo tipo de cuestiones desde la pluralidad y el respeto. Así se habló tanto de cuestiones teóricas y metodológicas como cuestiones de historia inmediata como la guerra de Irak, Venezuela,  el 11S o el conflicto de Oriente Medio. Esto supone también un nuevo espaldarazo a la división ya tradicional del Congreso en Secciones temáticas y mesas redondas. 

            8) Por lo visto en el Congreso, no existen fórmulas mágicas y ninguna de las teorías o paradigmas a defender se sostienen por sí mismos. Cada una tiene sentido y muchas de ellas podrían ser ciertos simultáneamente. HaD no se presenta como la única alternativa, sino como una de las posibles. Y es respetuosa y receptiva con las demás. 

            9) Con el Congreso se abre un nuevo ciclo en las relaciones entre historiadores. Se pasa de las relaciones individuales a las relaciones en grupo. Con esto se establecen nuevas pasarelas desde el individuo hacia el grupo y viceversa. 

            10) También se establecen nuevos modelos explicativos del cambio histórico entre lo estratificado y lo universal, entre lo causal y lo multicausal; entre lo comunicante y la fragmentación. 

            11) Nueva relación entre lo analítico, lo descriptivo y la problematización de la historia. 

            12) Importancia de las nuevas comunidades académicas en la relación, sociabilidad y mantenimiento de redes intelectuales y de formación de alternativas teóricas colectivas

            Por último, señalar que puede que ahora los integrantes de HaD tengamos razón en muchas de nuestras apreciaciones pero cuando se tiene algo de razón es fácil equivocarse. No nos debemos dejar llevar por el síndrome de los “hijos de la inclusa”, que estaban locos por encontrar una madre. Debemos de huir de todos aquellos que quieren pastorear el oficio desde posturas monolíticas y unilaterales. Debemos de buscar el diálogo no la negociación, las propuestas y no los atajos. Las dos primeras ediciones de HaD fueron el motel en el que hacer noche mientras llegaba el verdadero destino: el trabajo colectivo para la construcción de un nuevo paradigma que ahora se ha convertido en tendencia historiográfica. Ahora que estamos en esa tarea se ve que muchos se han enrolado en la historia para buscarse la vida y otros buscan la vida en la historia. ¿Qué opción tomar? Dependiendo de ella estaremos en condición de afrontar el presente como un paso hacia el futuro a través del pasado o simplemente deambularemos preguntándonos quién es la madre de Tarzán.


 

[1] Becario Red Temática “Historia a Debate” de la Universidad de Santiago de Compostela y secretario del III Congreso Internacional Historia a Debate. E-mail: isanmartin@cesga.es.

[2] Para ver Convocatoria, temario, entidades colaboradoras y desarrollo e índice de las Actas de los dos primeros Congresos ir a  GOTOBUTTON BM_1_ http://www.h-debate.com.

[3] Ver “Manifiesto historiográfico Historia a Debate”, <http://www.h-debate.com/Spanish/manifiesto/menu/manifiesto_had.htm>, [consulta 3 de diciembre de 2004]. El manifiesto se puede consultar en castellano, gallego, catalán, inglés, francés, italiano, portugués y alemán.

[4] El manifiesto surgió como fruto del debate (ver http://www.h-debatecom/Spanish/manifiesto/deliberaciones_menu.htm) y se continuó discutiendo después de su publicación hasta la actualidad (http://www.h-debatecom/Spanish/manifiesto/opiniones.htm)

[5] Para el desarrollo de Historia a Debate como comunidad académica de nuevo tipo, ver: BARROS, C., “Defensa e ilustración del manifiesto historiográfico Historia a Debate”, <http://www.h-debate.com/cbarros/spanish/paradigm/articulos/nuevo_paradigma/defensamanifiesto.htm>, [consulta 23 de noviembre de 2004].

[6] Para apuntarse a las listas de Historia a Debate, ir a:  GOTOBUTTON BM_3_ http://www.h-debate.com/Spanish/conectate/lista/menu.htm

[7] Ver http://www.h-debate.com/congresos/3/temario/especifica.htm

[8] Ver http://www.h-debate.com/congresos/3/temario/menu.htm

[9] Para ver la lista detallada:  GOTOBUTTON BM_4_ http://www.h-debate.com/congresos/3/entidades/menu.htm.

[10] Ver http://www.h-debate.com/spanish/estadisticas/menu1.htm