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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

IV Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 15-19 de diciembre de 2010

Dirección

 


 Ponencias aceptadas

Secc. temática I. 2. Innovaciones paradigmáticas (historia mundial como historia global)

Autor:
Ricardo Ávila (Universidad de Guadalajara, México)


Título:
Enseñar los procesos de la historia mundial para la ciudadanía global

Resumen:

Como historiador y como maestro de historia, he constatado que en mi Institución, pero también en otras más de México, la historia que se enseña es fragmentaria, inconexa, muy echada sobre la nación misma y bastante ideologizada. Esta situación proyecta, entre legos e iniciados, cierta sensación de no pertinencia del saber histórico: no se ha logrado ­pero quizá tampoco se ha buscado­ una visión de conjunto, compleja pero comprensible, de la milenaria experiencia humana.

El conocimiento acumulado, la proliferación de la información, su manejo expedito gracias a nuevas tecnologías, pero sobre todo la certeza de que el hombre ha arribado a grados de integración planetaria complejos, mueve a replantear la enseñanza de la historia. Dicha enseñanza tendría que plantearse, antes que nada, el manejo de un instrumental básico para explicar y comprender la presencia del ser humano en el planeta y su compleja evolución social y cultural: se trata, por un lado, de hacer comprensibles las causas y los efectos que han llevado a la humanidad al estadio donde se encuentra, y por otro, se trata de que quienes aprendan así la historia, sepan que lo que haga o dejen de hacer puede incidir en sus procesos.

Nuestra concepción de la enseñanza de los procesos de la historia mundial implica saber examinar y comprender sus tramas básicas, entendidas como fenómenos socioculturales intrincados y constantes ­o invariantes­, que constituyen un todo que puede ser explicado racionalmente: comprender el derrotero humano a lo largo de milenios tendría que ser piedra angular en toda educación ­y más aún si se forman historiadores­, educación que se plantee, por supuesto, la formación de ciudadanos cuya perspectiva hoy no puede ser otra que la del planeta entero.

El esquema básico de la propuesta de enseñanza de los procesos de la historia mundial que concebimos, tiene como marco las grandes revoluciones que ha experimentado el hombre a partir de su separación del tronco de los primates. Las tramas históricas puestas a examen deben ser comprendidas a partir de dichas revoluciones, de la acumulación y aplicación de conocimiento, así como de las constantes o invariantes que han estado presentes a lo largo de dichos procesos históricos. Éstos, así entendidos, no pueden abonar en la historia linealidad, sino en la historia-red, ámbito donde se concatenan e interactúan dialécticamente todas las facetas del comportamiento humano.

Esta propuesta de la enseñanza de la historia procura, en primer término, que el estudiante obtenga conocimientos elementales del funcionamiento social desde su irrecusable perspectiva diacrónica. Busca, en segundo lugar, la formación del individuo como sujeto histórico, como actor social consciente y comprometido con el devenir histórico, capaz de operar en un entorno en constante cambio y expansión. Pretende, en tercer lugar, educar reconociendo la multiculturalidad global, y por la tanto al otro. Por último, busca que el estudiante se convierta en un ciudadano global comprometido con la realidad planetaria toda pero actuando desde su localidad, asumiendo, gracias a la enseñanza de los procesos de la historia mundial, que el género humano es uno solo y que su única casa es la Tierra,

NB. En la conferencia que propongo para el V Congreso Internacional Historia a Debate desarrollaré con detalle los temas señalados y otros concomitantes, apoyado en la bibliografía pertinente.