Debates


¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?


¡Hola!

Comparto con Joselías Sánchez que la crisis de la enseñanza también se manifiesta en el plano político, que tiene implicaciones y causas en la esfera de la política y de la ideología. Muchas veces el profesorado pedagógicamente conservador lo es también en la esfera política e ideológica.

Cuando estudié Magisterio (hace más de veinticinco años), algunos de nuestros profesores ya nos advirtieron reiteradamente sobre el carácter conservador y corporativista de los docentes. Particularmente insistente en este punto fue el profesor de Sociología de la Educación (la materia más apropiada para estas reflexiones), políticamente bastante izquierdista en aquel entonces. Ahora, metido a Viceconsejero de Educación del Gobierno Autónomo de Canarias, dirigido por una alianza de nacionalistas y conservadores, ese mismo profesor de Sociología se afana en demoler la enseñanza pública canaria, desmantelándola y desprestigiándola para encontrar excusas con las que continuar financiando crecientemente la privada. Ha conseguido tener enfrente a todos los sindicatos docentes, desde los más conservadores hasta los más progresistas.

Este breve y paradójico relato (además de un pequeño "aporreo" en la puerta de su despacho oficial) me sirve para ilustrar la complejidad del asunto, que no encuentra todas sus explicaciones en la esfera de la política, del conflicto político. No en balde, muchos docentes políticamente "de izquierdas" y hasta "muy de izquierdas" llevan a cabo una práctica pedagógica conservadora y sostienen teorías conservadoas sobre la enseñanza y el aprendizaje (¿y sobre la sociedad?).

Esto es posible por un fenómeno bien estudiado y conocido: nuestra enajenación profesional

Saludos cordiales,

Domingo Marrero Urbín, profesor de secundaria,
IES Santa Teresa, Las Palmas de Gran Canaria