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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

IV Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 15-19 de diciembre de 2010

Direccin


Ponencias aceptadas


Mesa F. Historiadores y memoria histrica

Autor:

Francisco Espinosa Maestre (Universidad de Sevilla, Espaa)

Ttulo:

Luchas presentes en torno al pasado. Entre la historia y la memoria.

Resumen:

El intento de hacer una lectura jurdica del 18 de julio y sus consecuencias que concordara con la verdad histrica en construccin desde hace tres dcadas acab en estrepitoso fracaso a fines de 2008. Este desenlace afect al movimiento en pro de la memoria histrica, que, dividido y desanimado, volvi de nuevo a la dispersin anterior. Si a esto unimos la dbil y confusa poltica de memoria del gobierno, las diferencias y desigualdades regionales existentes y el proceso de oficializacin que ha culminado en diversos convenios entre las universidades y los gobiernos regionales, obtendremos un cuadro caracterizado por la falta de consistencia, la diversidad de criterios y objetivos, y, en definitiva, la absoluta precariedad en que se desenvuelven actualmente en Espaa los asuntos de la memoria histrica.

Sin embargo, historia y memoria han continuado su tarea, mostrando pueblo a pueblo y provincia a provincia qu fue realmente eso que llamamos la guerra civil. El avance habido en esta dcada permite realizar una valoracin positiva del encuentro entre ambas, pese al rechazo que ha provocado en ciertos sectores del mundo acadmico, opuestos frontalmente a lo que consideran la irrupcin de la historia militante y, por extensin, a la investigacin de la represin y a casi todo lo que representa el movimiento pro memoria. Pero pocos pueden dudar a estas alturas de la aportacin de las ARMH al debate social sobre la represin franquista: hasta los sectores ms reaccionarios reconocen, por ms desasosiego que les produzcan las noticias e imgenes sobre exhumaciones, el derecho de los familiares a dar sepultura digna a las vctimas.

El futuro, no obstante, se presenta tan incierto como la posibilidad de llegar a un acuerdo bsico sobre la interpretacin de nuestro pasado reciente. Y es que la historia y memoria de la represin, que no son otra que la de la destruccin de la Repblica y la de la implantacin del fascismo, introducen elementos extraos y perturbadores en la versin oficial y mayoritaria, cuyo referente es la transicin.