Historia Inmediata


Perú



Genocidio de poblaciones indigenas en el Perú

Alan García y el Partido Aprista, han sacado a relucir su vocación asesina y genocida que siempre los ha caracterizado y por lo que tendrán que responder a la justicia luego que dejen el poder en el 2011. Se ha visto a todas luces que nunca han querido negociar ni buscar soluciones a los problemas de la Amazonía. Han utilizado todas las argucias inmorales para dilatar el problema y no darle la importancia que tenía, ya sea en el Congreso, ya sea en la PCM, mientras tanto preparaban el operativo policial traicionero y genocida,como la solución final a los pueblos de la amazonia. De igual manera se encuentra en esta situación Yehude Simon, un antiguo filo emerretista que se golpeaba el pecho de arrepentimiento y que ahora sensualizado con el poder se ha manchado las manos con sangre de peruanos que defienden lo suyo. Donde quedó su humanismo que propalaba, ha quedado demostrado con los hechos que es un fascista genocida, que se deleita con la sangre por necesidad patológica.

Para este Humanista Fascista, (conceptos opuestos y que no concuerdan) cuando habla de los muertos, no se lamenta por los que han fallecido de parte de la población civil y de los nativos, este personaje solamente lamenta la muerte de los policías a quienes han mandado a un sacrificio inútil. También son cómplices los Fujimoristas quienes junto con los de Unidad Nacional boicotearon sistemáticamente en el Congreso el debate de estos Decretos Legislativos a todas luces anticonstitucionales y violatorios los derechos de las comunidades nativas. Todos estos políticos, no comprenden que gobernar no es hacer lo que uno quiere, sino buscar el bienestar de cada uno de los pobladores, respetar a las minorías, sus propiedades, sus costumbres, su cultura, sus tradiciones, no hacerlo e imponerles por la fuerza es fascismo. Lo que pretenden hacer vía estos Decretos Legislativos es un negociado de enormes proporciones, despojar de sus tierras y desaparecer a las comunidades nativas de su hábitat natural y arrinconarlos a reducciones similares a los que se dieron en el virreinato o lo que ocurrió en los Estados Unidos con los pieles rojas. El comportamiento aprista, hace recordar a la matanza de los penales en 1986, cuando todos estos políticos junto con el venezolano Carlos Andrés Pérez, justificaban la intervención policial militar y responsabilizaban a otros los crímenes que ellos estaban cometiendo. A medida que pasen los días se sabrá la verdad, la magnitud del genocidio que se está dando en estos instantes, saldrá a la luz, como el ametrallamiento desde helicópteros a la población apostado en la carretera, a la altura de la Curva del Diablo, como se ha producido la muerte de los policías, de la población civil en Bagua Chico, donde han disparado a diestra y siniestra y donde los muertos alcanzan a varias decenas y quien sabe, centenas. Por eso resultan indignantes las declaraciones de Yehude Simon y de la Ministra Cabanillas quienes ante la pregunta del periodista de Perú 21 si pensaban renunciar contestan con una soberbia supina que ellos como defensores de la democracia no tienen por qué renunciar. Para ellos, defender la democracia es pasar por encima de otros sin importarles sus derechos, imponerle al pueblo vía la fuerza de las armas sus oscuros intereses. Este día quedará registrado en la historia del Perú, igual que el primero de mayo o el ocho de marzo, como el día del respeto a la dignidad de las comunidades nativas. Que este crimen no quede impune. Este genocidio también es de lesa humanidad por lo que Alan García, Yehude Simon, Mercedes Cabanillas tendrán que ser condenados en un futuro próximo al igual que el japonés Alberto Fujimori.

Juan Gualberto Zapata Vargas
Universidad de Huelva España

 

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