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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

IV Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 15-19 de diciembre de 2010

Direccin


Ponencias aceptadas

Mesa K. Historiadores y memoria histrica

Autor

Pedro Ruiz Torres (Universidad de Valencia, Espaa)

Titulo

Las difciles y complejas relaciones entre historia y memoria

Resumen

Los historiadores suelen tratar el tema de las relaciones entre historia y memoria de un modo demasiado simple que tiende a contraponer estas dos formas de dar cuenta del pasado.

1)-Para muchos historiadores la historia proporciona un conocimiento del pretrito muy superior al de la memoria. A diferencia de la memoria, la historia est lejos de ser individual y subjetiva. En buena medida gracias a un conjunto de exigencias que se introdujeron en el medio acadmico al comps de la profesionalizacin del trabajo del historiador, ste se habra constituido como un saber crtico y una prctica secularizada con capacidad de proporcionar un conocimiento objetivo del pasado. Debido a ello la historia es una, no puede haber ms que una historia verdadera, aquella que reconstruye y hace inteligible los hechos del pasado de la manera ms fidedigna posible. La memoria, por el contrario, siempre est subordinada a otro tipo de objetivos, a la instrumentalizacin del pasado con fines polticos o a la bsqueda de identidades colectivas en cada uno de los presentes, de ah su pluralidad congnita en el espacio y en el tiempo, y la conflictividad que resulta entre las respectivas memorias.

2)-En sentido opuesto a la argumentacin anterior, numerosos historiadores se han sumado recientemente al amplio movimiento social de reivindicacin de la memoria frente a la llamada historia oficial y participan activamente en uno de los fenmenos ms caracterstico de las ltimas dcadas. La memoria estara cubriendo los olvidos interesados de la historia acadmica, la demanda social insatisfecha por los historiadores profesionales, las carencias de una disciplina histrica mucho ms impregnada de ideologa y dependiente de los poderes establecidos de lo que le gustara pensar a la mayora de los historiadores. El reciente movimiento a favor de la memoria servira de revulsivo para acabar con el desinters y los viejos prejuicios acadmicos en relacin con el estudio del pasado reciente y con la pretendida e inexistente neutralidad de una historia alejada de los problemas actuales.

En una y otra postura hay algo con lo que estoy de acuerdo y algo que no comparto. Para m la historia, como saber, es el producto de una actividad colectiva guiada por la necesidad de fundamentar el conocimiento del pasado en el hallazgo de un material emprico. Dicho material es susceptible de ser sometido a un proceso intersubjetivo de anlisis crtico, un proceso por lo dems abierto siempre al descubrimiento de nuevas fuentes y a la modificacin de los resultados obtenidos. Sin embargo, tambin me parece muy evidente a estas alturas que no existe un solo tipo de historia, sino un amplio abanico de formas de historia, por no hablar de la variedad de interpretaciones y la frecuencia con que algunas de ellas entran en conflicto por motivos en los que pesa mucho la pertenencia colectiva, la poltica, la ideologa. La memoria, desde luego, siempre es subjetiva, mltiple y conflictiva, pero tambin lo ha sido y sigue siendo la historia, a pesar de lo cual existe una importante diferencia entre ambas y no deberamos confundirlas como tantas veces ocurre en nuestros das. Con todo, la historia tiene mucho de memoria y la memoria mucho de historia y esa ser la idea que desarrollar en mi intervencin con distintos ejemplos sacados del medio acadmico y del espacio pblico a propsito de lo ocurrido durante la dictadura en Espaa. Bien entendido que hablo de historia y de memoria en plural, sin necesidad de establecer una contraposicin entre ellas y lejos del maniquesmo de pensar que existe una historia objetiva y otra subjetiva o una memoria justa y otra injusta.