Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 
En mensaje de fecha 3 de febrero pide el señor Juan Quiles Ruiz nada menos que una replica "a fondo" que hunda "de una vez" al señor Pío Moa.

La petición la efectúa tras de lectura del recientemente publicado "Los crímenes de la guerra civil".

El libro vuelve a aparecer en las listas de los más vendidos, como lo hiciera, durante largas semanas del pasado año, "Los mitos de la guerra civil", tal como pronosticaba el señor Quiles Ruiz.

El señor Quiles Ruiz espera alguna réplica contundente. Yo, un mero curioso del tema que pasaba por aquí, también. Quizá porque el artículo del catedrático Reig Tapia también le ha sabido a poco al señor Quiles Ruiz; como a quien esto suscribe.

Una mentira, la de que Pío Moa ha escrito "sin haber pisado un archivo", dice poco del catedrático Reig Tapia. No sé muy bien si después de alcanzada la cátedra es práctica criticar de oído porque, si no fuera así, bastaría con asomarse a la bibliografía de Pío Moa sobre la República y la Guerra Civil para darse cuenta de que las referencias novedosas salen precisamente de dos lugares en los que Pío Moa pasó larguísimas horas: el Ateneo de Madrid y la Fundación Pablo Iglesias.

Decididamente uno espera algo más que una falsedad tan pueril como ésa, o la de atribuir el éxito de ventas de Pío Moa a campañas mediáticas (¿dónde? si apareció en televisión española sólo cuando era ya número uno de ventas y Tusell y algún otro corifeo suyo clamó a favor de la censura?) para empezar a considerar que se ha producido una crítica y un "hundimiento" de los datos e interpretaciones de Pío Moa.

Hasta ahora, en esta lista he leído la larga lista de improperios, adobada con alguna que otra mentira y mucha llamada a la defensa gremial frente al intruso y a la solidaridad de los colegas ideológicos del catedrático Reig Tapia. Y nada más.

Entiendo que le resulte muy loable a todos aquellos que han aplaudido (¿también la mentira señalada, tan evidente?). Pero yo esperaba que las cuestiones que el señor Quiles Ruiz quiere ver contestadas fueran contestadas. Todo lo contundentemente que se pueda o quiera.

Pero estoy empezando a pensar que las llamadas a censura, la negación del derecho de réplica y hasta la falsa atribución del éxito a una inexistente campaña mediática son fruto de la impotencia argumental.

A lo peor me equivoco, pero a don Enrique Moradiellos, que participó en el tipo de debate que a uno le gustaría leer y que posiblemente sea lo que espera el señor Quiles, le dieron dialécticamente para el pelo y se retiró, por usar otro símil coloquial, con el rabo entre las piernas de la discusión.

Vaya usted, señor Quiles, a la revista El Catobeplas, a su sección de polémicas, quizá encuentre usted allí el tipo de crítica que busca. Aunque el resultado, hasta el momento, no haya sido precisamente el hundimiento de Pío Moa. Diría, por lo que he leído, que ha ocurrido todo lo contrario. http://www.nodulo.org/ec/polemica.htm

En fin, señor Quiles, en su último trabajo publicado, Pío Moa describe cómo le fue negado el derecho a defenderse de insultos y tergiversación de sus palabras. De los intentos de censura algo dice también. Quizá, si lee usted la polemica con el señor Moradiellos, llegue usted a la misma sospecha que yo: que la tergiversación, el insulto, el intento de censura y hasta la burda mentira es lo único que hay y que, en efecto, Pío Moa resulte imparable. Como un viento que limpia una atmósfera enrarecida. La atmósfera en la que --todavía hoy-- se practica la hipocresía de exigir condenas de golpes de estado por parte de gentes que vindican como algo memorable el golpe de estado de 1934 contra la legalidad democrática que. Ese golpe para el que Pío Moa, con documentos del PSOE depositados en la Fundación Pablo Iglesias, aporta la confirmación de que fue organizado precisamente por el PSOE y precisamente contra la democracia.

Rafael Múgica
Ateneo de Madrid