Historia Inmediata


Chávez


Estimado colega: lamentablemente no puedo en estos momentos responderle como quisiera. En mi escuela estamos terminando semestre por lo que no tengo ni tiempo ni cabeza para hacerlo. Por lo pronto le digo que usted se hace algunas interrogantes:
 
“Significa el gobierno popular de Chávez una continuidad histórica sobre los problemas abiertos entre la independencia y la contemporaneidad? ¿Su obra soluciona desde la izquierda las tareas históricas nacionales? ¿A que fuerzas sociales representa el chavismo? ¿Cuál es su vinculación de fondo con los problemas latinoamericanidad ¬ globalización neoliberal? ¿Qué tipo de capitalismo existe hoy en Venezuela y cuáles pueden ser sus tendencias de movimiento? Pudiéramos así hacer muchas más preguntas importantes, dignas de discutirse”
 
 Estoy completamente de acuerdo, hay que discutirlo. De hecho, he venido haciéndolo por este medio desde el año 2000 cuando HaD, con una intervención mía, abrió este debate sobre Venezuela, como parte del foro de Historia Inmediata. Le invito a leer algunas de tales intervenciones, si no lo ha hecho ya. Pero no tengo problema en volver a realizar algunos nuevos análisis si es en favor de la claridad.
 
Ahora bien, lo primero que me llama la atención en su intervención es el uso de la categoría “oligarquía”como parte de la Venezuela actual. Como si la existencia de tal “oligarquía” fuera una verdad histórica e historiográfica irrefutable, además de que me ubica categorial o ideológicamente en tal segmento social.  Permítame informarle, con todo respeto, que no existe tal categoría social en la Venezuela del siglo XX, y menos ahora, como no sea la del actual grupo en el poder que tiene ya tiempo actuando como tal: nepótica, clientelar y políticamente como una categoría social selecta y cerrada, profundamente desconfiada de quienes no se pronuncian positivamente sobre la legitimidad del chavismo eterno; y dispuesta a intervenir dominantemente en todas las esferas de la sociedad. Tal cual han funcionado históricamente las oligarquías.
 
Pero sabemos que es una categoría que el señor presidente y el oficialismo emplean con carácter político para justificar históricamente la opresión chavista y su permanencia indefinida en el poder. Pero los libros, obras y textos históricos de los historiadores venezolanos escritos en la segunda mitad del siglo XX (obra escrita en su mayoría por historiadores que han militado históricamente en la izquierda), cuando hacen uso de tal categoría se refieren al siglo XIX.  Y no sólo porque la consideren en desuso desde el punto de vista metodológico e historiográfico, sino porque en Venezuela NO EXISTE tal oligarquía, no por lo menos en los términos que plantea el poder actual en Venezuela.
 
De modo que ante este uso, cínico y perverso, por parte del gobierno venezolano, de un término que no se ajusta a la historia social y política de la Venezuela del silgo XX decidí escribir algo al respecto. Le recomiendo  y le ruego incluso, que lea el texto que a continuación señalo. No es muy largo pero puede servir para que yo no tenga que volver a escribir al respecto y así poder dedicarme a otros puntos planteados en su intervención. El título del artículo es “La oligarquía venezolana en el siglo XX: del estereotipo al anacronismo”, publicado en Dikaiosyne, 13, 2004.  Lo encontrará en este link.
   
Por otra parte, estimado colega, me ha sorprendido en este foro, su delicadeza y respeto para dirigirse a mí y no solo usted, sino los demás colegas cubanos que me han nombrado en sus intervenciones. Les agradezco en general que me hayan tratado con tal estima. Cada día está más distante el día en que los colegas oficialistas venezolanos me miraban y se dirigían a mí como a una dama o simplemente, como a un ser humano digno de respeto. Al punto de que dejé de escribir en este foro por casi tres años, para no enfrentar la desagradable experiencia de tener no sólo que defenderme y argumentar con lo que considero son verdades históricas, perfectamente demostrables. Sino, además, debía sacar fuerzas psicológicas de donde ya no había, fuerzas desgastadas debido al estrés al que muchas veces nos hemos visto sometidos (y no sólo ante las agresiones verbales, como burlas, amenazas y descalificaciones personales) en esta  constante guerra psicológica que afecta a los venezolanos que nos atrevemos a hacer oposición. 
 
Muchas gracias
 
Luz Varela
Universidad de Los Andes