Estimados colegas:

La moda de pedir perdón por los errores, atrocidades, etc. cometidos, me parece que puede servir para los políticos, como un ejercicio de imagen más que para otra cosa, porque valer, vale para poco. Pero creo que los historiadores deben dedicarse a cosas más serias, como es hacer historia, en cualquiera de sus modalidades. El historiador no está para juzgar, castigar o absolver a nadie. está para estudiar, profundizar, dar a conocer sus conocimientos, etc. pero no para asumir culpas que ni le corresponden ni es quien para hacerlo.

Sara N. de Prado
Universidad Europea de Madrid