Historia Inmediata


Chávez


El debate se hace con argumentos

“Respuesta a Luz Varela”

 

 

Supongo que una de las causas por las cuales la Profesora Luz Varela se aburrió tanto con mi anterior participación en el debate, fue porque, después de escribirlo, lo reorganicé de tal modo que lo entendieran personas poco habituadas al discurso político y económico, y académico en general. Quiero suponer, por otra parte, que la Prof. Varela, luego de leer —seguramente complacida— el panfleto “Manual del perfecto idiota latinoamericano” quedó prevenida contra cualquier discurso crítico de lo que existe, cualquier argumentación, por lógica y coherente que fuera, en contra del neoliberalismo, de esta realidad económico-política latinoamericana. Una cosa es el discurso mecanicista y panfletario de Eduardo Galeano en sus inolvidables “venas abiertas de América Latina” y otra, muy distinta, es que cualquier discurso crítico tenga que ser despreciado. Eso atenta contra el elemental debate inherente a la re-construcción de las ciencias.

¿Qué dirán usted y otras personas que piensan de manera semejante a la suya, cuando afirmo que, a diferencia de lo que es común escuchar-leer-repetir, el caos económico de América Latina y el resto de la periferia capitalista no se debe a un error de cálculo por parte de las transnacionales ni de los distintos grupos empresariales de las respectivas naciones, como tampoco lo fue en tiempos de la colonia, por ejemplo? No existe fracaso económico en tanto no se debe a que la estrategia del FMI o del Banco Mundial fue mal aplicada, tal como pretende Stiglitz en “El malestar en la globalización”. Se debe a que esa es la naturaleza del neoliberalismo; su soporte teórico y práctico; aquello para lo que fue creado y por lo cual, de manera insistente, es recomendado-impuesto por los organismos multilaterales a cambio de préstamos y asesorías macroeconómicas.

Pienso que existen personas, académicos que fueron domesticados, escolarizados para no aprender más; alcanzaron el tope del aprendizaje, perdieron la esencia de la práctica científica, es decir, su capacidad de autorrenovación permanente y la crítica como método para alcanzarlo. Noto que usted está muy segura de lo que sabe y en ello existe la presunción de la sabiduría, de la erudición como negación del avance científico, lo que, a su vez, de manera paradójica, se traduce en la inseguridad del que nada sabe o del que no comprende, pues se ha limitado a repetir irreflexivamente los aprendizajes de los otros.
Hay que superar el discurso según el cual la crítica es constructiva; por el contrario, toda crítica científica es destructiva del conocimiento “viejo” o errático en la medida en que es superado por nuevas argumentaciones o descubrimientos.

En el caso de Chávez y la actual realidad económico-política venezolana, el debate ha de estar más abierto que nunca. Discrepo por completo de que “Este debate se me asemeja  al dialogo de sordos” del que usted habla; pienso, por el contrario, que “las partes no se  oyen” en la medida en que rehuyen el debate.

El maniqueísmo, como todo gnosticismo, es una ética y los historiadores estamos llamados a describir, analizar y explicar los hechos de la manera más cercana a cómo suceden y, sobre esa base, elaborar, producir conocimiento. No es cierto que “El mundo esta divididos en dos bandos, en dos colores” ni que “Todo es blanco o negro…”, como tampoco es falso que existen muy pocos países ricos e industrializados, que cada uno de ellos tiene particulares áreas de influencia, que Estados Unidos ejerce influencia real sobre América Latina, y que esas áreas o zonas periféricas están económicamente deprimidas. ¿A qué se debe esa relación de desigualdad, ese desarrollo desigual, tal como lo denomina Samir Amín? ¿Qué explicación le da usted a eso? ¿Cómo explica usted que haya más de 80% de la población mundial pasando hambre si en el planeta todavía hay recursos y riquezas para todos? ¿Se debe acaso a incapacidades personales? ¿Eso significa que los docentes universitarios, como usted y como yo, somos incapaces y por ello no formamos parte de la nómina mayor de PDVSA, por ejemplo? Es usted quien concluye, bajo parámetros éticos y maniqueístas, que “el maléfico y conspirador mundo de los empresarios” es turbio. Por otra parte, las pruebas de la irracionalidad de la clase media están en los siguientes hechos:

1.        usted y otros compañeros del debate que se identifican con el antichavismo son quienes se retiran debido a sus carencias argumentativas;

2.        esa clase media que sale a marchar cada vez que Carlos Ortega y otros líderes de la Coordinadora Opositora la llaman, se comporta cada vez de manera más catequística; ojalá usted tuviera la oportunidad de escuchar y distinguir la forma tan repetitiva en que hablan y gritan; carecen por completo de argumentos lógicos; sobresalen los lugares comunes, tal como usted los repitió en las pocas líneas que empleó en su breve respuesta;

3.        ese sector de la clase media no notó el crecimiento económico del país, el aumento de los sueldos y del poder adquisitivo en Venezuela durante los años 2000-2001 porque no fue repetido una y otra vez por la televisión venezolana ni por CNN entre 6 de la mañana y 11 de la noche;

4.        tampoco nota que los venezolanos que mueren en esta guerra social son los que defienden el chavismo, a excepción de un irracional que, por no tener acceso a los generales de Altamira, disparó contra gentes de la clase media que, por omisión o deliberadamente estaba más expuesta;

5.        los miembros del sector más irracionalizado de la clase media no han logrado procesar por qué la Coordinadora Opositora que los sobresaturó de propaganda de guerra hasta mediados de diciembre, luego cambió la estrategia y ahora llama a la paz y a la concordia entre bandos y, por supuesto, no hacen uso de la más espontánea imaginación histórica que les permita especular acerca de la posibilidad de que se hayan dado cuenta que son menos  (la clase media representa entre 10 y 15% de la población y el alto empresariado de 1, 5 a 3%) y necesitan los votos del chavismo, así como lo han hecho con los asambleístas; ¿usted cree que todos los asambleístas se han cambiado de bando porque se cansaron del chavismo o dejó abierta la posibilidad del soborno?

6.        posiblemente nunca entenderán que tenemos 3 años de campaña electoral para sustituir a Chávez y, como tal, les han hecho creer que el problema es político y que se trata de un problema electoral entre partidarios de un lado y otro;

7.        esa clase de inteligencia media jamás podrá asumir que la alta gerencia de PDVSA realizó  un elemental aunque criminal acto de sabotaje antes de irse de vacaciones con decenas de millones de bolívares como aguinaldo;

8.        a ese sector no le es posible comprender que las ciencias sociales son instrumentos de dominación del pensamiento —como las denomina Chomsky— en la medida en que no explican, no problematizan el conocimiento sino que es repetido una y otra vez, como un coro de estudiantes de primaria, como una propaganda que se repite una y otra vez, con colores pastel, con tono suave y sereno;

9.        no entienden que los periodistas son los equivalentes a los antiguos dirigentes de AD y COPEI, por ejemplo y que ellos, la clase media irracionalizada, equivalen a los milicianos pegadores de afiches, repetidores de consignas y, por supuesto, electores, votantes; después de haber formado parte del bulto, de la “masa” antichavista;

10.       no entienden que ya no se discute “entre hermanos” adeco-copeyanos porque ahora no se trata de elegir un próximo presidente, sino el representante de la clase empresarial en el poder central, el que le garantice los privilegios que desde la década de los 40 detenta FEDECÁMARAS, pues Chávez rompió con esa obligación, por lo menos parcialmente;

11.       no asume que están intoxicados por el racismo y el odio contra todo lo que no se parezca a ellos;

12.       no podrá comprender —cuando ya Chávez no esté— que desde entonces se les acabó la libertad de expresión, el derecho a esa manifestadera televisada; quedará atónita, perpleja, cuando intente manifestar contra el presidente que eligió; pretenderá que le es posible mantener ese tono duro, grotesco contra el presidente y sus ministros y más de uno de ellos y de los periodistas se llevarán un “tú a mi no me jodes”, como aquel de Lusinchi a Luis Ernesto García de RCTV; y, si aún así, se les ocurre alzarse con cabeza propia, serán reprimidos al mejor estilo de Carlos Andrés Pérez en 1989;

13.       no logran explicarse cómo es que un dictador permite que le digan dictador-tirano-autócrata… todos los días, a la misma hora, por el mismo canal;

14.       no serán capaces de enterarse de que Carlos Ortega y los Fernández tengan garantizado el asilo político en España;

15.       no se darán cuenta, posiblemente jamás, de que —como decía Polibio hace más de 2 mil años— no es posible que una persona yerre siempre ni que el otro acierte en todo lo que hace.
 
Si acaso usted no está irracionalizada, ¿cuáles son los logros del chavismo? Logros reales, más allá de haber motivado este debate, por ejemplo.
 
Si, en definitiva, la Profesora Varela se retira del debate, entenderé que aquel  artículo mío fue realmente útil e incluso lo catalogaré de muy valioso, pues deja por fuera a quien no puede argumentar. Dadas las circunstancias, la Prof. Varela representa el académico que aporta poco o nada a nuestras universidades latinoamericanas, ni a ningún centro de debate académico del mundo, pues, en vez de rebatir y argumentar, su última participación en el debate la hace sobre la base de lugares comunes y luego lo abandona.


jl Monzant Gavidia

Universidad Católica Cecilio Acosta/Maracaibo

jlmonzantg@hotmail.com

06 de enero de 2003