Historia Inmediata


Chávez


 
El 27 de mayo de 2007, a las 11:59, RCTV cesó sus operaciones debido a que el gobierno venezolano no le renovó la concesión de la señal radioléctrica, después de 53 años de servicios. Ese 27 de mayo nos regaló una noche larga. A las 3 de la mañana, mi familia y yo apretábamos contra nuestras caras, una vez más, un paño mojado en vinagre para mitigar los efectos de los gases lacrimógenos que había arrojado la policía contra nuestros edificios. Los jóvenes estudiantes, residenciados a lo largo de toda la ciudad de Mérida, estaban en las calles protestando por la retirada de la señal. A las protestas de los estudiantes respondían los policías con tiros de goma y bombas lacrimógenas. Esa noche no hubo estudiantes detenidos pero si uno herido.
 
Al día siguiente continúo la protesta en todo el país. Estudiantes de todas las universidades públicas y privadas no han cesado de manifestarse desde entonces, y desde entonces el presidente y los más violentos diputados de la Asamblea (como Iris Varela, la comandante “fosforito” y Luis Tascón, el creador de la lista del apertheid chavista) se han dedicado a criminalizarlos, sin dejar de llamarlos “peones del imperio”, “marionetas de los golpistas”, “manipulados por la oligarquía criolla y el gobierno de los Estados Unidos”, etc. Los estudiantes venezolanos han sido insultados políticamente y cercados en sus rutas de protestas; en muchos casos, cuando son acorralados por las fuerzas del orden, se dispersan y retoman la protesta en otros lados de las ciudad, o bien responden levantando las manos en señal de paz e incluso, reparten flores a los funcionarios policiales.
 
Ha habido más de 200 detenciones de estudiantes, entre ellos algunos menores de edad. A la mayoría se les ha abierto expediente criminal y por lo menos 60 de ellos deben reportarse cada 10 ó 15 días ante las autoridades. Casi todos afirman haber sido golpeados y maltratados de diversas formas, tanto física como psíquicamente. Muchos estuvieron incomunicados por los menos durantes 36 horas antes de  que pudieran contactar a sus padres o abogados. Y hay varios aún desaparecidos.
 
Yo misma presencié esta violencia policial, en las afueras del Núcleo La Liria, donde está ubicada mi facultad. Vi golpear con saña y empujar, arrastrar y hasta patear a un estudiante que había sido detenido unos momentos antes.  Luego se lo llevaron en una camioneta oficial. También detuvieron y se llevaron a una chica a los pocos minutos aunque no ví que la golpearan. Pero en pantalla (Globovisión) y por Internet se han mostrado muchos videos de aficionados en los que se ve la forma violenta y humillante como han sido detenidos los estudiantes venezolanos.
 
En Semana Santa me di un lujo al que había aspirado durante muchos años: me fui de paseo por la Gran Sabana y llegué hasta los mismos límites con Brasil.  En mí recorrido por la sabana y por la selva venezolana comprendí la necesidad del gobierno de retirar la señal de RCTV. Después de 53 años de trabajo y de inversiones en territorio nacional, su imagen se veía en los más remotos pueblos del Estado Bolívar. Por supuesto, para un gobierno totalitario como el que tenemos, e incapaz de construir y de invertir eficientemente, era necesario apoderarse, no sólo de la señal del canal 2, sino también de la red de torres transmisoras y de microondas instaladas en todo el territorio nacional.
 
Además, a pesar de la superficial y hasta desagradable programación que pudiera ofrecer Rctv­ no peor que cualquier programación mediocre de las televisoras españolas o de otras televisoras iberoamericanas ­ había dos o tres programas que no le gustaban al gobierno para nada. Una de ellos, “La entrevista”, programa matutino de entrevistas políticas dirigido por Miguel Angel Rodríguez, periodista opositor y de los buenos,  demostraba que Rctv se negaba a cambiar su línea editorial como sí habían hecho Venevisión y Televen, las otras dos importantes televisoras privadas. Rctv actuaba como si Chávez no hubiera advertido a todos las emisoras y televisora nacionales que se entraba en una nueva fase comunicativa: la de la hegemonía comunicacional, socialista y bolivariana.   Desde hace unos años, Venevisión y Televen habían suprimido sus programas de entrevistas políticas y sacado de sus pantallas a periodistas como Martha Colomina, Cesar Miguel Rondón y Napoleón Bravo.  RCTV y Golobovisión se negaron a cambiar su línea editorial, por lo cual siguieron siendo calificados por el gobierno como canales golpistas, fascistas, oligarcas y lacayos de Bush. Estos calificativos se les adosaban antes, durante los años 2002 y 2003, junto con el de “diablo” al señor Gustavo Cisneros, dueño de Venevisión y uno de los empresarios más ricos del continente, gran amigo ahora de la revolución.  Este es, pues, uno de los motivos de la negativa oficial a renovarle la señal a RCTV. Ésta “siguió siendo” una televisora “golpista”, como bien se evidenciaba en el tono opositor del programa “La Entrevista”
 
Otros de los programas “fascistas” de esta televisora eran los microinformativos y la transmisión de noticias por el “Observador Venezolano”. Los informativos del canal del estado y los canales privados mencionados antes presentan en sus imagenes un país rojo rojito, lleno de triunfos de la revolución bonita. Mientras que los microinformativos de Rctv mostraban justamente la frustración que genera la revolución en los sectores populares. Los líderes de las comunidades podían acudir a estos programas a denunciar las irregularidades, estafas, errores y carencias de las políticas chavistas, como el caso de las escuelas bolivarianas que supuestamente ofrecen los almuerzos a todos sus estudiantes, cuando realmente la mayor parte de los meses mandan a los niños a sus casas sin darles de comer (por falta de recursos, por ineficiencia de los actores políticos, por corrupción ,etc); o el caso de las calles rotas y avenidas descuidadas, sin iluminación adecuada; o la falta de agua potables en algunas barriadas; o quizás la ausencia de recursos instrumentales o médicos en los centros asistenciales.  Esta es una Venezuela que no se muestra en los medios de comunicación oficiales ni en los privados autocensurados. 

 
Por el informativo de la noche, “El Observador” era posible, además, apreciar las múltiples protestas que hay cada día en todo el territorio, las trancas en el tráfico que ocasionan los taxistas, por ejemplo, quienes protestan muchas veces por los asaltos y muertes de que son víctimas a diario. Los agricultores, a quienes no les mejoran los caminos para trasladar su producción, y se deciden a rodear la Asamblea Nacional o al Ministerio de Tierras, en búsqueda de algún resultado para sus demandas; o las protestas y el desencanto de los “sin techo”, que tienen meses viviendo en los alrededor de Miraflores o del Ministerio de la vivienda.  O la vida miserable de los indígenas, que se trasladan  a Caracas para pedir limosnas e instalan sus campamentos en algunos de los pocos parques que sobreviven en la capita.  Pero sobre todo, lo que se evidenciaba por El Observador es que Venezuela es un país muy inseguro socialmente. No se puede circular sino con muchas precauciones después
 de ciertas horas, pues la delincuencia opera impunemente en todo el país, en algunas zonas más que en otras. A diario hay muchos robos y secuestros con más de 100 muertes a la semana. Justamente, sobre esta situación, con muchos detalles, se podía conocer gracias a “El Observador”.
 
Cerrar Rctv es cerrar un canal abierto a las denuncias populares. La transmisión de estas denuncias era una de las pruebas de que era un canal “golpista”, capaz de limitar los aplausos sobre una revolución que “va a paso de vencedores”.
 
Los estudiantes venezolanos han salido a luchar contra el cierre de Rctve, pero ellos no definen su lucha como una táctica para derrocar al gobierno, sino para defender la libertad de expresión y el derecho a estar informados sin censura.  Estos muchachos también rechazan la uniformidad ideológica “bolivariana” que pretende arropar la conciencia colectiva venezolana.
 
Viendo las protestas por Globovisión (ya que los otros canales no transmiten nada que no sea bonito) he empezado a tener claro el motivo de las protestas estudiantiles fuera de Mérida; en Caracas, Maracay, San Cristóbal, Valencia, Maracaibo, Barcelona o cualquier otra ciudad donde hay una universidad o instituto universitario.  Los jóvenes gritan consignas no sólo por la libertad de expresión, por el derecho a escoger, por la defensa de la autonomía universitaria,  por la liberación inmediata  de los estudiantes detenidos, por la libertad de pensamiento, especialmente, contra el pensamiento único revolucionario; protestan también por el derecho a la protesta sin ser criminalizados ni calificados como niñitos manipulados por intereses extraestudiantiles.
 
Pero además protestan, y eso me conmovió, protestan con lemas que proclaman su derecho a pensar y a tener un futuro en Venezuela. Cuando han entrevistado a varios estudiantes estos  explayan con claridad sus ideas. Entiendo que luchan por abrirse un espacio y tener futuro en su país. Afirman que si les interesara emigrar, simplemente esperarían a graduarse y a emigrar con un título universitario. Dicen estar preocupados pues sólo ven posibilidad de sobrevivir si agachan la cabeza; admirar la actitud no sumisa de Rctv, canal que prefirió perder la concesión de la señal antes que cambiar su línea editorial.
 
En Mérida la protesta, si bien ha sido más limitada en intensidad, no ha fallado. Los estudiantes se han enfrentado con los policías, casi a diario, en diversas avenidas de la ciudad con el saldo de varios jóvenes heridos y otros detenidos; con lo cual admito que en Mérida la protesta ha sido menos pacífica que en el resto de la nación. Mérida siempre ha sido, desde mi niñez, una ciudad muy, muy combativa. La presencia rebelde de la universidad y de sus jóvenes estudiantes ha marcado siempre a esta ciudad. Pero en estos momentos, el liderazgo en la protesta estudiantil lo llevan, no los estudiantes de la ULA, sino los de Caracas. Son los jóvenes de la UCV, la UCAB, la Metropolitana, la Simón Bolívar, quienes han descubierto y están llevando a cabo una forma de lucha mucho más efectiva y menos traumática, aunque no por ello menos exenta de esfuerzo e incluso de sufrimiento: Me refiero a las formas de luchas identificadas con la No Violencia. Por otra parte, en Mérida se han desplegado una o dos marchas multitudinarias convocadas por la dirigencia estudiantil de oposición.  También ha habido otra forma de protesta muy interesante: el voto castigo. El jueves 31 se realizaron en Mérida las elecciones para el cogobierno universitario y el miércoles 6 de junio se hicieron en San Cristóbal. Los estudiantes chavistas salieron completamente derrotados. Conversando con algunos chicas, les preguntaba su parecer. Afirmaban que sobre todo les había indignado la actitud complaciente de los líderes oficialistas cuando el presidente se manifestó, en días anteriores, contra la autonomía universitaria. Y eso era algo que no podían aceptar. (Debo aclara que las elecciones universitarias siguen siendo manuales. Una de las formas como el gobierno pudiera violentar verdaderamente la autonomía universitaria, sería imponernos al CNE como contralor de los procesos electivos universitarios. Con el CNE vendrían las elecciones automatizadas, que por supuesto, ganaría el  oficialismo revolucionario. Dada la actual “inyección de los motores” para el avance del socialismo, estas podrían ser las últimas elecciones estudiantiles libres de la ULA. Recuérdese, las formas democráticas sólo han tenido una finalidad instrumental para la revolución bonita.)
 
Hoy la revolución ha encadenado de forma obligatoria, toda la televisión nacional a la programación política de VTV, el canal del Estado. Esto ha sido así durante casi todo el día, hasta las 9 ó 10 de la noche. No he podido ver con detalle como ha estado la protesta estudiantil en el resto de Venezuela pues la cadena presidencial ha impedido a Globovisión transmitir su programación cotidiana, que es una programación de noticias durante 24 horas. Gracias a estas obligadas y abusivas cadenas presidenciales aprecio que pareciera existir dos países en Venezuela. Uno, un país que veo por la TV, obligada por la cadena nacional, un país que se deja empujar mansamente por el camino trazado por el señor presidente y aplaudido por cientos de invitados extranjeros, gozosos estos de una revolución que no tolerarían en su propio patio. Y otro, aquel país que se niega rotundamente a dejarse conducir por los caminos oficiales. Este país es el que puedo ver por TV cuando el presidente no en cadena los medios nacionales, y es el que palpo cuando salgo a la calle, converso con la gente y me integro en mi vida cotidiana, en la universidad, en el mercado, en una consulta médica, en el transporte público, etc. Es el país asustado por la delincuencia, preocupado por el discurso belicoso del presidente, inquieto por la inflación y la escasez  de algunos alimentos, temeroso de que le arrebaten el futuro ¿Cuál es el país real? ¿Cuál es el sueño? ¿Cuál la pesadilla?
 
Luz Varela
Uniersidad de Los Andes