Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 
Agradezco el comentario de D. José Julio Cuevas, mostrando sus puntualizaciones sobre mi opinión sobre el trabajo investigador del general D. Ramón Salas Larrazábal. Coincido con Vd. en que la suya fue la primera estimación basada en documentación oficial, fondo documental cuyo acceso estaba vedado para los demás investigadores, en particular la que estaba bajo la custodia de los Juzgados Militares Territoriales. En cuando dichas archivos han dejado de ser coto exclusivo de los favorecidos de aquel régimen y es posible consultar, además, otros fondos que van apareciendo (por ejemplo, los libros de registro de las Prisiones Provinciales, en donde se indican las "sacas" para fusilamientos), las cifras del Sr. Salas, quedan en absoluto entredicho.

El General salas, consulta en la Causa General, provincia a provincia, unos documentos llamados "testimonios de condena", en donde aparecen las ejecuciones registradas. Pero la cifra obtenida es totalmente inexacta, ya que entre el 1º de Abril de 1939 y 1941, tienen lugar miles de ejecuciones sumarias y, no obstante, la mayoría de ellas -se ignora porqué- no constan en la CG. En la mayoría de las provincias, estas carpetas se cierran en 1943. ¿Qué pasa con las ejecuciones que se producen a partir de ese año y hasta 1956, por ejemplo?

Veamos el problema de los censos que han servido para extraer datos, por diferencias comparativas en años sucesivos: Los enormes desplazamientos de población, determinan que muchas personas, vayan paulatinamente regresando a su lugar de origen. Pero cientos de miles, se instalan en otras provincias definitivamente (andaluces y murcianos en Cataluña, p.e.). Los censos, en especial el de 1940, es "hinchado" intencionadamente por las autoridades locales, para conseguir una mejor dotación de suministros alimenticios. Las bajas por causa directa de la guerra (heridas en combate, bombardeos, ametrallamiento de columnas de refugiados, etc.) la mayoría de las veces ni se registran, ya que el fallecimiento se produce en zonas de maniobra militar y los juzgados no disponen de medios ni competencia para actuar. Posteriormente, muchos de los fallecimientos se van registrando, siendo muy común que la muerte se registre en el Registro Civil de la ciudad de nacimiento y al propio tiempo en el término municipal en donde produce la muerte.

El UNICO DATO EXACTO que aparece constatado con toda clase de detalles, son las anotaciones en los Registros Civiles de los "Gloriosos Caídos por Dios y por España" (así aparecen anotados), aunque dicha diligencia se haga con posterioridad al hecho ("liberación" de esa zona por los nacionales). No sucede así con los muertos por la represión en zona nacional, que aparecen (caso de Sevilla, Huelva y Granada, como mas emblemáticos) como "desaparecidos" y nunca encontrados.

Es cierto que, en orden posteriores al fin de la guerra, se van anotando los nombres de los militares del Ejército Popular caídos en el Frente. Pero estas anotaciones van apareciendo en forma de "goteo" que alcanza, en las provincias de levante, hasta 1959. Salvo una minuciosa consulta, localidad por localidad, de este Registro, todo lo demás son estimaciones, pero con un coeficiente de error próximo a la incredulidad.

Insisto en que el general Sálas, a quién hay que reconocerle que fue la primera persona en España que tuvo oportunidad de hacer constar por escrito que en la España ocupada por los sublevados, también se asesinó a civiles inocentes, obtiene muchas de sus conclusiones cuantificadoras, por "extrapolación". Mire usted, ciñéndome a un caso concreto de una provincia, Sálas cita como "víctimas de la violencia republicana: 740" y "víctimas de la violencia nacionalista: 520". Las 740 son un dato fidedigno, por que las diligencia para aclarar su muerte (que, además de justificar el fusilamiento de todas las personas relacionadas de alguna manera con las muertes, sirvieron para solicitar pensiones de orfandad y viudedad), pero para mí es un misterio saber de donde se ha sacado las otras 520 muertes, ya que, solo en 5 fosas comunes de la capital de esa provincia, aparecen registrados en el cementerio 467, y en la segunda ciudad de la misma provincia (por cierto, la mayoría de los ejecutados, militares republicanos, 133; en la tercera ciudad, 44. Pero hay muchísimos republicanos que son asesinados en las conducciones del campo de concentración de Albatera hasta la capital, así como en la Prisión Central de T. en el Campo de Prisioneros de A. y en las orillas del río S. Los asesinados en las dos primeras semanas a manos de las milicias de falangistas, no aparece registrada ni una sola por muerte violenta si no empleando términos como "septicemia", "herida de arma de fuego" (que no se investiga, claro), "paro cardiaco", "traumatismo interno" y otras "perlas" semánticas. Tan solo, haciendo una consulta, folio a folio, en los libros-registro de defunciones y -heroica labor- Sumario a Sumario, se podría cuantificar las bajas
por causa directa de bajas en el frente o por sentencia de los Consejos de Guerra. Todas las cifras obtenidas hasta la fecha y que están detalladas en el libro que coordinó J.S.Juliá (1999) "Víctimas de la Guerra Civil", son todas aproximadas Y EN TODAS ELLAS, son superadas ampliamente las cifras que aporta el general Salas y...¡oh, casualidad!, siempre se refieren a las víctimas de la represión del ejército franquista y en las acciones de guerra.

Se ha investigado siguiendo estos criterios exhaustivos en 27 provincias. El número de las víctimas de la represión franquista, son superados en todas ellas, respecto a las que cita el general en su famosa obra.

Mire, estimado amigo: el general Sálas tiene sobre sí un gran mérito: haber roto un "tabú". Pero hubieron de pasar muchos, muchos años, para que sus datos pudiesen ser cotejados por otros investigadores. Cuando ese momento ha llegado, el mito cae, las medallas al héroe, al resplandecer la verdad de las cifras, pierden su brillo cegador.

He dedicado cuatro años de vida a este estudio y aún no estoy en condiciones de fijar el número total de víctimas... ¡¡EN UNA SOLA PROVINCIA!! ¡Salvo que el general tuviese el don la ubicuidad...!

Si ha conseguido llegar hasta aquí, permítame expresarle mi agradecimiento por su paciencia.

Un saludo muy cordial.

Floren Dimas.
Centro de Documentación de la Guerra Civil - Lorca (Murcia)