Historia Inmediata


Chávez


Estimados colegas de Historia a Debate:

Esta es la segunda vez que escribo, luego de seguir todas y cada una de las discusiones que se han dado, en forma muy atenta. Al igual que lo hice la vez anterior, lo hago a través de la Historia Inmediata, porque creo que  más allá de la discusión sobre la posibilidad o imposibilidad de realizar tal Historia, es en esta instancia donde se vislumbran con más claridad las contradicciones de la Historia como disciplina y de los historiadores.

En particular estuve siguiendo los debates sobre Chavez, Cuba y el ¿debate? sobre Lula. Me animo a decir que en estas instancias, la pasión ha dominado la escena, y corrido toda posibilidad de análisis. Esto es muy bueno, por un lado, porque demuestra que la historia y su escritura la hacen hombres y mujeres con sangre y pasión, pero por otro lado, imposibilita una lectura más profundas de los fenómenos que nos rodean. Quiero hacer una excepción y un saludo a los hombres y mujeres que en Venezuela han luchado ( y lo siguen haciendo) por la defensa de los derechos y de los/las trabajadores/as, porque en medio de una feroz ofensiva imperialista han sido capaces de unir la elaboración intelectual a la acción efectiva en las calles.

Los gobernantes de Venezuela, Cuba y Brasil, están hoy en una encrucijada común. Son gobernantes que pretenden negociar sus cuotas de poder frente al imperialismo, y que de ser necesario recurrirán a las masas para respaldarse, al estilo de los populismos latinoamericanos de mediados del siglo pasado. Algunos, como Chavez, tendrán más cintura populista, y otros, como Lula, se adaptarán rápidamente a los dictados del FMI y de Washigton. Eso depende de las circunstancias internas, y de la relación existente dentro de la lucha de clases de cada país. Sin embargo, un denominador común, es que en la lucha de clases más global, que se da a escala planetaria, el imperialismo -según la tradicional definición leninista- necesita para sobrevivir hoy, de una gigantesca ofensiva contra el nivel de vida de las masas en todo el planeta. Y frente a eso, el conjunto de las masas explotadas, se revela, aún sin tener una dirección clara. Esto es lo que algunas corrientes han denominado recolonización, es decir, una ofensiva económica, política y de todo tipo, para poder extraer más plusvalía de los trabajadores,a los fines de conseguir que el capitalismo siga perdurando como sistema.

Expresión de eso son los movimientos globalifóbicos, las insurreciones latinoamericanas, la Intifada palestina (totalmente fuera del control de los dirigentes conciliadores). Las direcciones que las masas tienen en los diferentes procesos de lucha (llámese resistencia al golpe como en Venezuela, o procesos como los de Brasil), tarde o temprano se enfrentarán a la disyuntiva de hierro, de negociar con el imperialismo para seguir explotando a los trabajadores (y entonces no tendrá importancia si se es mejor o peor negociador, porque será una cuestión de tiempo el liquidar las conquistas obreras, como lo demuestra Lula), o apoyarse en  los trabajadores y las masas para enfrentar al capitalismo y tirar abajo este sistema putrefacto.

Me parece importante destacar que esta es la perspectiva  en la que todos los países dependientes se van a encontrar, a la vez que todas las direcciones de los procesos que de una u otra forma enfrenten la recolonización imperialista. No se si este concepto de recolonización dará como para un debate aparte, pero si me parece que es un proceso que comoenzó con los "reaganomics" a principio de los ´80, y que en mi país (Argentina) tuvo una particular expresión en Menem y su banda desclasada. Hoy, Kirchner pretende en Argentina aparecer como algo diferente. Sin embargo, más tarde o más temprano comenzará a jugar las cartas en contra de los derechos y conquistas obreras, porque sus patrones de las petroleras y empresas con intereses en la Patagonia, se lo reclamarán, para poder seguir obteniendo ganancias.

Una última cosa. En lo que hace a Cuba, creo que hoy es para todos evidente que ya no puede seguir llamándose socialista. Por supuesto que frente a los ataques del imperialismo (como en Venezuela) sin dudar que hay que estar del lado de los trabajadores y defender las conquistas que ha logrado la gloriosa Revolución Cubana. Pero hace ya tiempo que el régimen de Fidel Castro ha restaurado el capitalismo en la isla, y que se ha lanzado a una estrategia desesperada de conseguir apoyo para sobrevivir como régimen. Y esto está más allá del concepto sobre si Fidel es bueno o malo, dictador o demócrata. El problema del régimen de Castro, es que la propia dinámica del sistema capitalista le está pasando la factura. Dicho de otro modo: como la economía tiende siempre a la unidad en todo el mundo por el devenir de las fuerzas productivas, hoy Castro y su régimen están pagando el precio de no haber extendido la revolución socialista a todo el planeta, cuando existió la oportunidad. en su momento, Castro decidió seguir aliado a la política estalinista de la URSS. Eso derivó en "los dos bloques" que a la larga contribuyó a que el capitalismo tuviera la sobrevida desastrosa que hoy soportamos. Por eso,  Castro tampoco es inmune a los problemas que plantea la recolonización, y si no se apoya en el conjunto de las masas de todo el mundo para derribar al capitalismo, terminará en callejones sin salida, como lo es su apoyo al presidente Kirchner.

Bueno, espero haber aportado algo a los debates que se han dado hasta aquí. Lo que planteo, no lo hago desde "la objetividad" equidistante, sino desde una posición política y disciplinar. Un saludo a todos.

Guillermo de los Hoyos.
Porfesor de EGB y Polimodal - Argentina.