Estimado Jorge:

Escribo desde la Universidad Nacional de San Luis, y quiero expresarte que estoy muy de acuerdo en que siempre el saldo -que han dejado y que siguen dejando las prácticas violentas para la resolución de distintos conflictos- es muy amargo, y que si bien después cuando se escribe la historia de esas luchas, se reconoce a un "ganador", si miramos bien de cerca sobre al pueblo, ambos bandos siempre han perdido y mucho: VIDAS, DIGNIDAD, EN DEFINITIVA SE PUEDE COMPROBAR QUE LAS GUERRAS O LAS GUERRILLAS SIEMPRE NOS HAN DEJADO, NOS ESTÁN DEJANDO Y NOS SEGUIRÁN DEJANDO COMO SALDO: LA DEMOSTRACIÓN DE QUE NOS VAMOS PERDIENDO OPORTUNIDADES DE SER UN POCO MÁS DIGNOS DE SER CONSIDERADOS SERES HUMANOS.

Y aunque te comprendo, no estoy de acuerdo con vos en lo que pensás de nosotros mismos como país, y lo que como argentinos nos merecemos. Creo que SOMOS, que hay mucha gente que con muy "bajo perfil", antes y ahora, lucha y trabaja solidariamente para que nuestros hijos, nuestros jóvenes y "viejos" tengan algo mejor que lo que nos tocó a nosotros. Creo que el secreto estar en hacer que las pequeñas cosas que hacemos todos los días, por hacerlas bien y pensando en el otro, se puedan de ese modo y por su fuerza volverse grandes para que no muy lejos en el tiempo, los corruptos sientan vergüenza de salir de su casa, y vivan a escondidas.

A nosotros nos ha tocado bailar con "el peor" durante largos años, y pareciera que las cosas lejos de arreglarse desmejoran minuto a minuto. NO OBSTANTE, Y ESTA ES UNA IDEA QUE COMPARTO CON MUCHOS AQUÍ EN SAN LUIS, NO PIENSO DARLE EL GUSTO A NADIE DE RESIGNAR MI ESPERANZA Y MI LUCHA POR EL PORVENIR. EL DIA QUE POR LA MAÑANA AL LEVANTARNOS, DEJEMOS PARA SIEMPRE DE TENER LA ESPERANZA DE QUE PODEMOS HACER ALGO PARA CAMBIAR ALGO, NOS HABREMOS PERDIDO EN SERIO. COMO DECÍA OSVALDO BAYER HACE UNOS DÍAS (en un programa de la tele por cable): "LA ESPERANZA ES UN DEBER".

Un saludo grande. Cristina.

Ah! Estas cosas que te digo, me han valido que muchas veces me traten de "ilusa". A estas alturas ya considero que es un honor que me lo digan.

Olga Cristina Auderut
cauderut@unsl.edu.ar