Historia Inmediata


Chávez


Sobre la situación en Venezuela, hoy jueves 5 de diciembre, a las 444 pm

El paro convocado por la Coordinadora Democrática ha fracasado casi totalmente. Todas las ciudades del país han ido recobrando su actividad normal, que nunca llegó a paralizarse ni siquiera en un 50 %. Lo que continúan paradas son las empresas cuyos patronos han cerrado y obligado a sus trabajadores a pararse por la fuerza. La conspiración se centra en intentar paralizar la industria petrolera, como mecanismo de presión cuyos objetivos no están claros. Hasta ahora no existe consenso visible en la oposición acerca de lo que se busca con el paro. Unos hablan de exigir al gobierno que acepte el referendum consultivo. Otros hablan de exigir la convocatoria de elecciones generales. Otros hablan de la renuncia inmediata del presidente.

Conocemos que paralelamente al paro, sectores importantes de la oposición (con el conocimiento y el aval del resto) han preparado acciones armadas con el fin de aprovechar eventuales circunstancias para derrocar violentamente al gobierno de Chávez. Estas acciones incluyen intentos por insubordinar guarniciones militares, la realización de autoatentados (como el asalto a la residencia de uno de los principales gerentes golpistas de PDVSA, efectuado el lunes en la noche), de atentados contra dirigentes del gobierno y hasta del propio presidente, ataques contra movilizaciones del tipo que realizaron el 11 de abril. Existen en Caracas y otras ciudades cierta cantidad de paramilitares bien entrenados y fuertemente armados; además cuentan con los cuerpos policiales de las alcaldías de oposición en Caracas, y de los gobiernos regionales de Miranda, Carabobo y Zulia. Las acciones violentas buscan igualmente propiciar una intervención extranjera bajo el "manto

democrático" de la OEA. Gaviria está aquí con un único propósito ayudar a sacar a Chávez de la presidencia. Observamos un intento por concentrar en el Zulia los esfuerzos por anarquizar el país. El gobernador golpista Manuel Rosales se ha incorporado de lleno al

movimiento desestabilizador, y acaba de dar un mensaje a los medios en el cual exige la convocatoria de elecciones generales. Aquí han detenido en el lago, frente a la ciudad de Maracaibo, dos grandes tanqueros petroleros cuyos capitanes se han insubornidado. Él carácter limítrofe del Zulia y elementos de su historia colocan a este estado como un lugar ideal para la promoción de eventuales propuestas secesionistas, similares a las que en el pasado ejecutaron los gringos en Tejas y en Panamá. No obstante, el apoyo de la población zuliana al paro ha sido extremadamente minoritario, y la ciudad de Maracaibo ha laborado normalmente en estos cuatro días, no obstante el desasosiego que causan los continuos mensajes terroristas de los canales televisivos nacionales.

El paro es más una realidad virtual creada por la televisión, que un hecho concreto y palpable en la realidad nacional.

Hay un sentimiento generalizado en la población que exige mano dura hacia los golpistas y fascistas. De hecho, en el seno del gobierno este debate se viene dando, pues es evidente que el gobierno de Chávez, contrariamente a la fama que le han creado los medios, ha actuado con excesiva permisividad hacia los sectores políticos involucrados en el golpe de abril y en la conspiración que aún está en pleno desarrollo.

El alcalde Peña y los jefes de la Policía Metropolitana, responsables directos del asesinato de decenas de venezolanos los días 11, 12 y 13 de abril, y el pasado 12 de noviembre, no han sido sometidos a la justicia, y por el contrario, actúan con plena libertad organizando las maniobras conspirativas que se mueven detrás del paro. Igual sucede con dirigentes de los partidos golpistas, los gerentes de PDVSA, y los propios militares que encabezaron el golpe. Esa situación es repudiada por la mayoría de la población, la cual presiona para que el gobierno ponga orden y termine de una vez con el proceso anárquico y desestabilizador que los golpistas-fascistas promueven diariamente en el país.

La conspiración contra el gobierno de Chávez es apoyada por una minoría de la población venezolana. Pero esa minoría cuenta con un apoyo material descomunal. Casi todos los medios televisivos, radiales y de prensa. Millones de dólares que agencias norteamericanas y de otros países han aportado a los sectores políticos de oposición, más la ayuda financiera de grandes grupos económicos internos. Hemos podido observar que en Caracas hay centenares de agitadores a sueldo, bien entrenados en tácticas de desorden público, que permanecen mañana y noche en la Plaza Altamira y demás sitios de concentración de los golpistas. También el país ha visto como los propios periodistas y sus ayudantes actúan de manera provocadora hacia los miembros de las fuerzas armadas, tratando de generar la reacción violenta de los militares contra ellos. Esa provocación también la realizan un grupo de mujeres que también parece haber sido entrenado para ello. Estos grupos son los que asumen la vanguardia de los actos vandálicos, como las trancas en la autopista, la quema de vehículos, los ataques contra las viviendas de dirigentes del gobierno, y los recientes ataques contra el canal de televisión estatal y sus periodistas.La derrota objetiva del paro lleva a la oposición al callejón sin salida de profundizar un paro petrolero sin apoyo popular. Debido a las distintas posiciones que existen en la oposición, no es descartable que surjan a partir de hoy opiniones encontradas sobre la conveniencia de continuar el paro, así como pueden presentarse acciones violentas promovidas por los grupos más radicales y fascistas.

El llamado que hacemos distintos sectores que apoyamos el proceso de cambios, es a tomar la calle para defender por cualquier medio este nuevo intento por acabar con las esperanzas y los sueños del pueblo venezolano y de toda Latinoamérica. Estamos conscientes que hoy en Venezuela se decide el destino de América Latina. La lucha está planteada, y los historiadores comprometidos hemos decidido por el momento dejar de estudiar la historia para intentar escribirla.

Saludos. Hasta la victoria, siempre.

Roberto López Sánchez. Profesor de la Universidad del
Zulia. Maracaibo. Venezuela. Miembro del Círculo
Bolivariano "Ezequiel Zamora".