Estimados amigos de la lista:

Les escribo desde la República Argentina, un país que al decir del escritor Carlos Fuentes, sus habitantes "descienden de los barcos" en relación al origen del pueblo argentino y la influencia que tuvo las distintas corrientes inmigratorias.

En la actualidad, los grandes líderes mundiales, políticos y religiosos han emprendido la tarea de perdir perdón a los estados o naciones que sufrieron sus persecuciones. No se fijaron si ellos en la actualidad eran descendientes de explotadores o explotados, perseguidores o perseguidos. Directamente lo hicieron y nadie se fijó ello. Muchos nos preguntamos a que obedece este repentino interés en pedir perdón por culpas o responsabilidades del pasado, de otras generaciones, de otras épocas.

Y en seguida cabe la reflexión: ¿Son sinceros estos pedidos de disculpas? ¿Que sentido podría tener en la actualidad pedir disculpas por hechos del pasado pero que sin duda se hacen sentir en el presente? ¿No es mejor tratar de cambiar esa herencia recibida que a limitarnos a pedir perdón?

Si ese sentimiento anida realmente en el sentir de estos líderes, que sea acompañada por su acciónes en favor del mismo. Si no, estaremos en presencia , como siempre en la historia humana...de bonitas palabras pero vacías de sinceridad e intenciones.

Un abrazo para todos.


Prof. Ricardo Darío Primo