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III Congreso Internacional Historia a Debate Santiago de Compostela

IV Congreso Internacional Historia a Debate
Santiago de Compostela, 15-19 de diciembre de 2010

Direccin


Ponencias aceptadas

 

Apartado I. 5. Lo nuevo y lo viejo en teora de la historia.

Autor

Francisco Jos Daz Marcilla (Universidad de Sevilla, Espaa)

Ttulo

Repeticin y progreso. Reflexiones acerca de nuevos enfoques en el quehacer del historiador

Resumen

Siempre se ha planteado la posibilidad y siempre se ha polemizado al respecto de que existan constantes en la historia. Constantes es un concepto ms apropiado que el de "leyes", usado sobre todo por los tericos de la historia durante el siglo XIX y principios del XX. A la luz de los nuevos datos que han ido aportando las diferentes ciencias humanas en su carrera hacia el saber cientfico en el campo de las humanidades en el ltimo medio siglo, se est en grado de asegurar que, independientemente de la poca y del lugar del que nos ocupemos, hay registros materiales e inmateriales de la existencia de esas constantes. Esto se debe a que es siempre y en todo lugar el ser humano el que metaboliza en sentimientos y/o en pensamientos los estmulos que recibe de su entorno y que le llevan a una accin. Dicha accin, bien fsica, bien mental, produce historia, entendida como movimiento temporal que deja una huella slo interpretable por el ser humano la historia natural, es decir, mareas, animales, terremotos, etc., existen pero slo el ser humano es capaz de reflexionar sobre ello.El nudo gordiano de la ponencia que queremos proponer gira entorno a los ejemplos que encontramos de esas constantes. El objetivo que perseguimos es el de poner sobre el tapete de la discusin histrica este enfoque que subraya aquello que muchas veces, por obvio, pasa inadvertido. Ms concretamente, la psicologa ha identificado en todos los seres humanos una capacidad intelectiva que nos ha servido para progresar, pues aplica la lgica a la praxis emprica y consigue la resolucin de problemas adaptativos la inteligencia es por tanto una constante. Pero tambin ha identificado en todos los seres humanos una plasmacin fisiolgica que surge de aplicar la lgica a los instintos y a las sensaciones el amor, el odio, la tristeza o la alegra son, independientemente de la manera de pensarlas y expresarlas, constante. Asimismo, la sociologa tambin ha identificado algunas de esas constantes histricas (por ejemplo, las migraciones entre humanos siempre generan conflicto social) y la antropologa tambin (por ejemplo, todos los seres humanos tienen unos rituales que estipulan las relaciones entre s).

La ponencia, pues, busca reflexionar sobre estos ejemplos y destacar como la comunicacin entre psicologa, sociologa, antropologa e historia est dando frutos que enriquecen la perspectiva mutua.