Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 
ALGUNAS DE LAS CAUSAS DE LA DERROTA DE LA REPUBLICA
 
BREVE REFLEXION
 
Sin la actitud del PNV y la de la Generalitat catalana que hurtó cuanto pudo su aportación al esfuerzo de guerra y ha aunarlo al del gobierno central. el panorama hubiese sido muy diferente. Si los representantes del PNV, principal responsable de la temprana caída del frente Norte, se hubiese implicado a fondo desde el principio en la defensa integral de la España republicana, Mola como líder principal del levantamiento, sin esa zona industrial y económica tan importante, lo hubiese tenido muchísimo mas difícil en el éxito de la sublevación e incluso tal vez se hubiese abortado.

El provincianismo nacionalista del PNV, con ese concepto atávico defensivo de "primero mi pueblo, después la provincia, y después Alava y Navarra, pero nada mas", así como su tardanza en el compromiso de luchar contra los militares sublevados -cuando se aseguraron el estatuto de autonomía- fue un desastre para la Republica y por extensión a sus aspiraciones nacionalistas.

Si los del PNV -tan conservadores y católicos como los de la CEDA o los carlistas- se hubiesen planteado "primero, la defensa de la Republica y Constitución españolas como primera prioridad, que después ya hablaremos de política", las cosas hubiesen sido muy diferentes.

Poco podían hacer los militares republicanos, incluso los profesionales que permanecieron leales a la Republica, en el Frente Norte con esos "cerebros" políticos tomando decisiones en sus despachos forrados de nobles maderas, como las de dejar a los milicianos de izquierdas o "españolistas" acantonados en las ciudades como Bilbao, y mandar a los gudaris al frente mientras se intentaba pactar con el enemigo la entrega de las ciudades.

Pero las acciones dispersas de otras localidades como Asturias, Santander o bien el desembarco en Mallorca que sucedió sin que el gobierno de la Republica se enterara. La acción de los anarquistas catalanes en Aragón. Lástima de tantos denuedos descoordinados de un Estado Mayor Central integrador de las acciones militares. A una acción militar habría que haber opuesto otra igual.

El intento de sustituir a un Ejercito tradicional, por el que se sentían traicionados, por milicias populares fue un experimento, que durante los tres primeros meses de la contienda, produjo efectos desastrosos y dio una importante ventaja a los sublevados. Cuando Largo reconduce la situación, aun deberá enfrentarse a importantes problemas con los anarquistas. La llegada de Negrin al poder dará la mayor cohesión a la Republica, pero ha pasado demasiado tiempo y en el campo rebelde se ha conseguido la máxima unidad de criterio con el Decreto de Unificación que crea el partido único, que "amordaza" a falangistas y requetés, posibles fuerzas políticas que podían inquietar al régimen.

Las ayudas materiales que recibieron unos y otros y su mejor utilización, es capitulo aparte. Hay que añadir que a medida que los sublevados ocupaban nuevos territorios aparte de conseguir sus recursos económicos aumentaban sus fuerzas con nuevas levas.

Pero quizás donde resida el peor error de la República fue el perder el Estado por salvar el gobierno que se quedó sin elementos coercitivos para conseguir reunir un conjunto homogéneo de fuerzas para salvar la situación. ¿Qué todo vino condicionado por las circunstancias? De acuerdo. Ahora a toro pasado, pasadísimo, todo resulta muy fácil de discernir. Tal vez los partidos revolucionarios se equivocaron en querer hacer la revolución, que aunque fuera justa dados los parámetros sociales que vivía el país, antes que vencer al enemigo poniéndose a las órdenes de un mando centralizado y único.

Debiose oponer a la acción militar coordinada de los sublevados, otra de la misma o mayor intensidad, unificada y coordinada, pero el problema es que el Estado, el único capaz de realizarla, quedó deshecho y en muchos sitios volatilizado por el asalto desde dentro ejercido por sus propios servidores, no habiendo otra figura que lo supliera de una manera centralizada.

Es por ello que allí donde desapareció, los movimientos revolucionarios extremos tendieron en un movimiento natural a ocupar el vacío de poder, al igual que hicieron los movimientos nacionalistas. Unos basándose en la fuerza de las masas en la calle y otros apoyándose en las estructuras ya creadas como la Generalitat por ejemplo.

El por qué el golpe supuso este estrepitoso derrumbe es una pregunta de difícil respuesta.

Una cosa es que quedaran dañadas las Fuerzas Armadas, y otra es que afectara a todos los Ministerios y organismos públicos reduciéndolos a retales.

La labor de Largo y Negrín fue en realidad hercúlea, porque no solo hubo que levantar un ejército, hubo que poner en pié un Estado al completo, partiendo además del desastre y el caos, y eso, como la Historia ha dejado claro, no fue factible.

Muchos de los oficiales eran sediciosos o sospechosos de serlo. Aquí, tal vez, reside una de los pecados de la República: el sostenimiento continuado de la sospecha y desconfianza va a crear un clima propicio a que se ajen muchas lealtades poco robustas que tal vez hubieran prosperado en otras condiciones “ambientales”.

Estado, quedó deshecho y en muchos sitios volatilizado por el asalto desde dentro ejercido por sus propios servidores, no habiendo otra figura que lo supliera de una manera centralizada y allí donde desapareció, los movimientos revolucionarios extremos tendieron en un movimiento natural a ocupar el vacío de poder, al igual que hicieron los movimientos nacionalistas. Unos basándose en la fuerza de las masas en la calle y otros apoyándose en las estructuras ya creadas como la Generalitat por ejemplo.

Don Manuel Azaña escribió, “Cuando empezó la guerra, cada ciudad, cada provincia quiso hacer su guerra particular. Barcelona quiso conquistar las Baleares y Aragón, para formar con la gloria de la conquista, como si operase sobre territorio extranjero, la gran Cataluña. Vasconia quería conquistar Navarra. Oviedo, León. Málaga y Almería querían conquistar Granada. Valencia, Teruel. Cartagena, Córdoba. Y así otros. Los diputados iban al Ministerio de la guerra a pedir un avión para su distrito, que estaba muy abandonado, como antes pedían una estafeta o una escuela. ¡Y a veces se lo daban!”

Cuando Largo Caballero, recibe el poder dice “ Me encontré en la guerra con cuatro frentes independientes y autónomos. El de Cataluña era dirigido por la Generalitat y la Confederación del Trabajo. Teruel por la Confederación de Valencia. El del Norte por el Gobierno Vasco (sic). El del Centro por el Gobierno Central. Cada uno tenía su Estado Mayor y hacía los nombramientos de los mandos. Catalanes y vascos enviaban al extranjero sus respectivas Comisiones a comprar armas, que luego tenía que pagar el Gobierno Central. Todos creían cumplir con un deber supliendo con sus actividades la falta de medios del Gobierno. Pero tal independencia y autonomía era un gran obstáculo para la defensa. Se imponía la necesidad de unificar la dirección de la guerra para hacer más eficaz el esfuerzo que se realizaba. Esto no era fácil de lograr; cada uno defendía con obstinación lo que creía que eran sus derechos. Sin embargo la unificación era necesaria”.

No es cuestión esta para despacharla con 4 párrafos ni 4 folios, cuando el extenso estudio que muchos historiadores que han dedicado todo su saber y su vida y aun han quedado rincones oscuros.

Cordiales saludos
 
Alberto Bru
estudios Derecho Laboral