Historia Inmediata/ Debates


¿Es posible una historia inmediata?

 

Estimados colegas

Para sumarme al debate sobre la "historia inmediata" me permito traer a colación la siguiente cita:

"Sólo el fin de una época permite enunciar eso que la ha hecho vivir, como si le hiciera falta morir para convertirse en libro" Michel de Certeau, La invención de lo cotidiano, 1996, pág 13.

Las "condiciones de posibilidad" de la escritura de la historia estarían pues definidas por la emergencia de una distancia. Y vaya que distancia ¿La hay mayor que la de la muerte?

Ahora bien, más allá de la indiscutible expresión del maestro, e inclusive, a la luz de lo que él mismo nos ha enseñado, cabría preguntarse ¿Debe siempre la historia (o más profundamente, el sentido de lo histórico) ser reducida a una especie de "cuasi-epitafio"? ¿Es el tiempo del sentido esencialmente homogéneo, de manera tal que ese pasado muerto no pueda seguir "viviendo" en el presente? O, más radicalmente ¿Nos implica de la misma manera por ejemplo historiar la civilización egipcia que la revolución francesa?

Si bien es cierto que la distancia con respecto al pasado es la que nos permite dar cuenta a posteriori de ciertas dimensiones del devenir histórico que quizá (aunque no siempre) permanecían ciegas a los sujetos en las que se encarnaban, no lo es menos que hay en nuestro preguntar mismo la patencia de un sentido que no deja de estar anclado en ese mismo pasado. ¿Qué es lo que querríamos decir cuando hoy hablamos de los Derechos Hombre y del Ciudadano si la revolución francesa permaneciera confinada de una vez por todas allá en 1789?…

Volviendo más concretamente a la cuestión de la "distancia" para una "historia inmediata" ¿Cómo interpretar un acontecimiento presente, un acontecimiento que aún está "aconteciendo"? ¿Cómo o hasta que punto no tomar partido ante algo que fatalmente, por acción u omisión, nos involucra? ¿Cómo transformar esa situación en positividad para un estudio riguroso?

"Compromiso y distanciamiento" eran los términos en los que Norbert Elias planteaba la cuestión del conocimiento de lo social, a la par que escribía su "Proceso de Civilización". Es sólo en apariencia paradójico que un estudio de los fundamentos  de la civilización haya sido realizado mientras Hitler tomaba el poder y poco antes de que los padres del autor fueran deportados a campos de concentración. Hay en la obra misma una señal evidente de que todo un ciclo histórico se cerraba a sus pies. Pero de hecho también un compromiso valorativo que abrevaba en ese pasado que tomaba forma y era sometido a estudio. Compromiso que no estaba reñido con la búsqueda de la verdad (basta leer el estupendo trabajo), aunque sí de algún modo con lo que podría denominarse "ideología inmediata"…

Saludos cordiales,

Guillermo Davenia
UNLP, Argentina