Debates


Historia y fuentes


Ninguna época histórica carece de documentos. Otra cosa es lo que denominamos documentos. Logicamente ,para los historiadores,  la disponibilidad  de documentación escrita abundante , es un tesoro, porque  les permite contrastar  datos y elevar conclusiones. Pero, al referirnos a los documentos escritos  estamos aludiendo a todo tipo de fuentes, incluso a creaciones imaginarias que ofrezcan alguna luz sobe en contexto ambiental, evenemencial o mental que se pretende  reconstruir. Además están los otros documentos, los documentos materiales y arqueológicos que, con frecuencia, son fundamentales para esclarecer fenómenos y procesos.
 
La historia no puede ser nunca una especulación metafí­sica. Las tendencias por convertir la historia  e un instrumento complementario de propaganda  nos ha hecho estudiar y seguimos estudiando muchas falsedades. Sin ir  mas lejos, la historia de España está construida por  historiadores( Menéndez  Pidal, por ejemplo) que  elaboró un discurso histórico sobre la interpretación de unas crónicas parciales que, a su vez, eran recreación de otras crónicas escritas en condiciones y épocas de muy poca fiabilidad cientíca. Simplemente encajaban con un discurso, era una historia metafí­sica , que siegue manteniendo a historiadores y alumnos e una inopia bastante global.¿Cómo se explica que las crónicas  árabes se refieran la reino occidental como el Reino de lo Gallegos y las crónicas castellanas hablen del reino de León o del reino de Castilla casi exclusivamente. Incluso que se invente el reino de Asturias. En resumen una historia metafísica sin base documental
 
Ese tipo de historia se sigue repitiendo sobre cuestiones más recientes, incluso tan transcendentales como la Guerra Civil. Se parte de tópicos y se vuelve a los tópicos, como en una especie de artificio de profesionales que se reservan una esfera del lenguaje para autodenominarse historiadores por el simple hecho  de hablar sobre temas comunes en un leguaje común. Es sangrante ver como se reiteran  los puntos de vista comunes sobre el régimen soviético, aún sabiendo que su desaparición supuso una auténtica tragedia para sus habitantes y para el mundo entero, desprotegido y a merced de los depredadores. Todos se acuerdan de los crímenes de Stalin;¿ Yde los de los Zares? ¿Y del democrático Yeltsin que hizo bombardear un parlamento elegido  con los mismos  procedimientos electorales que le eligieron a  el? ¿Y de los infames tiranos; democráicos o fascistas  que aterraron el mundo en los dos siglos precedentes? La historia es metafísica y los historiadores son generalmente  sus
 predicadores. Véase, por ejemplo, el genocidio de los Balcanes ejecutado precisamente por los que acusaban de genocidio a los ahora derrotados  y reducidos a una auténtica limpieza étnica, aquelo de lo que precisamente se les acusaba.
 
Por eso  los datos, los documentos, la materia prima, son importantes, son básicos. De lo contrario non hay historia. ¿Alguien se pregunto de donde salieron los seis millones de muertos judíos,  como el millón de muertos de Gironella de la Guerra Civil española?. Pura metafÃísica que se convierte a una blasfemia al utilizar el nombre de las víctimas para un  ejercicio de propaganda.
 
La historia sobre datos fiables, sean de la naturaleza que sean. Desterremos la metafísica de la historia, el último reducto de los aduladores
 
J.Francisco Correa Arias
Profesor de ensenanza secundaria, A Coruñaa
Doctorando en la Universidsad de Santiago, Galicia, Españaa