Debates


Tradiciones Inventadas

 
Respuesta de Verónica a Jorge

Estimado compatriota Jorge

Más que "reflexiones propias de una persona que aplica el libre albedrío a su pensamiento y defiende el derecho a otros a creer lo que les venga a su vez en gana" como vos decís, tus palabras ME RECUERDAN la eterna protesta tan característica en estas pampas desde hace un par de décadas, fruto de odios y posturas extremas por no decir de represión y rebeldía juvenil. Quizás porque viví mi adolescencia después de terminado el proceso, o porque me educaron en la cultura más laicizante y/o porque mi formación como historiadora me ha llevado a no creer que todo es como se ve de buenas a primeras y que no puede el historiador dejarse llevar por la bronca o la sinrazón, puedo llegar a entender y respetar -de hecho- tu postura aunque no la comparto.

Pienso con el amigo Juan Iglesias, que tus acusaciones deberían ir dirigidas a personas o personajes concretos y no culpar a una institución toda que ha contenido en 2000 años a cientos de millones (ni hablar si te dirigieras a los budistas que llevan por lo menos quinientos años más...) Pero ya que te tomaste tu tiempo para reflexionar sobre mis afirmaciones que hacían referencia entre otras cosas a la Iglesia Católica, insisto en que has ido demasiado a lo puntual como si (salvando las distancias del ejemplo) tomáramos como referentes los accidentes de avión que se han producido en los últimos diez años, para iniciar una campaña contra la aviación, las ganas de volar, las azafatas y todas las compañías aéreas del planeta...

Creo que tenés -con todo respeto- algunos preconceptos que determinan tus juicios y que se relacionan directamente con algunos errores históricos como ser

a) el Concilio de Trento no dio origen al Tribunal del Santo Oficio, pues éste ya existía en España -o como se llamara en esa época de diversos reinos-, y si no, preguntale a los Reyes Católicos.

b) lo del pronazismo de Pío XII, debería yo leer un poco más pero me niego a dejarme llevar por la literatura barata que al respecto está circulando por nuestro país, por lo cual al tema lo ampara el beneficio de la duda. No creo que tal Papa permitiera en caso de ser nazi, la publicación y divulgación general de parte del Episcopado Argentino por esos mismos días de un librito que tengo ante mí y que te recomiendo "Cristianismo y Nazismo, ¿pueden coexistir?" concluyendo obviamente que es imposible y que el segundo supone la negación del primero. Tradiciones inventadas...

c) No puede pensarse que el ejército argentino nació con la Patria en 1806 por dos razones -por lo menos-, primero porque no se tuvo idea de la Patria a la que te referís hasta después de 1807, y porque el ejército como tal no existió en tal invasión inglesa. Y por más años que lleve -menos de dos mil, obvio- al ser una institución tan típicamente humana el ejército no es el mismo que en la segunda invasión inglesa. Y además, tras la tercera, la de 1982, ya prácticamente no existe, gracias al oficialismo del que hacen gala sus jefes tras uno u otro partido gobernante (como si en lugar de defender a las instituciones debieran garantizar la supervivencia del partido de turno) sin contar que en la Argentina de los '90 se ha ido afianzando un odio ontológico hacia todo lo que huela a uniforme, hasta los uniformes escolares. Hablando de tradiciones inventadas...

d) La Iglesia ha ido acercándose cada vez más a los científicos a los que, ciertamente por ignorancia más que por tenebrosos celos de poder -no creo que Galileo fuera una amenaza para la supervivencia de la Iglesia en sus días-, alejó años ha. El frailecito Mendel con sus frijoles no debe haber sido el único estudioso contenido por la Iglesia en su historia y, por si no lo sabés, jamás aquella negó la posibilidad de una evolución menor sino que le niega credibilidad -y yo también y no por eso me siento preconciliar u oscurantista- a la evolución que supone MUTAR O PASAR DE UNA ESPECIE A OTRA sin más explicación que el azar biológico. ¿Y eso en que difiere de lo que hubiera pensado Gregorio VII o Inocencio III en su momento? La Iglesia sigue siendo ESENCIALMENTE la misma.

e) En cuanto a tu discurso sobre creencia, milagro, respeto y tolerancia, me resulta tan confuso y poco fundado que entiendo que intentás convencer a quien te escuche -o lea- de que tolerancia es sinónimo de no tener religión, no aceptar creencias ni menos esos hechos científicamente inexplicables que la Iglesia ha llamado milagros. En relación a eso un tal Voltaire, bastante conocido, escribió en su Tratado de la Tolerancia, que los cristianos habían sido los grandes intolerantes de la Historia, al no acepatar convivir con el Imperio Romano y su religión...¡sic!

f) En fin, a nuestro pesar o no, "el gran taumaturgo" al que hacés referencia al principio entró en la Historia, la marcó para siempre y la dividió en dos eras. De sus 33 años de vida nos dejó un "pequeño" legado que quiere ser destruido desde su mismo nacimiento pero por razones que escapan a mi razón sobrevive y no es que el tiempo garantice su legitimidad, es justamente su supervivencia entre medio de odios, luchas y tradiciones inventadas las que a mi juicio la garantizan. Puesto que para tu conocimiento, Jorge, y permitime afirmarlo pues me especializo en el pensamiento cristiano español del siglo XVIII, la Iglesia en sus dogmas y en sus principios sigue siendo (sí y sí) ESENCIALMENTE la misma. Es muy fácil comprobarlo, y yo no le resto valor a las otras grandes religiones del mundo como el budismo o el islamismo, sólo que es más fácil inventar "a tontas y a locas" como hacen tantos en este país de maniqueos rencores ancestrales entre unitarios y federales, radicales y peronistas, militares y subversivos, que reflexionar a fondo sobre la ciencia de Clío como en este debate podemos hacerlo vos y yo. Así creo que sí vale la pena "colistar".

En cuanto al estudiante del mensaje de tradiciones inventadas nº 9, francamente, por más que lo leí varias veces, no lo entendí.

Hasta la próxima.

Lic. Verónica G. de Hidalgo
Mendoza, Argentina.