Historia Inmediata


Chávez


Defender la Verdadera Transformación

En la página sobre Chávez de Historia Inmediata se dejan entrever dos discursos muy lineales, aquellos que defienden el gobierno o los que lo adversan. Pero, la dinámica política en Venezuela va más allá de esta visión dilemática, ya que no se puede defender uno de los bandos sin analizar los aspectos negativos o positivos a profundidad. Es por ello, que la tarea es luchar por radicalizar los cambios criticando a quien allá que criticar.

El gobierno venezolano, que en los últimos tres años se había mantenido firme en su cuestionamiento al modelo descarnador global -neoliberal, no le ha quedado otra salida (por las presiones externas e internas) que someter al pueblo a la aplanadora de políticas que imponen los países del bloque hegemónico-dominante. Por tanto, en la actualidad, lo único que se puede defender de esto que han denominado Revolución Bolivariana es la Constitución, el discurso y la práctica de la democracia participativa de los ciudadanos, pues por lo demás hemos entrado en una etapa neoliberal que afecta a los oprimidos, marginales y excluidos de siempre. Y no es que las políticas neoliberales del Gobierno Bolivariano dejen de ser buenas porque debieron aplicarse  hace tres años atrás como plantea al unísono toda la oposición neoliberal (de izquierda o de derecha) de nuestro país. No, las medidas neoliberales son desastrosas en cualquier momento y hacen transitar a los pueblos del mundo hacia la pobreza más desproporcionada. Solo por citar un caso tenemos el Milagro Argentino convertido en el peor desastre económico de América. Preguntamos ¿Dónde están los capitales multinacionales? Sencilla la respuesta, lograron su cometido de lucrarse y emigraron.

Las medidas que propone la oposición son aún peores, pues implican acrecentamiento de las políticas neoliberales y la subordinación ante el bloque hegemónico para que deje lamer a los capitalistas nacionales las migajas de la globalización. Es decir, la aplicación sin ningún recelo de un paquetazo que exija mayores sacrificios que los actuales y que, además, se entreguen las empresas y los recursos naturales de la nación a los consorcios transnacionales. Por lo que se ve esto no es ninguna salida alternativa  a la crisis.

Por tanto,  sin ceder a los deslices neoliberales del gobierno, pero sin lanzarnos a los brazos de la retorcida, virulenta y malintencionada oposición; debemos impulsar un cambio de rumbo. La tarea es la organización de los marginados y excluidos del sistema para luchar por la profundización de la democracia participativa. Rescatar el sentido social de las políticas económicas e impulsar la verdadera revolución. Ése es el camino a transitar y no el de la retórica de la ilusión televisiva. 

Johnny Alarcón Puentes
Universidad del Zulia
Facultad Experimental de Ciencias
Departamento de Ciencias Humanas
Unidad de Antropología
alarconpuentes@hotmail.com