Historia Inmediata/ Debates


¿Es posible una historia inmediata?

 
Mi estimado Gerardo Badilla:

Le agradezco su comentario.

Tiene mucha razón... la manipulación de los datos históricos es un hecho real, pero se adscribe al ámbito de la política y no de la Ciencia. Participo de la idea de que la Historia como instrumento para acceder a los hechos del pasado que permiten dotar de sentido nuestro propio tiempo, se adscribe al conocimiento científico desde su propia naturaleza sumamente particular y que al interior de la Teoría de la Biología Cultural podemos comprender con claridad.

Muchos historiadores profesionales caen o caemos a menudo en la tentación de avalar con nuestra firma y el poco o mucho prestigio que tengamos, elementos ajenos a los  hechos históricos ¿o es que aún alguien puede sostener seriamente que un día 12 de octubre de 1492 una persona "descubrió" América? Recuerde que las palabras implican conceptos y los conceptos son entes cerrados que nos permiten dotar de contundencia a nuestros pensamientos -si no nos agradan estos conceptos, entonces debemos crear otros nuevos, pero jamás deberíamos "ajustarlos" a nuestro discurso-. De ahí que cuando no sabemos expresar algo -básicamente emociones-, recurramos a un lenguaje poético, es decir figurativo, en donde las palabras tienen la libertad de manejarse de forma enormemente caprichosa. Esto es algo a lo que el hitoriador profesional debería renunciar. Lamentablemente tendemos a ocultar nuestra falta de contundencia conceptual en el interior de un lenguaje híbrido, en donde determinadas palabras podrían querer decir muchas cosas, a gusto del escritor. Para los que siguen sosteniendo que la Historia Presente no existe, deben recordar que constantemente la hacemos incluso al expresar ideas actuantes en el plano de la realidad, ¿o es que hablar de "las Américas" no define un concepto histórico de funcionabilidad actual, presente? Al hablar de las Américas y aceptar términos así -fue incluso el tema que animó al Congreso Internacional de Americanistas realizado en Suecia-, estamos avalando intereses económicos y asociados con planteamientos de geopolítica que sostienen entre otras ideas, a la de la "Globalización"; es decir que los historiadores estamos aceptando un concepto que actúa al interior de nuestra sociedad, estamos haciendo historia presente sin siquiera darnos cuenta de ello. América, como ente geográfico nace a partir de que Waldessemüller en 1507 así la bautiza en su "Cosmographia Introductio". Es un concepto que expresa una idea.

A finales del siglo XX, los intereses económicos y políticos del mundo anglosajón "decidieron" que para diferenciar a la América "de ellos" de la latina -por supuesto minusvalorizándola-, había que crear ficticiamente un concepto "abierto" no sostenido por ninguna razón explicita. En el Congreso Internacional de Ciencias Sociales de América -San Luis Potosí 1996- se declaró que América era sólo una y que no se podía jugar así con los conceptos. Si esto no es Historia Presente, entonces ¿qué es? La historia de América tuvo que defenderse sola para demostrarse a sí misma y dejar claro que su manipulación servía y sirve a intereses actuantes. ¿Es que acaso la Iglesia Católica no hace presente a la Historia, cuando cada año revivimos la pasión de Cristo y esta refuerza la legitimidad de su existencia? ¿Es que acaso cuando celebramos nuestro propio cumpleaños o el aniversario de bodas de nuestros padres no revitalizamos un ritual de carácter netamente histórico -personal y/o familiar en este caso-? ¿Por qué necesitamos de ello? ¿Esto no demuestra la enorme contundencia de lo histórico en nuestras vidas?

Perdón la extensión del comentario.

Termino deseándole un felíz año.

Dr. Joaquín A. Muñoz Mendoza.
Escuela de Educación Superior en Ciencias Históricas y Antropológicas (San
Luis Potosí, México).
Un abrazo.