Historia Inmediata/ Debates


¿Es posible una historia inmediata?

 
Se tiene la creencia de que habar del presente es “hacer política”  esto se convierte entonces en un factor de peligro más para el historiador que pretende analizar el presente. Hasta ahora el presente es únicamente objeto de análisis de políticos y periodistas quienes exponen el presente desde su perspectiva u obligación laboral. Es necesario observar el presente con el rigor que exige la historiografía, bien para dejar una versión alternativa al discurso oficial del presente a generaciones venideras o bien en aras del equilibrio de la información.
 
Dejar en manos exclusivamente de periodistas el análisis del presente significa permitir que en Colombia siga imponiéndose una solo versión de nuestro presente, la versión de los medios masivos de comunicación que responden a los intereses económicos de sus propietarios mediante lo que organizaciones como Reporteros sin Fronteras han llamado repetidamente autocensura. Los historiadores estamos en capacidad d analizar el presente dándole a este el mismo tratamiento que le damos a hechos y procesos del pasado para esto es preciso someter a las fuentes a la correspondiente crítica cruzándolas con otras fuentes y alejándola del discurso oficial , de los testigos oculares y de los protagonistas que aunque se convertirán en fichas claves para la reconstrucción del rompecabezas del presente, tomando todo por cierto se puede desdibujar u ofrecer una imagen tergiversada del presente, no se debe de ninguna manera repetir el discurso de los medios masivos de comunicación quienes mantienen  intereses que priman sobre la imparcialidad  e independencia que tanto pregonan pero que cada ves practican menos.
 
Será posible hacer una historia inmediata captando la historicidad de los procesos del presente dando una mirada desde abajo o en pocas palabras pensando históricamente.
 
Son muchos y muy variados los temas que se han propuesto en los últimos años sobre la actualidad nacional, que serian de mucho interés para el análisis de la historia inmediata. La vigencia de la democracia colombiana, el estatus de beligerancia a las FARC y el ELN, la inexistencia de los conflictos armados y/o sociales en Colombia, o la tesis de que ya no existe partidos políticos de izquierda o de derecha, son temas de debate muy interesante y que han sido sugeridos en los últimos años y en los que los historiadores no han participado debidamente.
 
Y si estos temas muy de la ciencia política y la filosofía le sumamos temas de mayor inmediatez como la para-política, la Yidis-política, el enfrentamiento entre el presidente y la corte suprema de justicia, la supuesta farco-política o el computador de Raúl Reyes, e incluso hoy se está hablando de el fin del conflicto colombiano -¿cuál conflicto?- encontramos entonces que estos temas serian incontables.
 
Al principio señalábamos a la historia inmediata como un factor de peligro para el historiador, pues le tocaría contar historias de protagonistas que aún se encuentra vivos y muchos de ellos en el poder, los temas antes citados acompañados de temas como: los partidos “políticos” que hicieron proselitismo con las motosierras de los paramilitares, los fusiles del ejercito, y la cocaína de los narcotraficantes, pondrían es aprietos a más de un historiador del presente. Pero para construir la historia del presente. Es necesario razonarla combinando procesos económicos, sociales y políticos sin mezclarlos y sin separarlos debemos preguntarnos entonces: ¿es posible una historia inmediata en Colombia?
 
ARMANDO CASAS BOLAÑO
UNIATLANTICO