Debates


Historia y género


 

También concuerdo contigo y con todos los que se identifican en la teoría y en la práctica no solo por escribir, sino de ir más allá, pues hoy en el mundo continúan y continuarán sucediendo hechos como el que transcribo.  
Saludos,

Susana Huerta de CCH Azcapotzalco, UNAM. México, D.F.

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Despiden a academicas por feministas, Uni de Monterrey, Mexico

Dos brillantes maestras universitarias y excelentes mujeres que colaboran con la sociedad civil son consideradas una amenaza por sus ideas feministas.¡Será posible! en pleno siglo XXI, que en una ciudad como Monterrey que aspira a ser una de las Ciudades del Conocimiento, no se premita expresar conceptos de los Estudios de Género a mujeres académicas.

¡Podemos creerlo! ha sucedido, dentro de la Universidad de Monterrey (UDEM), donde es rector el Dr. Francisco Azcunaga Guerra (.

La Doctora Martha Zañudo es doctora en teología y la Doctora Guadalupe Viesca doctora en Humanidades por lo que creemos que es necesario, una reprobación a la institución que se ha tomado el atrevimiento de reprimir ideas de mujeres pensantes.
 

Por favor lean la nota adjunta y difundan su contenido en los medios de comunicación de su localidad y entre las demás académicas del país. ¡No es posible tolerar el silencio ante tales agresiones en pleno siglo XXI!
 
Gracias por su aportación.
 
Lídice Ramos Ruiz.
Coordinadora del Centro Universitario de Estudios de Género
de la Universidad Autonoma de Nuevo Leon (UANL), Mexico.
 
11 de Enero del 2005
 
Despiden a dos académicas de la UDEM consideradas “feministas con ideas radicales”
 
*La periodista Rosaura Barahona, el pretexto
*La falta de transparencia, el verdadero problema: académica afectada
 
México, DF, a 18 de enero de 2005. (Óscar Salvador/ NotieSe) Marta Sañudo y Guadalupe Viesca, profesoras de la Universidad de Monterrey (UDEM),  fueron despedidas de esta institución privada porque sus nombres aparecían en la lista negra del personal que tenía una ideología peligrosa, como el feminismo.
 
Víctor Zúñiga, consejero electoral de la UDEM, explicó a Guadalupe Viesca, hasta ese momento directora del Departamento de Humanidades, que la despedían por solapar a una maestra (Marta Sañudo) con ideas feministas. A su vez, la razón que le dieron a  Sañudo fue que invitó a  Rosaura Barahona a un seminario sobre la condición femenina actual, en donde esta última habló sobre la diversidad familiar, los salarios inferiores que reciben las mujeres respecto a los hombres, y que los títulos universitarios también deberían darse en femenino (en 1978 Barahona luchó porque esto fuera una realidad en el Tec de Monterrey).
 
De hecho, quienes invitaron a la periodista Rosaura Barahona fueron integrantes del grupo Equilátera de la Universidad de Monterrey. “Les dije que yo estaba vetada en la UDEM y les pedí verificar si podía ir. Más tarde me llamaron para decir que no había problema. Pregunté si estaban seguras; dijeron que sí. Acepté”, escribió Barahona en su artículo Fui un pretexto I, publicado el 11 de enero de 2005 en el diario El Norte.
 
En los medios, se manejó el suceso como un despido de “académicas feministas”, situación que aclara Sañudo:
 
“No viene al caso relucir demasiado una etiqueta que difícilmente me queda si no se explicita (la etiqueta sirvió paraprovocar reacción en los medios), pues para mí el feminismo implica darse cuenta  de la discriminación contra las mujeres sólo por ser mujeres, pensar que eso es injusto, y desear hacer algo para que esto no continúe. Además,  no soy ninguna activista radical con ideas peligrosas, sino una teóloga católica con doctorado en ética”, argumentó la profesora.
 
Sin embargo, Barahona explicó a NotieSe que aunque algunos de los valores de la  UDEM son la pluralidad, el respeto, la libertad y la apertura de las ideas, todavía existe una lista negra de temas que no deben tocarse.
 
“El veto no está por escrito, pero ya se prohibió tocar temas como la infalibilidad del Papa, el cambio de modelo de la familia, el matrimonio entre homosexuales, la legalización del aborto, la libre empresa, el género y, en particular, los derechos de la mujer”, redactó la periodista en el artículo arriba citado.
 
Al respecto, Benito Estrada, ex vicerrector de la UDEM, escribió una carta al actual rector de la institución, Francisco Azcúnaga, recalcando que aparentemente se despidió a las maestras “por haber cometido el imperdonable delito de pensar, de tener ideas propias y ser independientes”.
 
El Consejo de la UDEM es el que decide esa lista negra, y en opinión de Estrada, al parecer sólo se quiere difundir una sola verdad para que la universidad se convierta en una institución doctrinaria, donde gobiernen la intolerancia y la mentira.
 
Esto va más allá
 
Marta Sañudo indicó a esta agencia que el punto central que debe analizarse es la falta de transparencia en cómo fueron despedidas ella y Guadalupe Viesca, porque en el proceso sólo hay conjeturas, secretos, uso indebido del poder e interpretaciones cerradas de lo que significa ser católico. “Con este escenario, la sociedad pierde, pues lo único que se logra es que hayan menos propuestas y se refuerce la autocensura porque la gente ya no tendrá libertad de expresión”.
 
Sañudo, quien cuenta con licencia del Papa para enseñar catolicismo y catorce años de  trabajo en la UDEM, considera que, dado el contexto, se necesitan más hombres y mujeres comprometidos con los estudios de género, porque no es justo que a una mujer inteligente se le catalogue como conflictiva por el simple hecho de promover el pensamiento crítico y la discusión de argumentos. “Me pregunto si hubiera pasado lo mismo si yo fuera hombre”.
 
Marta Sañudo concluye lo siguiente en El Norte: “para que en nuestra comunidad regiomontana los despidos sean justos, avancemos en pluralidad sin tener que ceder nuestras creencias sustanciales, y para encaminarnos a la verdad”, son necesarios “muchos debates. Ojalá que el entusiasmo por convertirnos en una ‘ciudad del conocimiento’ nos mueva a abrir dichos debates”.
 
Una chinche en la oreja
 
Barahona aseveró que su participación en el seminario del 2 de noviembre de 2004 fue el principal pretexto del despido de las profesoras, pues sabe que su manera clara y directa de decir las cosas molesta a muchos sectores conservadores. Sin embargo, la periodista considera que no está casada con ninguna idea, “ni tampoco soy radical como se cree”.
 
Se dijo sorprendida de que suceda esto en  Monterrey “porque esta ciudad evoluciona constantemente en torno a los pensamientos que se difunden. La ciudad es compleja, y así como hay grupos liberales, también los hay conservadores, que muchas veces impactan más a la sociedad debido a que cuentan con mayores recursos para manifestar sus ideas, pero esto no significa que sean mayoría.
 
“A mí se me cataloga como una “chinche en la oreja” por decir las cosas como son, pero quiero aclarar que no estoy en contra de los hombres ni casada con ninguna idea radical. Sólo estoy en contra de las injusticias, y el despido de Viesca y Sañudo es una de ellas”, concluyó la periodista.