Debates


¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?

 
 
Hablar de la Historia, como ciencia o como disciplina, es un tema que ha sido tratado por muchos eruditos de las ciencias sociales.
 
entender que la labor del Historiador es en última instancia explicar el presente histórico a través del análisis, estudio, contrastación y reinterpretación de los vestigios sociales, culturales e institucionales, es una tarea que en pleno siglo XXI se torna cada vez más utópica.
 
Si partimos de que hoy en día las Universidades públicas de la mayoría de los países pertencientes o regidas por los paradigmas del neoliberalismo y el capitalismo, no es casual que se le de mayor peso a la labor técnica que a la humanística.
 
el hacer pensar de manera crítica a la gente de su pasado históico y a su vez el intentar fomentar en la sociedad una conciencia Histórica resulta más difícil si las propias universidades se deslinada de esta  responsabilidad.
 
Es así que los estudiantes que ingresan a la icenciatura en Historia, entender lo que se ha teorizado en relación a su carrera les resulta complicado por el simple hecho de que en sus estudios previos al superior, sólo se le ha enseñado o mas bien dicho instruido a las competencias técnicas, haciéndo del pensamiento humanístico un proceso ambiguo de memorización
 
Por otra parte, los docentes de la Historia dan por hechó un sin fin de categorías, conceptos y procesos que a los alumnos no se les es tan facil asimilar un ejemplo claro y contundente es la noción de "tiempo" y "espacio", categorías primordiales de la Historia.
 
Por lo cual es urgente cambiar el paradigma educativo de la enseñanza de la Historia para no sólo instruir sino educar y enseñar Historia, hacer que los estudiantes aprehendan el conocimiento no sólo que lo reciban, y que mejor que emplear las metodologías de la pedagogía y la teoría de la educación que en Nuestra Facultad de Humanidades de la Universidad Autónoma del Estado de México se ha venido desarrollando  desde su última reforma al plan de estudio en el 2004.
 
Los estudiantes no son "tontos", tampoco están aferrados a ver siempre en el docente la imagen de autoritarismo y decontextualización, el problema, desde mi punto de vista, es que los docentes no tienen un ECRO (Esquema Conceptual Referencial Operacional) de sus estudiantes y viceversa, además la variación del estímulo en las sesiones resulta nula por lo que se torna tediosa, el problema más grave es que no se comunica el conocimiento,es decir, el joven no se vuelve receptor y trasmisor del conocimiento, sólo se queda en el primer paso por lo que a este proceso se le denomina transmición del conocimiento porque en efecto se esta transmitiendo el mismo pero no hay una respuesta de quien lo recibe.
 
En síntesis, la enseñanza de la Historia no es una tarea sencilla, ´más aún, tratar de impartir teoría de la Historia de manera tradicionalista, deja a un lado aque objetivo de la carrera y de la ciencia misma. Sin embargo, aplicando las habilidades docentes de la Historia y vinculando al joven  los conocimientos teóricos con su vida cotidiana  facilitan en gran medida dicha educación de nuesros días.
 
Elaboró: Marco Antonio Peralta Peralta, Estudiante de la licenciatura de Historia de la Facultad de Humanidades de la UAEM
 
Marco Peralta
Universidad Autónoma del Estado de México/ Humanidades