Debates


¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?

 
A petición del un profesor del Colegio de Bachilleres, quién me escribió preocupado por los recientes cambios en el Colegio de Bachilleres en México leí con atención el documento que propone cambios en el plan de estudios y emito mi opinión personal y profesional sobre esta propuesta:
 
Observaciones al documento "Programa Preeliminar de Historia de México" que emite la Secretaría General de la Dirección de Planeación Académica del Colegio de Bachilleres. 
 
He leído con atención el programa y tengo las siguientes observaciones y consideraciones:
 
1. Sin oponerse a la educación basada en competencias y al mejoramiento de la educación, el documento referido prioriza las observaciones de carácter pedagógico y de psicología educativa sin tomar en cuenta los contenidos históricos específicos a los que alude.No establece con claridad:
 
Cómo la reflexión de contenidos específicos puede lograr las competencias específicas que quiere lograr.
 
Habla del proposito de una orientación humanista en constante evolución y el deseo de ser críticos ante una "historia de bronce" sin embargo al mismo tiempo habla de tener una orientación crítica actuante en la realidad. Sin embargo en el documento estan ausentes la forma como la historia ha evolucionado en el tiempo presente  y como la historia plantea el problema de la consciencia histórica en los individuos. Esta más procupado por establecer un vínculo entre las competencias, lo expresa así:
 
"La interrelación entre las competencias genéricas y disciplinares antes mencionadas permiten la formación de ciudadanos reflexivos y participativos conscientes de su ubicación en el tiempo y el espacio. También, contribuye a que los estudiantes puedan interpretar su entorno social y cultural de manera crítica, aspecto que exige: establecer la relación entre los acontecimientos del mundo actual, el cual se ha conformado a través del tiempo; ubicar los acontecimientos en tiempo y espacio; analizar los procesos de cambio continuidad y ruptura de la sociedad e identificar la multicausalidad de los
procesos históricos."
 
El problema es que el programa señala los "orígenes" y temas como la construcción de la nación mexicana. Por la experiencia sabemos que esta historia podría excluir la historia prehispánica y colonial, para centrarse en la historia de la "nación mexicana" esta maniobra ya la vimos también en la aplicación de los programas de la SEP, por lo que podríamos suponer que se trata de la misma orientación tecnocrática basada más en la psicología educativa y en la pedagogía que en el conocimiento histórico que ha evolucionado en la propia ciencia.
 
La enseñanza y aplicación del conocimiento no se construye sobre la base de abstractos, sino de defnición de aprendizajes, estrategias, objetivos curriculares y articulación entre el propio contenido
histórico actualizado por la ciencia y las actividades de aprendizaje a aplicar a los estudiantes. Por lo anterior es evidente que se construye un programa curricular sobre conocimientos ambiguos y propósitos morales, más que en la propia evolución y avances de la nueva historia mexicana.
 
El documento que nos ocupa habla de tomar en cuenta el factor de una educación pertiente, sin embargo ¿cómo articula la necesidad de articular conocimientos de historia mundial con la historia local? ¿Cómo puede superar el conocimiento fragmentado con la complejidad histórica del despliegue del capitalismo mundial? ¿Cómo puede construir un conocimiento complejo a partir del conocimiento histórico particular?
 
El documento no aborda problemas trascendentes de la enseñanza de la historia como víncular que el ser humano es un ser psicológico, biológico, cultural, social y a la vez histórico. ¿Cómo puede esta educación enseñar la condición humana y su despliegue histórico? La enseñanza de competencias no sólo es la enseñanza de las habilidades para desempeñarse en el terreno laboral sino la preparación más amplia, la formación de los seres humanos en su condición en cuanto tal. Y esa condición esta en la propia necesidad de los seres humanos en cuanto a la literatura, la filosofía el arte, la enseñanza de la vida es también la enseñanza de la condición humana.
 
La historia es un punto medular del problema de la consciencia en el ser humano. Para ello se requieren enseñanzas fundamentales como la función ética de la historia, el efrentamiento de las incertidumbres, la identidad como género humano, la enseñanza de la comprensión y el combatir las llamadas cegueras del conocimiento.
 
Por lo anterior, lo recomendable, de acuerdo al método de la planeación participativa, es que historiadores y profesores de historia del Colegio de Bachilleres elaboren en detalle los contenidos del programa, dejando la superficialidad con la que se plantean las modificaciones iniciales y ampliandolo al cómo, qué y porqué de las modificaciones. Es evidente que quién elaboró el documento no tuvo en cuenta los contenidos de la ciencia histórica contemporánea.

 
Arturo Luis Alonzo Padilla
Escuela Nacional de Antropología e Historia