Historia Inmediata


Chávez


Sobre la situación Venezolana es bueno precisar algunas cosas: Lo que se está intentando es destruir la economía del país como mecanismo para derrocar por cualquier vía al presidente Chávez.

Maracaibo, ciudad de millón y medio de habitantes, tiene dos días sin gas doméstico y casi tres semanas con una gran escasez de combustible. Existe escasez de algunos rubros alimenticios, pero sobre todo una gran angustia en la población.

La estrategia de la oposición es conducir al país a una situación de ingobernabilidad total. Propiciar levantamientos populares y saqueos debido al desabastecimiento, los que obligarían a los militares a derrocar a Chávez, o más grave aún, propiciar una intervención armada de los gringos con la excusa de proteger sus inversiones en el país.

A los militares les están ofreciendo miles de dólares para que se subleven contra el gobierno.

Los gerentes de PDVSA y los capitanes de PDV Marina han causado considerables daños en las instalaciones petroleras. La red informática de PDVSA fue destruida; los motores de los remolcadores fueron destruidos; las válvulas de los llenaderos de gasolina fueron destruidas (en Maracaibo, y en otras ciudades); muchas gandolas que transportan combustible han sido saboteadas; han derramado aceite en las carreteras para causar accidentes (con saldo de muertos); generan constantes olas de rumores que causan terror en la población; han detenido a los buques tanqueros para evitar el suministro de gasolina y sabotear la salida de petróleo al extranjero. Esta es la meritocracia que hasta ahora dirigía PDVSA. Están demostrando ser una partida de criminales, de traidores a la patria, capaces de cualquier delito con tal de proteger sus privilegios.

Chávez ni siquiera se había metido con ellos. Luego del golpe el presidente echó para atrás las medidas de despido, y colocó a un presidente de PDVSA sumiso con los gerentes golpistas (Rodríguez). No obstante, se ha demostrado, como dijimos en abril, que PDVSA es un enclave extranjero en Venezuela. Sus ejecutivos y gerentes están al servicio de intereses foráneos. Como lo han revelado recientes informes, PDVSA tiene un poder económico dos veces y media superior al del propio estado venezolano. Con ese poder es que intentan derrocar a Chávez y suprimir todas las conquistas de esta revolución, comenzando por la constitución bolivariana.

Hasta ahora el gobierno no ha sido capaz de reprimir la ola de sabotajes y detener los efectos nocivos del paro en PDVSA. Prácticamente no existe paro en otras actividades económicas, sólo en la petrolera.

La perspectiva es que esta situación durará varias semanas más. La tendencia clara es que el gobierno va retomando el control de la industria petrolera, aunque muy lentamente. Los sabotajes es probable que continúen. Pero es difícil que logren su objetivo de convencer a los militares para que derroquen a Chávez.

Un análisis más a fondo de lo que se juega aquí ya lo han hecho otros compañeros como Johnny Alarcón y José Luis Monzant. Suscribo lo dicho por ellos, además del valioso texto de Irma Antognazzi.

En Venezuela nos jugamos el destino de Latinoamérica. Esta ola de cambios que está surgiendo en este subcontinente sólo se puede comparar con la época de la independencia. Nunca en tantos países habían crecido simultáneamente fuerzas populares capaces de asumir el poder, como hoy ocurre en Brasil, Ecuador, Bolivia, Venezuela, Nicaragua, Uruguay, Argentina, etc.

Solicitamos la mayor solidaridad con la lucha del pueblo venezolano. Por cierto, no podemos quejarnos, pues las demostraciones de apoyo se multiplican cada día por todo el mundo.

Hasta la victoria, siempre.

Roberto López Sánchez.
Historiador. Profesor de la Universidad del Zulia.