Historia Inmediata


Chávez


Estimado señor Cabral Aún cuando Ud. solicita respuesta directa al Dr. Morales, imagino que se habrá nutrido de una información que lleva ya 107 correos -con el suyo-, que de alguna manera demuestran la multiplicidad de opiniones sobre una situación que nos afecta a los venezolanos en todos los sentidos. Decir que no se explica porque se cuestiona a un presidente electo con tan amplia mayoría supondría una ingenuidad que Ud. no tiene. Sencillamente, aquí se venden muy bien los candidatos. Jaime Lusinchi, que fue si se quiere uno de los Presidentes más corruptos de Venezuela, fue también en su momento el más votado. Llegó al gobierno con una votación de casi el 60%, sobre la base de una campaña cuyo slogan era "Jaime es como tú, votas sí". El personaje, es médico pediatra, e hijo natural. De allí el éxito de "es como tú", en un país que no se destaca precisamente por la paternidad responsable. Chávez hizo una campaña basada en el enfoque de problemas como el de la infancia abandonada y el de la corrupción administrativa, y ganó con TODOS los votos, y después nos llevó de la nariz, en un referendum tras otro, con el gasto enorme que significó cada uno, en un ensayo de participación ciudadana que nos embriagó a todos. Se votó la Asamblea Constituyente, se votó la Constitución Bolivariana -que verdaderamente es una de las más adelantadas del mundo- y se le votó nuevamente a él mismo, para ratificar su elección y daarle, según la nueva Constitución, más tiempo de gobierno, pero mietras tanto, se comenzaron a notar las resquebrajaduras del "proceso". Por una parte, porque a un proceso que se venía dando sin prisa pero sin pausas, como el de la escentralización y desconcentración administrativas, prácticamente se le puso una camisa de fuerza; por la otra, porque el supuesto transcurso de limpieza administrativa del aparato estatal se convirtió en un "quítate tu para ponerme yo", con el agravante de que los nuevos funcionarios no tenían ni la mínima idea de lo que tenía que hacer. Yo vivo en una muy pequeña ciudad del interior, Trujillo, en la que la Universidad y la Gobernación son las instituciones dadoras de trabajo por excelencia. Aquí no existen industrias. Pues la gobernación "liquidó" alrededor de 300 empleados de todo tipo, unos profesionales y otros no. Unos indudablemente sobrantes y otros no. A todos les pagó prestaciones y muchos tenían más de 25 años de trabajo. La idea -o lo que se creía- era que emplearían gente capacitada y recducirían la plantilla. Pues la plantilla se incrementó en seis personas más; los salarios de la cúpula de gobierno fuewron incrementados y los echados son ahora, en su mayortía, trabajadores informales. El cuento pudiera ser muy largo, pero para su mejor información, le anexo documentos del Programa Venezolano de Educación Acción en derechos Humanos (Provea), más objetivos de lo que cualquiera de nosotros, historiadores, pero todos venezolanos tocados de una u otra forma por la situación, podamos opinar o decirle sobre el tema.

Atentamente, Diana Rengifo
Universidad de Trujillo