Historia Inmediata


Chávez


Actualmente estudio la licenciatura en historia en la Escuela Nacional de Antropología e Historia, cursando el séptimo semestre.

 

Me encuentro con un texto titulado Chávez es superior a Bolívar, firmado por J.L. Monzant Gavidia, el titulo me atrae y me obliga a leerlo, el texto en general tiene una buena narración pero, a mi parecer, comete varios errores, o al menos no estoy de acuerdo con el en lo general. Es un texto que pretende defender a Chávez no solo de los anti-Chávez, sino incluso del mismo Chávez, es decir, para la causa de Chávez ni Chávez es seguro. Pero al mismo tiempo, mientras lo defiende de si mismo, lo eleva a una poción de Dios, de único e insustituible líder venezolano.

 

Nuestro compañero José resalta un problema fundamental en el conflicto de Venezuela, el racismo mezclado con una especie de lucha de clases, con todas las singularidades que la identidad latinoamericana puede ofrecer. Sin embargo, pienso que en la forma de exponer el problema y ofrecer soluciones, se equivoca. Saca de contexto algunas cuestiones y maneja de forma poco seria los términos, permítanme explicarme.

 

Gavidia pretende elevar a Chávez sobre Bolívar, y para ello vilipendia a este ultimo, olvidando o ignorando intencionalmente algunos factores en torno a la figura y el tiempo de Bolívar.

 

El texto nos deja un fuerte sabor de boca nacionalista, nos habla de lo importante que es defender a la nación del empresariado antinacional y fascista (idea a la que regresare luego), sin embargo desestima la función que la figura del prócer juega en la formación de la identidad nacional, Bolívar es a Venezuela lo que Hidalgo a México, mas allá de su realidad, mas allá de su extracción social y su proyecto, son un factor de identidad, una metáfora nacional, y en el caso de Bolívar una metáfora del chavizmo mismo.

 

Nos dice que el proyecto de Bolívar es el proyecto del capitalismo, de la brutalidad, de la bestialidad, de esa vorágine destructora de la humanidad. Si bien, en el imaginario de Bolívar y de su tiempo, la imagen y el avance del proyecto capitalista era un hecho, no podemos decir que era lo único existente, es mas no era dominante. América latina incluso hoy día sigue arrastrando fuertes cuestiones y características de antiguo régimen, ni hablar de los días de la independencia. El mismo Koffler cuando nos habla del naciente capitalismo de los siglos XII y XIII, no deja de insistir que este fenómeno esta mezclado con otras características, otras formas de organización y otros modos de producción, el paso al capitalismo no fue tan tajante y obvio como se cree comúnmente.

 

La historia no es una sucesión de cambios radicales, no es el salto de una estructura a otra sin conexión alguna. La historia es el lento, lentísimo, devenir de los procesos humanos, de las sociedades y los individuos, y para que hoy día podamos llegar a Chávez y las maravillas que ofrece, fue necesario pasar por Bolívar y la injusta sociedad burguesa que posibilito. Marx lo decía hace mucho tiempo, no se canso de afirmar que la sociedad burguesa/capitalista (con todo y las miserias que imponía a la humanidad) era o es algo necesario para despertar o generar en el individuo la libertad (o el deseo por la libertad) y la conciencia que nos conduciría a una sociedad mas justa, la cual identifico con el comunismo, y la cual parece ser para Gavidia y para muchos otros, la democracia participativa.

 

En este mismo afán contra-burgués, nuestro compañero comete un curioso pecado, representativo del imaginario colectivo, al identificar con todo lo malo y lo negativo, al utilizar como insulto, la palabra fascismo, nos llega a decir que el empresariado, enemigo de Chávez, es al mismo tiempo antinacionalista y fascista. Esto no solo es absurdo, sino que es imposible, el fascismo, con todos sus contras y sobre todo con su autoritarismo (el cual n nuca defenderé), es un movimiento, un fenómeno, netamente nacionalista, es un estado de bienestar exagerado, llevado a sus máximas consecuencias. El fascismo es la búsqueda de la clase dominante, incluso del empresariado, por generar y defender una identidad nacional y el bienestar del pueblo o de esta nación, del avance del proletariado rojo, y del voraz capitalismo internacional que estaba acabando con países enteros. Creo que en un esfuerzo verdadero y autentico por explicar el mundo y enriquecer la historia, debemos dejar de lado esos tapujos conceptuales y no satanizar fanáticamente. El fascismo no es lo que popularmente se dice, y normalmente a quienes se acusa de serlo son todo lo contrario, seria necesario otro espacio pare reflexionar sobre este tema.

Por ultimo tengo que decir que estoy de acuerdo con nuestro compañero José Gavidia en cuanto a lo que piensa sobre la democracia participativa, aunque creo que espera demasiado de ella y exagera sus posibilidades, yo también la veo como una factible solución a muchos de los problemas planteados por la democracia representativa. Pero creo que se equivoca al plantear que “dadas las circunstancias tan solo Chávez es capas de sostener-manejar este proceso de cambios.” Si alguien deba asumir la responsabilidad de llevar por buen terreno a Venezuela, son los venezolanos mismos, aquellos que defienden un proyecto nacional digno, uno que los incluya. No se puede confiar en la actuación de un individuo mítico y todo poderoso que llegue y lo solucione todo, pues como bien decía Bakunin; “el poder corrompe a la bestia”.

 

Carlos Bortoni Echevarría

nihil_fit@hotmail.com

Ciudad de México, México