Debates


Historia de la Guerra Civil Española

 
 
Mis felicitaciones a Alberto Reig y Óscar Álvarez Gila por sus excelentes y fundadas opiniones en el debate Historia de la Guerra Civil española. Esta contribución mía me gustaría que se publicara en ese debate y en “Historia y Trabajo”, el debate que abrí yo mismo.

La aparición de Pío Moa como fenómeno mediático es una consecuencia de la deriva en que nuestra profesión está inmersa. Al no tener ni presencia ni influencia social el hueco de la historiografía profesional tiende a ser ocupado por personajes como Moa, interesados en difundir sus manipulaciones bañadas con un supuesto lustre “científico”. El corifeo de los medios de comunicación (sean de talante “progresista” o “conservador”, da igual) ya se preocuparán por hacer llegar al personaje adonde no pueda llegar él sólo, adulándole y repitiendo sus mentiras hasta que, mágicamente, se conviertan en verdad.

El problema no es únicamente ese. Además si la historiografía profesional no lucha por que la gente dirija su curiosidad histórica hacia direcciones correctas nuestra disciplina quedará reducida a manifestaciones anecdóticas y superficiales, con el peligro de que la sociedad tenga una conciencia de la historia igualmente superficial. Y no sólo me refiero a la aparición de pseudocientíficos como Moa sino a la actividad de profesionales más honestos como puedan ser los escritores de ficción. Desde “Historia a debate” se critica la tendencia historiográfica actual de reducir la historia a la narrativa. Pues bien, con el supuesto “boom” de la literatura histórica se corre peligrosamente el riesgo de que la ficción pura y dura, no importa lo bien documentada que esté, sustituya a la interpretación historiográfica científica. En otras palabras, que el Capitán Alatriste sustituya a J. H. Elliott (siendo ambas obras son excelentes en sus campos y de amena lectura).

La otra cara de esta moneda ya la criticó Óscar Álvarez. Si por el lado “popular” está Pío Moa y la novelística histórica, por el lado “científico” están la autosuficiencia engreída y el elitismo intelectualoide de esas vacas sagradas que despilfarran el dinero de todos en sus restringidas investigaciones y publicaciones, únicamente destinadas a ganarse prestigio en su reducido círculo de influencia. Cabría añadir a la opinión de Óscar Álvarez que publicar en el “Banana’s Historical Review” no tiene ciertamente trascendencia para el conjunto de la sociedad, pero desgraciadamente es el obligado camino que tienen que seguir hoy los nuevos historiadores si quieren vivir de esto, así que este sistema se retroalimentará.

Mi opinión, y así la he hecho saber en el debate “Historia y Trabajo”, es que los historiadores tenemos que acercarnos a la sociedad. Primero porque es el deber de nuestra disciplina, y si no lo hacemos pues a atenernos a las consecuencias explicadas más arriba. Segundo porque la mayoría de los historiadores vivimos del dinero público, y es la manera de devolver con servicios el dinero que el Estado nos dedica para que nos dediquemos a esto. Y tercero porque atender a las demandas de nuestra sociedad será el camino para dar trabajo a los muchos historiadores que hoy andan desempleados y, por consiguiente, desencantados, hundidos. Si nosotros los historiadores nos incorporamos y participamos en el mundo laboral tendremos medios, capacidad y, lo más importante en mi opinión, una dignidad que defender frente a Píos Moas y su corifeo de medios de comunicación. Que Alberto Reig, todo un catedrático, proteste a Pío Moa tiene su lógica, pero preferiría que fuesen los propios estudi!
antes de doctorado quienes montasen en cólera.

Bajémonos del pedestal, arremanguémonos y luchemos en la arena de los que no son historiadores. Hace falta divulgación, por ejemplo, ¿por qué la creamos y la empaquetamos en productos dignos, comerciales pero sin renunciar a la calidad científica? Ganemos dinero con la historia pues ya lo hace Pío Moa sin sonrojo contando “sus” historias. Yo por mi parte ya me he arremangado la camisa y estoy tratando de crear una empresa de historiadores luchando de tú a tú con la sociedad (www.histania.com, por si le quieren echar un vistazo). ¿Qué están haciendo ustedes?

Miguel Ángel López Trujillo
Histania Consultores en Historia
www.histania.com