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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

IV Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 15-19 de diciembre de 2010

Dirección

 


 Ponencias aceptadas


Mesa A. El siglo de Obama

Autor

Ricardo Ávila (Universidad de Guadalajara, México)

Título

Un actor social consciente de su tiempo, pero con fallas en su cálculo político

Texto breve

Un ejemplo de actor social "despierto", consciente del periodo histórico que le ha tocada vivir, es el actual presidente de los Estados Unidos de América, Barack Obama. Mediante una suerte de iluminación existencial, la cual se entrevé en su libro, Dreams from My Father, Obama asumió su historia personal y escogió la vía menos fácil que las circunstancias le depararon. En vez de regodearse con las satisfacciones halagadoras de su carrera académica en Chicago y Harvard, o su trayectoria como abogado exitoso, examina seriamente su propio devenir histórico que le conduce a esa suerte de ascetismo laico y lo sincroniza con su vida pública. Es consciente de la matriz situacional en la que se halla y actúa en consecuencia. Al respecto asevera "Mis raíces étnicas [que no las considera impedimento, sino circunstancia propicia] son una gran oportunidad para crear puentes entre personas, para movilizar voluntades…" Muestra claridad de propósitos y voluntad política para dirigir acciones colectivas y construir alternativas sociales en el ámbito público, más allá del cómodo círculo personal.

Por otra parte, se casa con Michelle Robinson, una abogada mejor situada que él, tanto en lo profesional como en lo económico. Es posible que el acto de casarse con Robinson haya sido cálculo de Obama, pero también pudo haber sido empatía. Así se entiende otra de sus sonadas declaraciones "Mi ego se encuentra suficientemente sano para coordinar un equipo de trabajo compuesto por personas inteligentes, inclusive más inteligentes que yo." Esa actitud le permite conjugar a personas de probada inteligencia y experiencia, para constituir su equipo de trabajo.

Sin embargo, luego de casi dos años al frente de la Casa Blanca, todo parece indicar que en su examen de la situación política, una vez enfrentado al ejercicio de poder real, su cálculo ha fallado. Lo más probable es que Barack Obama sea presidente de un solo mandato, como Jimmy Carter; pero lo peor, es que su manejo ha terminado por reagrupar al espíritu más conservador de la sociedad norteamericana, con lo cual, a partir de 2013 a un nuevo periodo de radicalismo conservador en Norteamérica. Esto, por supuesto, tendrá consecuencias globales, más aún de cara a un contexto económico que no termina de replantearse.