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II CONGRESO INTERNACIONAL HISTORIA A DEBATE

II CONGRESO INTERNACIONAL HISTORIA A DEBATE

MESA REDONDA: MITOS, HISTORIOGRAFIA Y NACIONALISMO

Mitos, historiografía y nacionalismo: el caso vasco

José Luis de la Granja Sainz

(Universidad del País Vasco)

Resumen

Es bien conocido que los mitos históricos del romanticismo desempeñaron un papel relevante en el surgimiento de los nacionalismos en el siglo XIX, como elementos de legitimación ideológica, por la necesidad de dichos movimientos de dotarse de una historia nacional ad hoc Esta se fundamentaba a menudo en la invención de tradiciones, cuando no en la falsificación o manipulación del pasado, como ha puesto de relieve recientemente una corriente historiográfica, en especial a partir del famoso libro de E.J. Hobsbawm y T. Ranger The invention of tradition (1983). Dicha corriente ha dado lugar a obras importantes y a veces polémicas, tanto sobre el nacionalismo español como sobre los nacionalismos y regionalismos periféricos. En el caso del País Vasco, ha sido seguida sobre todo por Antonio Elorza, Jon Juaristi y José Luis de la Granja, quienes han analizado la función de la historia y de la literatura en la génesis y la evolución del movimiento nacionalista vasco a lo largo de la Edad Contemporánea.

La invención de la tradición vasca fue realizada en el siglo XIX por el fuerismo romántico y prenacionalista en su triple vertiente política, histórica y literaria, y continuada en buena medida, aunque con cambios significativos, por el primer nacionalismo vasco de Sabino Arana (1865-1903). Este heredó el discurso mítico y legendario del fuerismo, reinterpretándolo en clave ya no regionalista sino nacionalista radical, y pretendiendo recubrirlo con el manto de un historicismo seudo-científico en su obra germina¡ titulada Rizkaya por su independencia. Cuatro glorias patrias (1892), recreación de cuatro batallas medievales Al ser refutados los mitos sobre el pasado del pueblo vasco por la historiografía erudita y positivista del siglo XIX, se acabaron refugiando en la literatura legendaria de los escritores fueristas y nacionalistas (caso de la última obra de Arana: el melodrama Libe, 1903), asumiendo las afirmaciones del fuerista J.V. Araquistain: "la historia formará eruditos, pero no hace héroes, sobre todo en las masas. Solo las tradiciones, los cantos, en fin, las historias populares tienen fuerza para inflamar la imaginación de los pueblos" (1867).

Así fue como el fuerismo primero y el nacionalismo después crearon una patria vasca imaginaria, una especie de Arcadia feliz e igualitaria, llena de antiguas guerras de independencia de los ancestros vascos contra los invasores romanos o españoles, ensalzadas COMO viejas glorias patrias con sus apócrifos héroes nacionales o mártires de la patria, que unas veces eran seres mitológicos (Lelo, Lekobide y Jaun Zuria, sin ningún fundamento histórico, según Ya apuntó Miguel de Unamuno), mientras que en otras ocasiones eran meros personajes de ficción (Pedro Mar¡, de Arturo Campión, y Libe), inventados por la literatura y convertidos en símbolos de la nueva nación vasca o "Euzkadi". Esta comunidad imaginada por Sabino Arana y sus discípulos ha perdurado en la ideología nacionalista vasca hasta la actualidad, al margen por completo de las investigaciones científicas llevadas a cabo por la nueva historiografía vasca en las tres últimas décadas