Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 
Ignoro en mi ignorancia quién es y a que dedica su existencia D. Luis  García. En cualquier caso el señor García, don Luis, debe de empezar por  aclararse un poco las ideas antes de empuñar la pluma, metafóricamente  hablando puesto que hoy el teclado del ordenador parace haberse apropiado  ya del don "divino" de la palabra. A lo mejor es uno de esos casos  relevantes en que en vez de poner la máquina a su servicio es la máquina  quien se apodera de su usuario produciendo como resultado un "discurso"  puramente mecánico y sin "alma". En el principio fue el verbo, es decir,  el lenguaje, que fue lo que permitió al "homo sapiens" el libre ejercicio  del pensamiento. Sin lenguaje no hay pensamiento, como demuestran  fehacientemente las palabras de don Luis colocadas sin orden ni concierto.
 ¿Será consecuencia de la llamada "Fuzzy Logic" informática que,  lógicamente, produce un "pensamiento" borroso, amorfo, insustancial, débil?
 
 1. Es libérrimo D. Luis de disentir de quien quiera, derecho que  naturalmente ejercemos también los demás. Ejemplo: A él le parece  "recargado" mi artículo y a mí me parecen sus descalificativas palabras tan vacuas e inanes como las de Pío Moa que carece de discurso propio.
 
 2. Me adjudica una "contínua adjetivación" como gran(?) argumento para desautorizar mi crítica a Pío Moa y, sin embargo, él como mejor muestrade su finura dialéctica y profundidad analítica, se refiere a mi "fanatismo antifranquista irracional" como magnífico ejemplo del ponderado dominio del lenguaje(?) que se atribuye, dicho lo dicho. De los tres vocablos empleados sólo acierta en uno, lo que es escaso mérito puesto que yomismo no dejo de proclamarlo (y a mucha honra) frente a otros que vanamente pretenden ser lo que no son, aparte de su incapacidad de darnos a los demás, a los que no somos de su cuerda, gato por liebre.
 
 3. Los adjetivos calificativos sirven como su propio nombre indica para calificar adecuadamente al sustantivo. Ejemplo: Pío Moa=inanidad historiográfica (neopropaganda franquista); Luis García = inanidad dialéctica o distinguido(?) corista de la voz de su amo.
 
 4. D. Luis García, aparte de un cursi presuntuoso, puesto que escribe: "cosas tan evidentes como la "paradoja democrática" que se podría enunciar así:", es un ignorante que trata de disimular su ausencia de pensamiento con el conocido truco del uso de una pretendida terminología que habría de otorgarle la autoridad intelectual a la que aspira pero de la que obviamente carece, como él mismo se encarga de mostrar a los cuatro vientos internetgalácticos. Atentos, se nos anuncia poco menos que un nuevo paradigna teórico. Pero ¿qué es lo que sigue? Pues un ejemplo más del conocido método Olendorf o irse por los cerros de Ubeda. Ni enunciado que valga ni epistemología historiográfica alguna.
 
 5. ¿En qué lugar de mi artículo (o en cualquiera otra de las páginas que llevo escritas) doy "por hecho que cualquiera de los partidos marxistas existentes en la 2ª República no era partidario de la dictadura sino dela democracia..." para que venga D. Luis a enmendarme la plana? En ninguna. ¿Se entera usted D. Luis. Recargo: En ninguna. ¿A qué viene descubrirnos  una vez más el Mediterráneo venga o no venga a cuento y que, en cualquier  caso, hemos descubierto mucho, mucho (perdón por el recargo) tiempo antes  que usted?
 
 6. Su 2º punto mueve a risa o conmiseración. Tomen nota: A los partidos  monárquicos sólo les quedaba (al haber huído el rey) como marco de  actuación la democracia republicana. Es decir, los partidos monárquicos  eran...¡democráticos en 1931 y 1936! y los monárquicos se sumaron en masa  a las filas democráticas. Por "eso", obviamente, huyeron de sus filas  personajes como Sánchez Guerra, Miguel Maura, Alcalá Zamora, Manuel Azaña  para engrosar, precisamente, las filas republicanas obviamente  bolcheviques. Al parecer hubo proceso de "bolchevización" en las  izquierdas pero en los partidos monárquicos no existió proceso de  "fascistización" nunca, jamás de los jamases, ni antes de 1931 ni después.  Cuando D. Juan (titular de los derechos dinásticos) se apresuró a  presentarse como voluntario en las filas insurgentes lideradas por el  general Franco con el obvio propósito, como en seguida y después se vió,  de "instaurar" una Monarquía constitucional, el hijo de Alfonso XIII "El  Constitucionalista", el "demócrata" don Juan de Borbón, lo hizo para  luchar por tan encomiable empeño... ¡Por favor! Lea usted un poco antes de  abrir la boca.
 
 7. Afirma con infinita audacia que el Sr. Reig no quiere darse por  enterado de "los textos de las memorias de Azaña que cita Pío Moa  entrecomillados, quizá porque contradicen sus prejuicios sólidamente  formados por los historiadores del Partido y su frente cultural".

Primero. Obviamente D.Luis ignora por completo la docena de trabajos entre  conferencias, ponencias, artículos y capítulos de libros que he dedicado a  Manuel Azaña, si no, no afirmaría con la audacia propia del indocto, que  "Tampoco parece querer darse por enterado el Sr. Reig...", etc. A él le  bastan las citas de D. Pío sesgadas y descontextualizadas sobre un asunto  que, además, no viene al caso para demostrar no se sabe qué. Vamos, que no  se aclara.
 
 Segundo. Si me ha leído, como afirma, ha sido sin duda con nulo  aprovechamiento. No parece querer darse tampoco por enterado que ni  siquiera milité en mis años mozos en el PCE. ¿De qué frente cultural me  está hablando? qué muestre una sóla de mis páginas (decir centenares sería  falsa modestia y decir miles puede sonar a presunción; Pío Moa las lleva y  véase el resultado), una sola, regargo, una sola donde haga apología  comunista, marxista, o qué se yo lo quiere decir o insinúa el Sr. García.  Mejor que le pregunte al Sr.Moa que tanto admira, sobre sus fuentes  ideológicas y sus militancias políticas y que establezca el mismo sus  propias deducciones.
 
 Y final. Tras su nombre, adjunta usted Universidad Complutense, suponemos  que como aval o adjetivo que realce un poco la inanidad del sustantivo.  ¡Dios de los Ejércitos! ¿A quién ha engañado usted o qué importantes  personajes le han apoyado para colarse de rondón en la Complutense? Decía  Marc Twain que más vale permanecer callado y que los demás piensen que  eres idiota que hablar y despejar todas las dudas. Pero, por favor, no se  dé por aludido. Era una simple reflexión naturalmente sesgada y  descontextualizada.
 
 A la paz de Dios.
 
 Alberto Reig Tapia.
 Universidad "Rovira y Virgili" (Tarragona).