Debates


¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?


 
Amigos: La historia heróica y documentalista, enseñada memorísticamente fue un proyecto de las élites que requerían legitimarse ante sí mismas y ante una población sometida a la servidumbre, a la pasividad y a la exclusión. De ahí la insistencia en sacralizar(me refiero a América del Sur)las epopeyas de la conquista y la independencia y las figuras de los héroes. Por fuera quedaban los indios, los negros, los sectores campesinos y artesanos, las regiones, la vida económica y social, la cultura que lentamente se iba constituyendo sobre la herencia española, y en general, todo lo que no perteneciera a la república delos blancos. Ha sido un proceso muy largo y muy difícil, construir una imagen de lo que hemos sido como pueblos y como culturas en el concierto de la historia mundo o en el sistema mundo, como diría Wallerstein. En ocasiones, décadas de los sesenta, setenta y ochenta, la historia fue radicalmente ideologizada. Hoy se vuelve por los fueros del documentalismo positivo y se niega toda posibilidad de generalización, aunque debemos reconocer que por todo el subcontinente se han recogido multitud de historias, vivas en la conciencia de las comunidades y las localidades, aunque muertas para la historia oficial. Otro problema es su enseñanza. No sé si será lo mismo en todas nuestras repúblicas, pero entre nosotros, aquí en Colombia, "las Ciencias Sociales" en secundaria sirven como excusa para anular cualquier posibilidad de un trabajo serio con los estudiantes.Por lo tanto, en la universidad (y no me refiero a la carrera de historia)la única posibilidad de hacer algún trabajo significativo, es llenando primero los vacíos informativos y conceptuales de la secundaria. Pareciera que nuestros ministerios y secretarias de educación, tuvieran un vivo interés en que las nuevas generaciones lleguen a la vida adulta y profesional completamente desligadas de su pasado y sus contextos, aunque distros en el manejo de la razón instrumental ybien tecnologizados. Hay que ponerle cuidado, mucho cuidado a la reforma universitaria que se está implementando desde México a la Patagonia. Por mi parte, he utilizado algunos métodos que me han dadoparcialmente buenos resultados: Las historia de vida, la historia de localidades (rurales y urbanas), el cine y la literatura. Envío un documento todavía en borrador que trabajo con mis alumnos en las primeras semanas de clase. Me gustaría conocer opiniones. Aunque se refiere a Colombia, no creo que la situación sea radicalmente distinta en toda América del Sur.

Gustavo Quesada,

Universidad Inca de Colombia.