Debates


Historia y trabajo

 
Estimado Miguel Ángel:
 
Comparto tu preocupación por las escasas expectativas de trabajo para los historiadores. Yo mismo he pasado por ellas hasta que hace dos años aprobé oposiciones para el cuerpo de Secundaria, en las que quedaron fuera personas tan cualificadas como yo. Es el primer drama: personas de alta cualificación no pueden aspirar a una salida profesional digna. Comparto esa preocupación. Sin embargo, hay aspectos de tu análisis que me parecen cuestionables, y quisiera presentar algunos:
- En primer lugar, quizá sea una cuestión formal y seguramente tendrá que ver con una dolorosa experiencia personal tuya. Pero ¿consideras imprescindible en tu análisis insultarnos a priori a los que hemos tenido la fortuna (pero habitualmente también la competencia profesional) de obtener un puesto de trabajo digno? No me parece un buen punto de partida. Unos serán más sensibles que otros a este problema, pero no te confundas: ellos no tienen la solución ni son los culpables de esta situación.

- Puede ser una vía interesante la de explorar ante la empresa para qué puede necesitar un historiador. Pero yo no sería demasiado optimista: si la empresa privada todavía no lo ha visto necesario es que no lo necesita demasiado. Quizá a algún sector concreto se le puedan presentar soluciones concretas y descubrir campos todavía no explorados. Quizá haya alguna buena idea y algunas personas les pueda servir de solución laboral. No estoy muy convencido de que pueda ser una solución estructural para la profesión.

- Siguiendo por ahí, hablas de instituciones públicas, semi-públicas o privadas dispuestas a invertir dinero en historia (hablabas de cajas, Corte Inglés...). Ya lo hacen. ¿Y a quién recurren? A valores seguros: a todos esos "instalados en el sistema" de que hablas. A los popes y a los historiadores oficiales (a la escala territorial que quieras: ¿quieres detalles de lo que ocurre en Navarra?). Otro ejemplo: mira las editoriales de libros de Secundaria, mejor, de 2º de Bachillerato. ¿A quién crees que dan los trabajos? A la firma que vende. Precisamente la empresa privada no destaca por su altruismo: da su encargo a la persona de nombre que considerar venderá mejor su libro. De hecho, considero que lo único que hace es reforzar profesional y económicamente precisamente a quienes tú denuestas. No tengo yo mucha confianza en esa vía, no.

- Tampoco veo yo que la solución pase por deteriorar las condiciones laborales del colectivo que sí ha conseguido "salvarse". ¿Contratar personal laboral en vez de funcionarios? ¿Dejar las condiciones laborales al albur de las necesidades presupuestarias del gobierno de turno? ¿Permitir deshacerse de unos cientos de profesionales de una disciplina "inútil" para una reducción del déficit? Peor aún: ¿una vía para deshacerse del profesor incómodo (que también existe) a los planteamientos políticamente correctos (sean los que sean en su momento)? ¿una vía de discrecionalidad? ¿O hay que confiar en que todo gobernante siempre estará por el criterio aristocrático de la selección de los mejores? Un poco ingenuo ¿no?

- Esto no significa que no puedan buscarse modelos que impidan, o al menos dificulten, el apoltronamiento, que permitan mayor movilidad y más posibilidades para las personas que empiezan. Me parece una muy buena idea mejorar el sistema de becas o, como sugieres, convertirlo en contratos laborales con sus derechos correspondientes. No olvides tampoco que todo sistema tiene su perversión. Un ejemplo: los sistemas actuales de promoción (sean accesos a plazas universitarias o no universitarias, traslados, etc.) priman la cantidad sobre la calidad (un gato a quien nadie se atreve a poner el cascabel). Pero recordemos siempre: que el sistema que sustituya no se preste a arbitrariedades de otro tipo. Es decir, no caigamos en una tentación que está a la orden del día: defender el medio de acceso que me viene mejor. 

Te deseo suerte en la idea que estás desarrollando, y seguro que hay posibilidades de encontrar iniciativas para encontrar otras vías profesionales. Estaré encantado de dialogar sobre proyectos y resultados concretos. Pero tengo la sensación de que el problema en la profesión desborda los límites que planteas en tu mensaje.
 
Un saludo

César Layana 
Profesor de Secundaria 
Navarra, España