Me ha interesado mucho la intervención en el debate sobre la Guerra Civil de ATICLEO. Y quisiera responder a todas sus preguntas, menos a una. Que la historia de la humanidad es y ha sido siempre la historia de la lucha de clases entre opresores y oprimidos, y que desde el siglo XIX esa lucha se polariza entre la burguesía y el proletariado fue escrito por Marx en el Manifiesto del Partido Comunista en 1847. Y es el abecé más elemental del marxismo.

Que la ideología burguesa es una superestructura del sistema capitalista basado en la explotación del proletariado también lo dijo Marx. Que la historia burguesa forma parte de la ideología burguesa es tan evidente que no lo dijo nadie. Que la sociedad capitalista se fundamenta en la división del trabajo y en la especialización profesional es un hecho evidente en la experiencia cotidiana. Que la economía es asunto exclusivo de los economistas, la política de los parlamentarios, los zapatos de los zapateros y la historia de los historiadores es una falacia burguesa que se pretende como verdad evidente. Que quien afirme que la economía, o que la política debiera ser tarea de todos, y la historia también, será tachado probablemente de provocador y de iluso, en la actual organización capitalista de la sociedad, y oirá la juiciosa sentencia "(zapatero a tus zapatos!".

En el MANIFIESTO COMBATE POR LA HISTORIA no se habla de una historia burguesa y de una historia proletaria, o de un historia escrita por la burguesía o el proletariado, como afirma ATICLEO. Se dice algo muy distinto: Que la historia es un campo más de la lucha de clases. Y en ese campo de batalla el MANIFIESTO denuncia la falta de rigor de los historiadores burgueses en el estudio, comprensión y divulgación de la historia sobre la Guerra Civil Española. Pero esa falta de rigor no se imputa a ninguna falta de profesionalidad de los académicos en el campo de la historia, sino precisamente a esa profesionalidad asalariada, que los INCAPACITA, salvo raras excepciones. De lo que se trata en realidad es de la oposición existente entre intereses de clase opuestos e irreconciliables. No existe posibilidad de entendimiento entre quienes pretenden que el capitalismo es eterno, inmutable, y quienes defienden los intereses históricos del proletariado como antagónicos del capitalismo, al que la clase obrera pondrá fin como clase que destruye todas las clases en el comunismo.

La Guerra Civil no fue una lucha fratricida "entre hermanos", como pretende la visión burguesa más simplona, sino la derrota y masacre de la revolución proletaria. Masacre que hizo posible durante cuarenta años la existencia en España de un régimen fascista, que aterrorizó y aplastó al movimiento obrero. Y para eso no hace falta ninguna bibliografía (que de haberla, hayla), es suficiente con haber nacido en una familia obrera y haber vivido en un barrio obrero.

Con esto creo haber respondido a todas las preguntas, menos a una, de ATICLEO.

Saludos de Agustín Guillamón.