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TEMA 2

TEMA 2

Abstract:

¿Un nuevo paradigma para el "gran relato", o un nuevo acotamiento del discurso histórico? La crisis finisecular de la Historiografía y su influencia en el desarrollo de la Sociología Histórica.

Gustavo Hernán Prado UBA / Becario AECI Univ. de Oviedo

El recorrido independiente pero indudablemente complementario de los cuestio-namientos del estructural-funcionalismo en la Sociología y del positivismo en la Historiografía creó las condiciones, a partir de los años '60, para el surgimiento de un nuevo diálogo entre la Sociología y la Historiografía. Este acercamiento lejos de ser espontáneo y generalizado involucró, en un principio, a un número limitado de investigadores inscriptos en ámbitos intelectuales particularmente predispuestos a la innovación interdisciplinaria y al aggiomamienlo de las metodologías consagradas. Por otra parte, es un hecho que este nuevo diálogo no halló una fórmula única de expresión, sino que se resolvió en un haz de experiencias que, si bien reconocen una inspiración común, tuvieron a menudo orígenes diferentes y desarrollos autónomos. En este sentido, la Sociología Histórica es sólo una de esas experiencias condicionada por su origen claramente "sociológico" y anglosajón que, no por exitosa, debe ser considerada como el corolario natural del proceso de acercamiento entre ambas disciplinas. Sin embargo, el interés especial en estudiarla, radica en dos factores: a) la capacidad que ésta especialidad sociológica ha demostrado para reclamar autonomía y apoderarse de una porción considerable de temáticas y problemáticas de nuestra disciplina, en un contexto de regresión anti-teoricista e irracionalista de los estudios historiográfícos; y b) la incapacidad que ha mostrado la Sociología Histórica para diferenciarse decisivamente de la orientación problemática, de los objetos, objetivos, conceptualizaciones, temáticas y propósitos de la Historiografía, quedando así seriamente cuestionada su viabilidad lógica como disciplina autónoma.

Para comprender el progresivo afianzamiento de la Sociología Histórica es necesario examinar tanto la progresiva crisis del marxismo desde principios de los años '80 que desembocará en el colapso del materialismo histórico y su teoría general de la historia como paradigma historiográfico. Ante esta situación de "ciencia en crisis" no existe aún una hegemonía clara entre quienes luchan por imponer su propio paradigma historiográfico. Así, el marco general actual es el de un encuentro conflictivo y multilateral de diferentes fórmulas y prácticas, micro-históricas, socio-históricas, econométricas, antropológicas, entre las que han adquirido gran importancia el neopositivismo y el na-rrativismo. Sin embargo, poco a poco, la Historiografía se está convirtiendo en un terreno hostil para cualquier práctica teórica explícita y cualquier ejercicio de racionalización historiográfica de grandes procesos.

Ahora bien, no parece casual que paralelamente a este fenómeno de "irracionali-zación historiográfica", surja un entusiasmo inusitado en la conformación de la Sociología Histórica como nueva disciplina de los estudios histórico/sociales, encargada de pensar grandes procesos. Y tampoco lo parece el que, en medio de este auge, ocurra la conversión de sociólogos e historiadores —posmarxistas o neoweberianos—, en "so-ciohistoriadores", que reclaman para sí y su nueva disciplina, el enfoque que tradicionalmente desarrollaron los racionalismos historiográfícos.