Historia Inmediata


Chávez


 Estimados colegas de Historia a Debate

Llevo unas cuantas semanas siguiendo este interesante debate sobre la situación en Venezuela y el giro político que supone la irrupción del movimiento bolivariano en la escena pública. Bueno, de hecho, llevo interesado en ello desde las elecciones en que Chávez ocupó la jefatura del Estado. Como historiador, y también como periodista independiente (al menos eso creo), me encuentro inmerso en un gran estado de confusión a la hora de poder analizar, externamente, la situación del país caribeño. Siempre trato de mirar los fenómenos sociales con un grado de escepticismo suficiente para no caer en ese tipo de folclorismo revolucionario que, como bien acertadamente señalaba uno de los mensajes anteriores, se produce entre una parte considerable de una izquierda europea poco dada a los experimentos en casa. Pero mi escepticismo también me impide creerme todo lo que se escribe desde los medios ordinarios, especialmente cuando, en la actualidad, prensa, radio y televisiones suelen ser meros apéndices de poderosos conglomerados que son parte interesada en la inmensa tarta que supone el rico (adjetivo referente en su acepción de riqueza natural) país latinoamericano.

Soy consciente que Chávez, resulta, esencialmente, la última versión del cacique populista, una especie endémica (quizá no tanto) en las estructuras políticas latinoamericanas, que utiliza la demagogia como instrumento de movilización de masas en su favor. También me consta que este militar no ha cumplido apenas ninguna de sus promesas, y el radicalismo utilizado en su discurso político no parece haber ido más allá del ejercicio retórico sin praxis. Pero, como bien dije al principio, el presidente, quien por otra parte no controla todos los resortes del poder, fue aupado electoralmente de foma masiva como una forma de rechazo a los políticos y partidos tradicionales que habían hecho de la corrupción su modo de vida (y vaya vida!)

En la actualidad, (coincido con muchos de las intervenciones de colegas precedentes), se dicen bastantes tonterías sobre el movimiento de protesta (y de defensa) de eso pomposamente llamado revolución bolivariana (el núcleo del sintagma nominal ha sido demasiado devaluado en América Latina) No me acabo de creer que sea una lucha entre ricos y pobres, ni tampoco creo que sea una huelga general lo que se está produciendo (en ocasiones mucho más graves, las huelgas generales son cosas de días, o como mucho de un par de semanas) y más en unas sociedades donde la economía informal parece tener mucha más presencia que la real. Pero sí veo en los rostros de los contendientes (desde el otro lado del atlántico) una mirada de guerra civil que asusta.

Por todo ello me gustaría aclarar lo siguiente.
 
Qué es lo que en realidad motiva el movimiento de oposición a Chávez? Cuando pregunto esto no demando frases retóricas ni grandilocuentes. "Que se vaya", que  dirían muchos, o cualquier otra respuesta con alto grado de abstracción. Pido cosas concretas y cotidianas; no sé, por ejemplo, que piensa multiplicar por diez los impuestos, o que va a expulsar de la función pública a todos los opositores, o que detiene y hace desaparecer a X personas, o cualquier otro hecho tangible que pueda justificar un movimiento de oposición tan crispado. Que sea un demagogo, un inútil, un incompetente, una mala persona, que incumpla sus promesas, o que abuse de su poder en favor de su familia no me parece suficiente para montar una situación como la que se vive allá. De hecho, en mi país, desde mi punto de vista, el señor Aznar me parece todo lo que acabo de describir y más, y eso no me motiva para hacer una huelga general de mes y medio. Por favor, les ruego que contesten con hechos concretos generalizados y generalizables, porque, en caso contrario, lo normal es dedicarse a reflexionar en abstracto y hacer especulaciones analíticas sobre el conflicto y pensar en varias de las cosas que periodistas serios escriben; interereses petrolíferos, temor a la creación de un estado con impuestos, conflicto de clases, miedo de las clases medias y altas ante la movilización de "clases peligrosas" o cualquier otra cosa que podamos imaginar historiadores y periodista europeos que tenemos preguntas y si no obtenemos respuestas tendremos que imaginarlas.
 
Atentamente;
  
Xavier Diez
Centre de Documentació Històrico-Social de Barcelona.
Girona, Cataluña, España