Debates


¿Qué historia vamos a enseñar en el nuevo siglo?

 
Según el diseño curricular Nacional de educación básica regular que el ministerio de Educación ha distribuido este año 2006, estipula  que el área de ciencias sociales tiene como propósito la construcción de la identidad socio cultural y la formación ciudadana de los adolescentes y los jóvenes. La construcción de la identidad socio cultural  está relacionada con un conjunto de aprendizajes por medio de los cuales la persona se asume como sujeto y afirma su sentido de pertenencia a su realidad y a la sociedad.
 
El área de Ciencias Sociales además, está orientado al desarrollo de capacidades como el manejo de información, la comprensión temporo espacial, el juicio crítico en los que deben tomarse en cuenta el uso de categorías como la equidad, la interculturalidad, mentalidad, género, cotidianeidad, tradición y modernidad, entre otros.
 
En el caso específico de Historia del Perú, el curso promueve a que cada estudiante vincule su vida cotidiana con el proceso regional, nacional y mundial. Este curso permite que cada estudiante desarrolle su conciencia histórica y encuentre sentido a las múltiples relaciones entre el pasado, el presente y el futuro; ello para comprender los cambios y permanencias y así, se asuma como sujeto protagonista de su propia historia y del proceso histórico local y regional que le toca vivir.
 
Es por ello que, más allá de las tecnologías y las constantes actualizaciones que el medio exige para alcanzar una inserción laboral, las escuelas no deberían perder de vista su principal propósito: Formar sujetos autónomos, con mentes abiertas y capacidad de discernimiento. Aprender a interpretar mensajes (imágenes, símbolos, textos) y pensar reflexivamente es un proceso de retroalimentación recíproca, que se perfecciona con el ejercicio diario. Pero, a su vez, es relevante destacar que no es un procedimiento aplicable sólo para algunos estratos sociales ­entiéndase programación por y para cada región y zona- , sino que por el contrario, es un derecho de todos los que están dispuestos a reconocer que ningún éxito se logra sin un esfuerzo personal.
 
Las autoridades educativas deben recordar además, que la misión de nuestra carrera magisterial es brindar una enseñanza de calidad con estilo propio y estrategias metodológicas innovadoras sustentadas en la tecnología, dirigidas a descubrir y desarrollar los conocimientos, habilidades, destrezas y valores de nuestros alumnos   -razón de ser del curso de historia del Perú-  que irónicamente se ve transgredida por las propuestas  que los responsables del ministerio de Educación han promovido en estos últimos tiempos.

Resulta pues,  imprescindible e imperioso que el maestro de Ciencias Sociales asuma  su rol magisterial dentro de esta sociedad como formadora de mentes abiertas, pensamientos autónomos y forjadora de espíritus inquietos, capaces de recuperar, compartir y fortalecer aquellos sentimientos tan valiosos como postergados: el amor a la patria y, especialmente, el orgullo de sentirse parte de nuestra nación.

 
Lic. Henry Zapata Palomino
Asociación educativa Trilce