Debates


¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?


A la comunidad historidebatista:
 
Me parece alentador que esta comunidad se interese en un tema que, al  menos en los países Latinoaméricanos, se presenta de actualidad y en que  los historiadores, más que nunca, debemos de participar.
 
En comparación con el Perú, estimado profesor Rojas,por desgracia, las  cosas no son tan distintas. Se ha dado ya la propuesta gubernamental para reducir la carga horaria en la asignatura de Historia. Si bien la propuesta pedagógica y curricular no es tan mala (aunque son evidentes los objetivos ideológicos y políticos que esto conlleva), se hacen a un lado temas en los que están implícitos problemas fundamentales del adolescente. Por ejemplo, las culturas mesoamericanas ya no aparecerán en el plan de estudios de 1er grado de educación secundaria.
 
A esto, habrá que añadirle las propuestas historiográficas de los libros de texto. Si bien estos materiales son un apoyo para las y los estudiantes, tenemos que caer en la cuenta que serán los pocos -o los únicos- materiales con los que tendrán un contacto con la Historia. De ahí que tendremos que revisar estos textos y analizarlos como propuestas historiográficas que son. Habrá sin duda, libros que permanecen en las posturas oficilistas; los que marginan el papel de la mujer haciéndola pasar en el anonimato o presentado una sola vertiente en la interpretación de la Historia, por citar pocos ejemplos.
 
Por otro lado, es muy paradójico saber que, hasta donde sé, han sido pocos  los pronunciamientos que la comunidad de historiadores e historiadoras ha levantado al respecto de esta propuesta. Es igual de paradójico que no hay un peso específico en Maestrías o especialidades en Enseñanza de la Historia dentro de las mismas facultades o carreras de Historia cuando el saber histórico es un saber comunicado, enseñado y aprendido.
 
Por otro lado, en ese sentido considero que los historiadores e historiadoras demos de acercarnos a las problemáticas presentes de las cuales el pasado tiene algo que decir así como lasmporpuestas pedagógicas y de psicología del aprendizaje pues no es lo mismo enseñar al niño de tercero de primaria (9 o 10 años) al adolescente de secundaria (12 a 15 años).
 
Cabría así la pregunta, ¿qué necesitan los niños saber de la Historia? ¿qué habilidades del pensamiento potencia la enseñanza de la Historia? Por supuesto, esto nos lleva a entrar en un franco diálogo entre la tarea teórica y científica, propia de nuestro oficio, y el conocimiento del aprendizaje humano. como bien apunta el Profr. Rojas, no podemos desvincular las distintas propuestas, interpretaciones y perpectivas que van surgiendo en nuestra especialidad y lo que queremos que los chicos y las chicas aprendan: pesanr históricamente.
 
Un saludo afectuoso a toda la comunidad crítca y pensanete

José Luis García
Facultad de Estudios Profesionales Acatlán (UNAM) - Instituto La Paz
(Comentario relacionado al del Prof. Carlos Rojas)