Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 
Se está registrando actualmente en España un amplio debate sobre un viejo tema: los símbolos del Franquismo.

¿Qué hacer con éllos?.

¿Conservarlos donde mismo están?, ¿destruirlos?, ¿trasladarlos a los museos...?

Por lo general, el mayor número de pronunciamientos se vienen produciendo desde organizaciones políticas democráticas de Izquierdas y a título personal. Las secciones de cartas al director en la prensa nacional, así como en los debates de radio y TV, se vienen haciendo eco de una demanda que, por contra, solo propicia al sector más conservador, tanto de la política, como de las instituciones oficiales, un sospechoso silencio, por cuanto suelen ser éstas las que tienen en su mano la capacidad de decidir.

Unas veces, por connivencia simple con la ideología representada por los símbolos citados de quiénes ejercen cargos públicos (alcaldes, ministro de Educación, Cultura, etc) y las más, por razones de oportunidad electoral. Los votos de la derecha más reacionaria tienen su peso.

De manera renuente se tiene noticia de agresiones (leves, de momento) a estas referencias "monumentales" que se yerguen por centenares por podo el país("graffitis", manchas de pintura roja, etc), cási siempre por iniciativas individuales o de grupúsculos aislados, como un gesto de impotencia y de muda protesta.

Las propuestas para la eliminación de los símbolos de la dictadura del general Franco, han sido tras su muerte en 1975, las que más polémicas han levantado, por la resistencia de los partidos de la derecha (antes Alianza Popular, denominación actualmente reconvertida en Partido Popular).

Pese a que los socialistas durante su mandato, de 1982 a 1994, procedieron al desmontaje y traslado de algunas estatuas y a retirar algunas lápidas conmemorativas, por tratar de contentar a tiros y troyanos, dejaron el panorama como está: muy parecido al que presentaba en 1939, al acabar la contienda.

El tiempo transcurrido, ha tenido la virtud de ponderar los ánimos y ya son menos los que abogan por el pico y la maza. Incluso, gana terreno entre los intelectuales de la Izquierda, la conciencia de que la destrucción o el escondite de los símbolos, sólo consiguen hurtar a los ciudadanos y a las generaciones venideras de unos importantísimos elementos referenciales, sean o no considerados "obras de arte".

La estatua ecuestre del "Caudillo" -que odiada a los caballos-, con su placa en la base exaltando al "Héroe Invicto de la Cruzada de Liberación antimarxista" que lucen algunas grandes capitales españolas, tal como están, solo pueden proyectar un sentimiento de vergüenza en las sensibilidades democráticas. Por este motivo, y tratando de conjugar con razonable equilibrio las reacciones de adversión a la pública ejemplarización de personas e ideologías nada ejemplares, con el respeto a lo que debe ser considerado un vestigio histórico únicamente, comienza a abrirse paso una nueva propuesta:

LA CONSERVACIÓN CON FINES DIDÁCTICOS, mediante un recurso sencillo y menos polémico.

Imaginemos: Imagen ecuestre de Francisco Franco frente al imponente complejo arquitectónico de Nuevos Ministerios (Madrid-centro). En lugar preferente, junto a la base, una lápida estéticamente acorde con el conjunto informa: "MONUMENTO ELEVADO A LA MEMORIA DEL GENERAL FRANCISCO FRANCO, ARTIFICE DE LA SUBLEVACION MILITAR CONTRA LA II REPUBLICA EL 18 DE JULIO DE 1936 QUE ORIGINO UNA CRUENTA GUERRA CIVIL (1936-1939). INSTAURO UNA DICTADURA TOTALITARIA VIGENTE HASTA SU MUERTE EL 20-XI-75".

Problema solucionado.

Las repúblicas hermanas de Centro y Sudamérica, que han sufrido (y sufren) el oprobio de regímenes totalitarios, ven su geografía urbana llena de omnipresentes recuerdos del paso de sus tiranos.

Aunque lentamente, se abran paso sistemas democráticos que basan la reconciliación en gestos de tolerancia, el tema de los símbolos opresores, es siempre algo que ofende sensibilidades y lacera corazones doloridos.

LA Historia de esos países, se compone de pequeños trocitos de ese inmenso "puzzle" que los historiadores e investigadores, están llamados a reconstruir.

Las estatuas, los monolitos, los arcos de triunfo, los relieves, artesonados, mosaicos, etc, mandados construir por obra y gracia de vanidades y servidumbres, se deben reconvertir en enseñanzas para el presente y el futuro.

La propuesta citada, que está calando en la sociedad española, puede estar llamada a ser una razonable alternativa a la pedrada vandálica o a la exaltación impune.

Un saludo muy cordial a todos.

Floren Dimas.

Centro de Documentación de la Guerra Civil - Lorca (Murcia) España