Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 
DEMÓCRATAS DE PACOTILLA
 
 Que a estas alturas existan comunistas convencidos de las excelencias del estalinismo-leninismo y sus adláteres, no debe extrañarnos, aun cuando las víctimas de los regímenes por ellos auspiciados rebasen los 100 millones de muertos, cifra que ni los fascismos más cerriles  han arañado ni en sueños.

Pero que se nos presente el impopular terrorismo antifranquista, que no otra cosa fue el maquis, con el objetivo de «restablecer la legitimidad democrática cuando acontecía el golpe de estado de 1936», es un sarcasmo que haría reír al mismísimo Stalin allá donde esté, que imagino será en los infiernos.

A salvo algunas mentes calenturientas ultraizquierdistas, otras deseosas de organizar un segundo Tribunal de Nüremberg o de la feliz (y, por lo demás, cobarde) idea de arrebatar a personajes históricos sus nombres del callejero español, todo el mundo sabe en España qué tipo de "democracia" habían
regentado en España antes y durante la guerra y qué "legitimidad democrática" venían a implantar los eufóricos admiradores de Stalin.

Porque si de algo sirvió la experiencia terrorista del maquis (que no cosechó más que fracasos pese a airear a bombo y platillo una pronta victoria), fue para evidenciar que los "demócratas" comunistas como las sectas se creían hasta su propia propaganda por enormes que fueren las falsedades que propagaba, que la dependencia del Partido Comunista de España (principal valedor de los maquis) respecto de Moscú, el país campeón de la democracia, era total, sumisa y bochornosa, y que se aprovechó en muchos casos como pretexto para silenciar y eliminar físicamente a los comunistas disidentes.

Un articulo vindicativo sobre el maquis que ignore estas cosas, jamás pasará de ser un panfleto para indocumentados y, lo que es peor, para estúpidos.
 
Francisco Prim Ortigosa


[Nota editorial: Este mensaje no cumple las condiciones mínimas de respeto a los posibles interlocutores y a la propia lista. Hemos escrito al autor rogándole que cambie las palabras más ofensivas, y no hemos obtenido respuesta. Con todo hemos decidido publicarlo por su carácter educativo y por lo difícil que resulta en la España de hoy,  afortunadamente, que se exprese públicamente una opinión de tal forma y contenido, sin duda inseparables. Carlos Barros]