Debates


¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?


El Héroe Nacional José Martí, ideológo y organizador de la guerra de independencia cubana de 1895, escribió "Lo pasado es la raíz de lo presente. Ha de saberse lo que fue, porque lo que fue está en lo que es." 
 
Y efectivamente, la historia, más que realidad vivida, es fuerza inspiradora de la sociedad. Los pueblos tienen la facultad de conservar las acciones de las generaciones pasadas en su memoria histórica, evocarlas y proyectarlas al presente convertidas en emblemas, en símbolos, en pujanza, en fuerza, en tradiciones. El amor a la patria, la dignidad nacional, el internacionalismo y los sentimientos de solidaridad son algunas de las mejores tradiciones revolucionarias contenidas en la memoria histórica del pueblo cubano.

Los pueblos necesitan poseer, conservar y multiplicar su memoria histórica, que lo ayude a conocer su pasado para enfrentar los problemas del presente y del futuro.

Una parte importantísima de la historia de los pueblos está conservada en documentos, fotos, mapas y textos que guardan testimonios y resultados de investigaciones históricas; en la urbanística, la arquitectura, la literatura y otras artes; así como en la prensa escrita, documentales y filmes; sin embargo, falta mucho por hurgar en la búsqueda de lo acontecido para hallar la riqueza que llene aún más nuestro espíritu de valores. Por lo menos así lo vemos en Cuba.

No se trata de almacenar conocimientos y de mantener o conservar la memoria de lo sucedido en libros y museos. Si el recuerdo no incluye una reflexión sobre las circunstancias que causaron o motivaron los hechos o acontecimientos del pasado ni a descubrir los patrones de conducta, los paradigmas, las normas morales, las experiencias y los ideales que fueron acumulándose, repitiéndose, multiplicándose de generación en generación, conformando nuestras tradiciones patrias, esa memoria puede resultar un simple anecdotario que no ejerce influencia alguna ni contribuye, y mucho menos a convocar a las actuales generaciones a emular o a pedir prestadas a las generaciones pasadas sus consignas de lucha y de combate, sus valores y cualidades revolucionarias, sus lecciones y ejemplos para alcanzar una sociedad mas justa. Por ahí anda una parte importante de la historia que debemos enseñar.
 
Eugenio Suárez Pérez
Director Cuba Socialista