Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 

 

Por revitalizar este debate, y aportar mi opinión, quiero responder a algunas ideas que se han vertido.
 
En primer lugar me parece muy necesario situar la guerra civil española y la consiguiente dictadura de Franco en un contexto histórico muy preciso, que es el de la Europa del periodo de entreguerras, de la crisis de la democracia, la crisis del liberalismo, y el ascenso del fascismo. Algunos historiadores, como Gregory Luebbert, a través de la historia comparada, han explicado de manera coherente el proceso de destrucción de la democracia en países como España o Alemania. En estos lugares, siguiendo las tesis de Luebbert, el fracaso de la opción liberal y de la opción socialdemócrata hizo que se recurriera a la solución fascista y violenta.
 
Sin embargo, en países de fuerte tradición y cohesión liberal como Gran Bretaña o Francia, nunca se dio la reacción fascista que echara abajo el sistema, a pesar de enfrentarse a unos problemas políticos y a una crisis económica y social similar a la que pudiera darse en el mismo periodo en España y en otros países europeos.
 
Entendiendo este contexto, ni los problemas de la España de los años 20 eran una "anarquía total" (como se ha dicho en un mensaje anterior), ni los problemas de consolidación de la democracia (quizá socialdemocracia) de la II República eran la causa "endógena" de su propia destrucción, como el franquismo pretendió hacer creer y el revisionismo pretende afirmar aún hoy. Los problemas críticos de la España del periodo de entreguerras son extrapolables a los de otros países europeos que pudieron caer bajo el fascismo (Italia o Alemania) o pudieron consolidarse democráticamente (los países nórdicos, por ejemplo). Rafael Cruz ha comparado recientemente, por ejemplo, la experiencia francesa del Frente Popular, con la española de 1936.
 
 Por tanto, no era inevitable ni necesario que España cayera bajo la dictadura franquista ni que su II República fracasara. A esta República la hicieron fracasar por la fuerza de las armas. Por hacer algún comentario de historia "contrafactual", es posible que si la República hubiera derrotado la sublevación y sofocado (es lo más probable atendiendo a los antecedentes) la pretendida revolución de la izquierda revolucionaria desatada tras el 18 de julio, la República se hubiera consolidado y formalizado, aunque probablemente hubiera tenido que hacer frente a la invasión nazi.
 
Sin embargo, y volviendo a la realidad, lo realmente excepcional del franquismo fue su larga duración y supervivencia (gracias a los avatares de la guerra fría), mientras que otros regímenes de igual calado como Italia o Alemania fueron desmantelados. El franquismo tuvo todo a su favor durante mucho tiempo para lavar su cara y sus manos manchadas de sangre y aparecer con el tiempo con un aspecto bonachón, enarbolando como trofeo un supuesto desarrollismo y diciendo "aquí no ha pasado nada".
 
Es ese el motivo, 40 años de imposición, de que aún hoy siga pesando la mentalidad pro-franquista, a pesar de que ésta no resiste ningún análisis histórico (ni moral) serio. La sombra del franquismo es alargada, y sus consecuencias psicológicas igual. Si se hubiera neutralizado a Franco en 1939 o 1945, ahora este individuo aparecería ante la historia y ante la sociedad española como una sangrienta pesadilla que nadie querría rememorar ni mucho menos reivindicar, ni existiría semejante problema de cuestionamiento de la ciencia histórica por parte de un revisionismo tan burdo como el de el tan manido Pío Moa.
 
40 años de nefasta dictadura hacen mucho daño a un país, y reencontrarnos con nuestra historia se hace así más duro y difícil. Con todo, el trabajo de los historiadores continúa y se continuará esclareciendo todavía más el periodo más duro pero quizá el más importante de la Historia de España.
 
Un Saludo,
 
Ángel Alcalde Fernández. Universidad de Zaragoza.