Debates


Historia y trabajo


Estimados amigos, me permito un analisis sobre algunos aspectos de la opcion de estudiar historia en Chile.

He leido atentamente las distintas visiones respecto de la desicion de estudiar historia, y he visto como se exponen los aspectos vocacionales, disciplinarios e institucionales de esta opcion. Por mi parte podria agregar que, respecto de la problematica de estudiar historia en Chile, que la opcion por el estudio de las humanidades, en general, es castigada aqui.

Se castiga en el acceso a oportunidades laborales, en el nivel de remuneracion, en la pauperizacion de las remuneraciones de docentes e investigadores, en el pobre financiamiento estatal a las investigaciones, en el desprecio que se demuestra hacia estos quehaceres respecto de otras disciplinas mejor remuneradas (medicina, ingenieria,...),etc. Respecto de mi experiencia, estudie historia en una unidad academica donde se ofrecian un abanico de cursos monograficos, sin posibilidades de acceder a instancias formativas como la participacion en proyectos de investigacion, en los cuales se pudiera "materializar", educar, instruir en el oficio de historiador. De hecho, las oportunidades para participar en investigaciones en calidad de ayudante se reducian mas frente a cuestiones como el nivel cultural del alumno, sus recursos economicos, y hasta por su apellido o ascendencia. En efecto, ocurria el fenomeno de "negacion de oportunidades" de acuerdo al perfil del estudiante. Esto se observaba cuando un profesor acotaba sus esfuerzos para sacar a un alumno adelante solo por su apariencia, su nivel social o porque sus posibilidades economicas hacian casi imposible que el individuo saliera adelante y tuviera una real posibilidad de tener una vida profesional en el ambito historiografico. En esto se denota la falta de compromiso de los docentes, de la desesperanza en el futuro de las personas, se muestra un ejercicio de discriminacion entre quienes demostraban algun futuro y quienes ya no merecian esfuerzo alguno, negandoles las posibilidades desde un comienzo. Esta constante debe llamarnos la atencion, en el sentido, quienes acceden a instancias de perfeccionamiento en el exterior son quienes cuentan con el apoyo economico familiar y pueden prolongar su etapa formativa varios anos mas que el comun. De hecho, quienes entran a los cargos de ayudante de catedra son personas que estan varios anos vinculadas al quehacer academico dispuestas a recibir remuneraciones entre 70 y 141 euros al mes, situacion imposible para quienes deben llevar una vida normal. En ocasiones se compite a traves de la renuncia de este magro pago, contribuyendo a la pauperizacion de quienes se desempenan como ayudantes de catedra e investigacion, perjudicando el nivel de sus remuneraciones, asi a modo de una competencia desleal. De hecho, hasta hoy nunca se ha desarrollado un movimiento corporado de estas personas para recibir mejores pagos o para obtener mas beneficios laborales. A esto debo agregar que en 1994 en mi calidad de ayudante de investigacion de un proyecto del profesor Jorge Hidalgo, recibi el pago mensual de 90.000 pesos chilenos (105 euros mensuales aprox.) lo que constituyo un heco inedito e insolito en mi unidad academica. De hecho, los proyectos estatales de investigacion financiados por el Fondo de Desarrollo de la Investigacion Cientifica y Tecnologica FONDECYT solo posibilita el pago de 120.000 mi pesos para los ayudantes (141 euros aprox.), promoviendo peligrosamente la pobreza entre quines desarrollarse como investigadores en las Ciencias Sociales. Aqui vemos un ejemplo de un castigo desde el Estado chileno a quienes promueven este ambito del conocimiento.

En suma, solo queria esbozar un panorama al que cada estudiante se ve enfrentado a su suerte, ya que las universidades en la actualidad no presentan posibilidades laborales para sus alumnos egresados, ni promueven la mejora de las remuneraciones en las instancias en la que sus egresados pueden ser ocupados (proyectos de investigacion, por ejemplo). Voy a ir mas lejos en este analisis el quehacer historiografico en Chile no se ha empapado de la "cultura democratica" que requiere tanto el quehacer academico como el disciplinario. En efecto, los grupos de amigos, los grupos de afinidades ideologicas, los profesores que promueven a quienes le rinden pleitesia o favores "personales", son los espacios donde se distribuyen oportunidades de trabajos, proyectos, etc. y estos se reparten tanto en el ammbito universitario como en las reparticiones del estado como la Direccion de Bibliotecas, Archivos y Museos DIBAM. Con mucha frecuencia, los docentes manipulan a los estudiantes para el logro de sus propios objetivos personales y profesionales, por lo que quienes estan suficientemente bien conectados al ambito historiografico saben como algunos docentes han logrado sus catedras y quienes les han ayudado a escribir sus libros, y quienes escriben verdaderamente sus informes de proyectos Fondecyt. Una salida a todos estos problemas es la adopcion sincera de valores, actitudes y sentimientos inspirados en la cultura democratica a la que apelo. Ella debe permear a las enquilosadas y autoritarias instituciones academicas y estatales, y quizas, solo asi podremos tener un quehacer historiografico mas humano, mas verdadero y mas democratizado.

Estas cuestiones, muy humanas, son fundamentales para que el futuro estudiante de historia las considere, ya que de un modo u otro seran determinantes en sus proyecciones, posibilidades de crecimiento profesional y humano, en su nivel de remuneracion y calidad de vida propia y de sus seres queridos, etc. Lo digo por la cantidad de personas frustradas, marginadas y resentidas que he visto salir de las filas de la universidad. Yo quisiera creer que la universidad debe formar profesionales confiados en su futuro, agradecidos por su formacion, con amplios caminos para seguir adelante, sin sentimientos de victimizacion, etc. Espero que asi sea en un futuro proximo. Estudiar historia no debe ser un viacrusis, debe ser un camino colmado de creatividad, fascinacion y cariņo.

Alfredo Gomez Alcorta
Licenciado en Historia
Universidad de Chile